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* PÁGINAS Y AGENDAS

 
Fotos directo y crónica Madrid
Octubre 2002
Rey Morao, Dolores O´Riordan (The Cramberries) + Ariel rot
03-05-07 Inauguracion Fnac Sevilla 
Biografía
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The Cranberries
The Cranberries pospone la gira 2017


 
 

Lamentablemente, Dolores O’Riordan se ha visto obligada a pausar las fechas de gira de las próximas 4 semanas por motivos médicos. Eso implica que los siguientes conciertos no se podrán realizar en la fecha en que estaban programados:
 
25 Mayo  Glasgow Royal Concert Hall
27 Mayo  York Barbican
28 Mayo  Manchester Bridgewater Hall
30 Mayo  Tours Le Vinci
31 Mayo  Lyon Amphitheatre de la Cite International
2 Junio  Nantes  Centre de Congres de Nantes
4 Junio  Barcelona Auditori del Fòrum
5 Junio  Madrid WiZink Centre
7 Junio  Marseille Silo
9 Junio  Strasbourg  PMC
10 Junio  Geneva Theatre du Leman
12 Junio  Milan Teatro Arcimboldi
16 Junio  Amsterdam Rai Theatre
 
Estamos trabajando para reprogramar todos los conciertos en futuras fechas e informaremos de las novedades tan pronto como nos sea posible. Las entradas que ya hayan sido adquiridas, serán válidas para las nuevas fechas. No obstante, si alguien desea retornarlas, lo puede solicitar a partir del viernes 26 de mayo en el mismo punto de venta donde fueron adquiridas. Sentimos los inconvenientes que podamos causar, pero la salud de Dolores es una prioridad para todos.


 The Cranberries editan “Something Else”, con lanzamiento el 28 de abril a través de BMG. 
Una revisión orquestal de sus grandes éxitos y material nuevo, que coincide con el Tour Europeo este mes de mayo 

En el otoño de 2013, mientras su ciudad natal de Limerick se preparaba para abrir su celebración como ciudad irlandesa de la cultura en 2014, la cantante y compositora Dolores O'Riordan de The Cranberries fue propuesta por la ciudad para ofrecer un concierto especial. En Noche Vieja, actuaría con un cuarteto de cuerda de la Orquesta de Cámara de Irlanda, tocando cuatro canciones de su repertorio - tres de The Cranberries y una perteneciente a su carrera como solista - en un escenario instalado a las puertas del ayuntamiento. "Fue una noche hermosa", recuerda.
En ese momento, mientras cantaba canciones que han marcado a toda una generación, se dio cuenta de que un aniversario se acercaba. El año siguiente, el 2015, marcaría los 25 años desde el comienzo de The Cranberries, la banda irlandesa que dominaría los años 90 junto con The Sundays y su Reading, Writing and Arithmetic, 10,000 Maniacs con In My Tribe y Alanis Morissette con Jagged Little Pill.
Ciertamente, The Cranberries no tuvieron menos impacto que cualquiera de sus compañeros, enmarcados en un clima de empoderamiento post-Madonna. Las cifras hablan por sí mismas. Para el 2000, los cuatro primeros discos de The Cranberries Everybody Else Is Doing It So Why Can’t I, No Need to Argue, To The Faithful Departed y Bury The Hatchet habían acumulado más de 40 millones de copias vendidas. Inmediatamente, fueron bendecidos con una suerte de éxito en Estados Unidos que otras bandas tardan diez años en alcanzar, con un éxito y una notoriedad que quizás sólo las estrellas irlandesas U2 y Sinead O'Connor podrían igualar.

Dolores tenía 18 años cuando The Cranberries comenzó. "Realmente", dice ella, "yo era sólo una niña por aquel entonces." Había estado fuera de Irlanda sólo una vez, para ver a su hermana en Londres. "Yo también era una inocente de dieciocho años. Yo no era madura. De hecho parecía más bien que tuviera 15 años." Cuando el líder de REM, Michael Stipe, los observaba mientras grababan el video para su omnipresente éxito de debut, Linger, Dolores no tenía ni idea de por qué. "Cuando volvimos de América, nos reunimos con Bono, casi al mismo tiempo. Él fue siempre muy agradable con nosotros." Estos misteriosos encuentros continuaron a lo largo de la década. "Probablemente tuve mucha suerte de que las canciones llegaran a tener tanto éxito, pero también tenía sus desventajas, como crecer frente al pú blico. No tuve una transición normal de la escuela secundaria a la universidad o al mundo real. Se intensificó. El éxito fue abrumador para mí, en realidad. Y cuando llegas a ser exitoso a ese nivel estás tan ocupado trabajando que no tienes tiempo para mirar y asimilar lo que estás pasando."

25 años más tarde, tal vez ahora era el momento de reevaluar. Una solicitud inusual de The Bachelorette, el programa de televisión de EE.UU. para niñas que compiten para ganar la mano de un joven apuesto fue el hecho que puso a Dolores de nuevo en contacto con el  co-autor  de The Cranberries, Noel Hogan, después del parón de la banda desde 2012. Los productores les pidieron que dieran la serenata a la pareja en su última cita para el final de la temporada, filmada en la Catedral de Christchurch de Dublín. A pesar de que Dolores ha vivido entre Canadá, Nueva York e Irlanda en los últimos años, es el último el que influirá para siempre a la cantante, a la banda, al alma de The Cranberries. Con The Bachelorette siendo retransmitido a casi 10 millones de espectadores estadounidenses, una nueva generación estaba deseando saber más.
Emocionada por la revisión orquestal de una selección de sus grandes éxitos, la idea de una revisión acústica y orquestal de los momentos más grandes de los primeros cuatro álbumes de The Cranberries comenzó a fermentar. "Parecía algo viejo y algo nuevo para conmemorar lo que habíamos logrado", dice Dolores. "Con la Orquesta de Cámara de Irlanda, similar a lo que habíamos hecho en el espectáculo de Noche Vieja."
Durante más de dos semanas en la Universidad de Limerick el año pasado, en la casa de la Orquesta de Cámara de Irlanda, la banda volvió a los viejos tiempos con ropa nueva sacudiendo cualquier telaraña con cuerdas. Dolores ya no era una niña cantando sus increíbles y maduras canciones desde un punto de vista inexperto, sino una mujer con la capacidad de contar su vida a través de la música, con el beneficio de la retrospección. "Yo las prefiero así", dice ella de las nuevas grabaciones de las viejas canciones, "con un poco más de experiencia detrás de ellas. Suenan frescas de nuevo.”

Desde su cima comercial de los años 90, The Cranberries no han sido una banda inactiva. Todavía giran y graban para la audiencia fiel y masiva que ellos consiguieron (incluyendo a más de 4 millones de Facebook Likes), con canciones tocadas con la inmediatez de los ganchos de los creadores de hits y la atemporalidad de los clásicos. "Yo estaba acostumbrada a cantar los éxitos, porque siempre los tocamos en vivo", dice. En sus últimas fechas, tocaron ante más de 40.000 fans de The Cranberries en Perú en el prestigioso Vivo X El Rock 8 Festival (encabezado en 2015 por Limp Bizkit) y miles más en México. De hecho, fue el regreso a Sudamérica fue lo que le dio a Dolores una idea para el disco, contactar al icónico productor de imágenes de rock Andy Earl, el fotógrafo que les había fotografiado para la portada de Everybody Else Is Doing It ... "Dije, &i quest;deberíamos ver si Andy está disponible? Literalmente dos días más tarde voló. Él era brillante. Fue bueno verlo de nuevo. Nos sentamos en el mismo lugar y realizamos la sesión." El pasado y el presente se unían.

A medida que el disco comenzó a tomar forma, tres nuevas canciones fueron añadidas. La primera fue The Glory, que Dolores explica que escribió en las salas de ensayo de la Orquesta de Cámara de Irlanda en la Universidad de Limerick. "Estaba tratando de pensar en el hecho de que siempre hay esperanza, siempre hay una luz al final del túnel sin importar lo oscura que pueda llegar la vida. Puede ser difícil a veces, pero hay que buscar la luz y lo positivo en las cosas". Además sacó dos canciones de su escondite personal en los últimos dos años, esperando encontrar un hogar: Rupture ("trata de la depresión, acerca de estar en ese agujero negro y encontrar difícil de salir de él") y próximo single Why? ("Escrito justo después de que mi padre falleciera, en el momento más difícil").

Gracias a Dolores y al talento para escribir canciones de Noel los nuevos temas de The Cranberries se ajustaron perfectamente a Zombie, Dreams, Ridiculous Thoughts y Ode to my Family acompañados de nuevos arreglos de cuerdas. "Empecé muy joven, escribiendo canciones", dice Dolores, "tenía quizás 12 años. No tenía ni idea de por qué lo hice; Era sólo algo dentro de mí que quería salir". Dice que también está orgullosa de las viejas canciones. "Sí lo estoy. Me permito un momento de eso. Pero la vida es tan agitada que no tienes mucha oportunidad. Supongo que de eso trata este nuevo disco."

Cuando comenzaron a definir los detalles para el disco, se decidieron por Something Else, un guiño al primer disco Everybody Else ... "No es un título determinado", dice Dolores. "No está diciendo que vaya a haber más y no está diciendo que este es un gran final, tampoco, es quién sabe si va a haber más. Creo que se relaciona con el primer disco muy bien. No tengo ni idea de lo que nos espera. Ya no son los años noventa, eso es seguro. Y tampoco querría que lo fueran. Esperemos que haya más por venir. Espero que a los fans les guste lo que hemos hecho con las canciones. Supongo que te preguntas por cuánto tiempo vivirán tus canciones. Creo que las nuestras han tenido mucha suerte." 
El nuevo álbum de The Cranberries Something Else será lanzado por BMG el 28 de abril de 2017 y está disponible para pre-order en: https://itunes.apple.com/es/album/something-else/id1211820803?l=en


4.000 fans para disfrutar de 'Roses'
Sant Jordi Club, Barcelona 04-10-2012
Fotos y crónica: Quim Cabeza / IndyRock

Dolores O’Riordan es The Cranberries, y así lo dejan claro en sus directos, al menos en el del Sant Jordi Club de Barcelona en octubre de 2012, donde lograron reunir a más de 4.000 seguidores ávidos de disfrutar en directo del último trabajo discográfico de esta banda: “Roses”...

La primera parte del concierto se centró en obsequiar a los presentes con el ramillete de canciones que conforma ese nuevo disco, mientras que la segunda parte sirvió para recuperar todos sus clásicos, como la adrenalítica “Salvation” o ese ineludible “Zombie” que cerró el concierto. Como propina, “Squizophrenic Playboy”, “The Journey”, “Promises” y “Dreams” que me convencieron de que The Cranberries han conseguido reunir media docena de buenas canciones sobre un directo oficioso y automatizado, donde la voz de Dolores O’Riordan representa el 90% de su oferta y el pasado es el único soporte de un presente improductivo. Algunos se preguntaban si The Cranberries son de esas bandas que han sobrevivido gracias a una sola canción (nadie discute que es “Zombie”)…; quizá no tanto. 

Dos décadas
“Everybody Else Is Doing It, So Why Can't We?”, su primer álbum, vendió más de cinco millones de copias entre 1992 y 1993 pero, aún así, nadie conocía a The Cranberries fuera de las fronteras británicas. No fue hasta la publicación de “No Need to Argue” en 1994 que el grupo tuvo repercusión mundial gracias a una canción, “Zombie”: un gran tema donde valorar las prestaciones vocales de Dolores O’Riordan y apreciar que tras ella había una banda de rock  bien estructurada. 

Es cierto, este segundo disco no era tan bueno en conjunto como su predecesor pero incluía la guinda comercial para que el grupo irlandés vendiera la friolera de 15 millones de copias sólo en Estados Unidos y realizara su primera gira mundial a mediados de los noventa. 

Es difícil situar a la banda, ya que muchas veces se les asociada con el rock alternativo por incorporar en sus canciones elementos del post-punk de los ochenta, otros hablan de su influencia folk-rock por sus raíces –se formaron en Limerick (Irlanda)-, y muchos dicen que son un grupo de pop-rock al uso. Quizá sean eso y algo más pero por lo menos The Cranberries no es de esos grupos que han caído en el desecho de la comercialidad. Es vedad que después de “No Need to Argue” sus discos han sido mediocres en su mayoría y su contenido ya no tenía el ingenio ni la vitalidad de sus dos primeros trabajos pero siempre incluían algo interesante. Su última apuesta se llama “Roses”, un disco que se grabó entre abril y junio de 2011 en los Metalworks Studios de Toronto y los Miloco Studios de Londres. 


 
 




The Cranberries vuelven con Roses en 2012
The Cranberries -Dolores O’Riordan, Noel Hogan, Mike Hogan y Fergal Lawler- se formaron en su Limerick natal (Irlanda) en 1989 y han vendido más de 30 millones de álbumes en los años noventa.
Roses ha sido producido por su gran amigo y colaborador desde hace años, Stephen Street (The Smiths, Blur), y supone el regreso a la frescura y la originalidad de los primeros dos discos de la banda, Everybody Else Is Doing It, So Why Can’t We? ( 93) y No Need To Argue (94). Su último disco anterior a Roses fue Wake Up And Smell The Coffee , publicado en 2001. 
En 2003, The Cranberries anunciaron su separación, pero se reunieron brevemente para una actuación acústica cuando Dolores O’Riordan recibió el doctorado honoris causa en el Trinity College en 2009.  Al año siguiente, iniciaron una gira de reunión de 107 conciertos durante la cual recorrieron Europa, América del Norte y del Sur, y Asia, culminando con sus primeros conciertos en China en 2011.

Las canciones de Roses -cuya edición especial incluye un CD extra con el concierto que dieron en el Palacio Vistalegre de Madrid el 12 de marzo de 2010- nacen de una banda con ganas renovadas, en la que en todo momento destaca la extraordinaria voz de Dolores O’Riordan, el instrumento fundamental que convirtió a un pequeño grupo de esperanzados jóvenes irlandeses a finales de los años ochenta en sensación de la MTV y supergrupo de éxito mundial en apenas un par de años.
El primer álbum de The Cranberries, Everybody Else Is Doing It, So Why Can’t We? incluyó los exitosos singles “Linger” y“Dreams”, y alcanzó el nº 1 en Gran Bretaña. El disco siguiente, No Need To Argue cimentó la popularidad del grupo con canciones tan conocidas como “Zombie”, “Ridiculous Thoughts” u “Ode To My Family”, alcanzado el séptuple platino en Estados Unidos y quíntuple platino en Europa (nº 1 en Alemania, Austria y Australia, y nº 2 en UK).  A lo largo de su carrera, The Cranberries han colocado cuatro álbumes en el top 20 de la lista Billboard y 8 singles.


‘The Cranberries’ y su gorgorítica oda.
12 marzo 2010 Palacio Vistalegre Madrid
por Armando Marín Ruiz - IndyRock
Qué se esconderá bajo la naturaleza del número 7. En qué radica su magia, su simbolismo, su misterio. Adéntrate en cualquiera de los días que se necesitaron para originar el mundo y deléitate en esa nota musical que circunscribe, huyendo del pecado capital al que te incite. Enfréntate al samurai que llevas dentro, engrandecido en ese arte, que surca cada uno de los mares, y humedece Maravillas, bajo los colores de un arco iris, desteñidos por un conflicto que estableció el control sobre Silesia. Indaga en el chakra que mantiene con vida a tu gato negro interior, alejado de toda superstición y no culpes al fragmentado cristal, que hayan tenido que transcurrir siete años para que podamos tener oportunidad de deleitarnos nuevamente, con una de las formaciones mas laureadas en la escena mainstream, surgida a principios de los 90, y que, a través de un Folk-Rock alternativo, reminiscente de evidentes raíces irlandesas sonoras, a tantos incondicionales (entre los que me incluyo) cautivó. Y acudir a la llamada de ‘The Cranberries’ tras el citado período de silencio, provoca que esa espada de Damocles penda sobre las cabezas de aquellos, cuya honestidad y fanatismo se diluye a través de un límite fronterizo descrito por esa delgada línea entre lo racional y lo pasional. Se puso el listón muy alto y pagué las consecuencias.

Imposible resultó entrar antes de la hora estipulada, 22:00 debido a una cola kilométrica que abrazaba al Palacio Vistalegre en su totalidad, y tan sólo pude escuchar, una vez me hallé en su interior, comentarios de lo buenos que habían sido sus teloneros ‘Outside Royalty’. Aunque no me gusta hablar sin ver, diré que tras oír gracias a su myspace, pude percibir sensaciones interesantes. Apuntados quedan.

El recinto resulta llamativo, al concebirse como remodelación de una antigua plaza de toros, y actuar finalmente como edificio multiusos; de ahí lo circular de su graderío y la movilidad tanto de éste como de su cubierta. Primer indicio para sospechar que la acústica del lugar, dejaría mucho que desear. Albergando a un total de 11000 espectadores, de estética heterogénea y dispar edad, todo estaba preparado para dar comienzo a una imparable y atemporal gramola de clásicos inapelables con la que la O´Riordan y los suyos, estarían a punto de satisfacernos. Tribales sonidos de fondo, y el negro telón que ocultaba el escenario, cayó, para dar paso a los primeros acordes de la guitarra de Noel Hogan, a la diestra de una Dolores O’Riordan, que mostraba su conocida hiperactividad sobre el proscenio, desde el principio, y sin olvidarnos del resto de fundadores, el hermanísimo Mike Hogan al bajo, y en posiciones de retaguardia, al control de la parte rítmica y percusiva, el baterista Fergal Fowler. Como apertura ‘Analyse’, su último gran hit con el que acostumbran a dar comienzo al espectáculo. Sonando bastante descafeinado y frío, como fría era aquella noche, con ‘Animal Instict’ y ‘How’ el ambiente empezó a caldearse, ofreciendo destellos de un júbilo que se vio frenado por una desafortunada incursión en el set de ‘Ordinary Day’, tema perteneciente a ese prescindible y decepcionante primer disco en solitario de la O’Riordan.

Y no se hizo de rogar el primer momento estelar de la noche. “Todo el mundo posee un recuerdo especial con esta canción” (en mi caso lo generé en aquel instante, abrazado a un sueño hecho realidad) enunciaba Dolores, y acto seguido los primeros acordes de ‘Linger’ enmudecieron al recinto y erizaron el vello de los allí presentes, perdurando durante ‘Dreaming My Dreams’ y ‘When You´re Gone’. Despojados de un inevitable cúmulo de emociones, repaso a su primer trabajo ‘Everybody Else Is Doing It, So Why Can't We?’ (Island Records, 1993) con ‘Wanted’ y esa cara B de ‘Dreams’, tan poco habitual en sus directos, ‘Liar’, dando a entender los de Limerick, que escucharon las peticiones de sus incondicionales, al solicitar novedades en el setlist, para evitar lo predecible del momento.

Ataviada con una llamativa chaqueta blanca y una capucha que cubría sus cortos y negros cabellos, la O’Riordan no cesaba en su empeño de regalarnos pasos de baile imposibles repletos de folklore, convulsos movimientos de estupefacción, y aceleradas carreras de extremo a extremo del escenario. Es agradable observar como Dolores logró vencer ese síndrome Cobain, que te aleja de toda realidad y te sumerge en una profunda tristeza, que deviene en un punto de no retorno en ese abismo llamado depresión, y totalmente revitalizada derrocha pasión en temas como ‘Desperate Andy’ y ‘Time is Ticking Out’.

Pero sin duda, el momento álgido de la velada se concentró de un modo íntegro en los últimos 20 minutos, previos a unos bises más bien obligados, por lo escueto del set, y que pasaron sin pena ni gloria. Rescatando de su gran ‘No Need to Argue’ (Island Records, 1994), vibramos con ‘I Can´t Be With You’ (gran detalle al término del mismo, ausentándose de la escena para ofrecer el protagonismo a la banda, en un solo instrumental de unos dos minutos de duración), y ‘Ode To My Family’; su elogiable declaración de intenciones ‘Free to Decide’; su frenético ‘Salvation’; su oda al gorgorito en ‘Ridiculous Thoughts’; cerrando con ‘Zombie’ ese gran himno antiterrorista que tanta repercusión mundial alcanzó, y que prácticamente todos habremos coreado en algún momento de nuestras vidas.

Recapitulando, puesto que los bises tan sólo ofrecieron una falta de coordinación entre guitarra y voz, en ‘Shattered’; una muy pobre, ‘The Journey’ recogida en su nuevamente desilusionante disco en solitario ‘No Baggage’ (Cooking Vinyl, 2009) muy lejos de estar a la altura de las circunstancias; y las impuestas ‘Promises’ y ‘Dreams’, con las que el público terminó de desgañitarse hasta enloquecer y hacer vibrar los cimientos del lugar, resulta ineludible hacer mención a la pésima acústica del recinto, una reverberante maraña instrumental que eclipsaba la limitada voz, en aquella noche, de su cantante, puesto que contaba con notables problemas vocales debido a un catarro, no pudiendo alcanzar sus habituales tonalidades agudas y gorgoríticas, y regalando excesivos momentos orales a un público bastante entregado, pero que si nos salimos de lo subjetivo y entusiasta, merecía mucho más. Ironía del momento, al no haber más que una salida de evacuación abierta, nos despidieron con ‘Exodus’ de Bob Marley.

Rendido a la evidencia de un intachable carisma, eché en falta una mayor entrega y emblemáticos temas como ‘Daffoil Lament’, ‘The Rebels’, ‘Empty’ o la propia ‘You and Me’. Siempre será un error poner listones.


23-10-02 Gira 2002 
Granada, Palacio Deportes + Niños Mutantes
Organiza Musiserv
Fotos: J. E. Gomez © IndyRock

THE CRANBERRIES + NIÑOS MUTANTES
Por Jesús Sánchez -IndyRock
 The Cranberries, tengo que admitirlo, siempre han sido una banda que he admirado en cierto modo, y anoche en el Palacio de Deportes de la capital granadina tuve la ocasión de desenmarañar el extraño misterio que encierra su atracción. Pese a no tratarse de una banda especialmente potente, de las que normalmente acudo a ver, siempre he admirado su facilidad para acertar en la diana del éxito comercial sin llegar a tener que vender su más que ganada credibilidad musical. El fenómeno O´Riordan se paseó anoche por el sencillo pero bonito escenario que minutos antes habían ocupado unos Niños Mutantes en plena fase de expansión a nivel nacional. El combo pop local aprovechó la ocasión para presentar su último y novedoso trabajo multimedia, esa moda que parece apostar por darnos más por lo mismo. Sus canciones sonaron durante media horita, lo necesario para confirmar que pese a redundar en su apuesta de lánguido pop de guitarras y juegos vocálicos, han dado cierto salto de calidad sobre todo en el plano instrumental. Saben que se dirigen a un público concreto, cultivado en el caldo del indie pop de los 90 y dispuesto a seguir consumiendo "modernidad" lírica y musical. Como no comulgo en actitud ni en patrones, dejémoslo todo en que su actuación al menos fue correcta y cumplió perfectamente con su función de digno aperitivo.

   La O´Riordan, decía, venía a arrasar con sus mejores armas. Ella tiene el secreto: apariencia sexy (pese a los años), excelente voz, buen repertorio, una banda muy estable...y cinco mil personas delante que al menos conoce el 70% del repertorio. Es curioso lo de esta banda, nunca han levantado una inmensa polvareda pero conforme vas oyendo sus hits vas cayendo en la cuenta de que llevan ya unos años infiltrándose en fm´s, anuncios y demás vías para instalar sencillas melodías en tu cerebro. Cranberries son una buena banda de pop-rock. Saben crear una melodía, darle una buena letra, y dotarla de cierta electricidad que hace que algunos duretes a veces nos veamos avocados a corear sus estribillos. Llevan diez años trabajando duro, y su éxito es más que lógico, más aun hoy en día viéndolos compartir sitio en el top manta y en las estanterías de los grandes almacenes rodeados de innombrables. 

   Comenzaron el show bajo una oscura luz y un par de focos iluminando cuatro figuras de tela en el fondo. La banda, apoyada por un teclista y un guitarra ocasional, ocupa un muy discreto segundo plano, dejando que el peso del concierto recaiga sobre la O´Riordan. La primera media hora fue lo mejorcito: encadenaron grandes temas como "Zombie", que sonó sorprendentemente pronto, la preciosa "Animal instinct" o esa maravilla acústica que es "Linger", mi tema favorito del O´Riordan Clan. He ahí el secreto: tienen tantos temas que de un modo u otro le suenan a la gente, que su concierto solo decae en ciertos pasajes en los que presentan algunos temas de relleno ("Hollywood", "Dying in the sun"), evidentemente poco coreados. Aun así, los irlandeses intercalan inteligentemente más hits como "Ode to my family" o "Just my imagination", y se reservan para la recta final la potente "Salvation", con una Dolores en traje largo y guitarra colgada que machaca también en los bises con los primeros acordes de "Promises". En definitiva, un repaso casi tema por tema de su reciente recopilatorio, primorosamente interpretados y presentados durante hora y media por una señora que además de una grandísima voz conoce perfectamente el negocio. Dolores, tu sí que sabes.


Formacion

Noel Hogan - guitarra
Mike Hogan - bajo
Fergal Lawler - batería
Dolores O'Riordan - voces, guitarra, teclados

Biografia
¿Tienes un momento? Esa pregunta, aparentemente sencilla, es la que nos plantea el esperado nuevo álbum del grupo irlandés The Cranberries, Wake Up And Smell The Coffee, que supone su debut con el sello MCA Records y también su primer lanzamiento discográfico en los últimos dos años. A lo largo de la pasada década, The Cranberries han vendido varios millones de discos y han conseguido contar con un enorme número de fans en todo el mundo, gracias a sus cuidados arreglos, a sus impactantes melodías, unas canciones sólidas y llenas de calidad y, sobre todo, gracias a la transparente voz de Dolores O'Riordan. Ahora, coincidiendo con la celebración de su décimo aniversario, el grupo nos ofrece uno de sus mejores trabajos, en el que muestran el optimismo que disfrutan ante el brillante futuro que se presenta para ellos.

En cierto modo, Wake Up And Smell The Coffee supone una especie de vuelta a casa. El álbum ha sido producido en Dublín por Stephen Street (The Smiths, Morrissey, Blur), responsable de los dos primeros discos del grupo. Dolores afirma: "El álbum ofrece una gran estabilidad gracias al trabajo de Stephen. Desde que empezamos a trabajar juntos me ha mostrado siempre una gran sinceridad, una auténtica sensación de paternidad, tratándome como si fuera una de sus hijas. Esta vez, en cambio, nuestra relación ha incluido muchos más momentos de intercambio". El batería del grupo, Fergal Lawler, añade: "Ha sido genial volver a trabajar con él. Stephen es una de esas personas que comprende perfectamente lo que somos capaces de hacer y lo que deseamos, y nos ayuda a sacar lo mejor de cada uno de nosotros". Quizá por ello el álbum muestra un marcado sentido de sinceridad y compromiso por parte de los componentes del grupo que refleja el buen momento de estabilidad que disfrutan todos y cada uno de ellos, tanto en el plano profesional como en lo personal. "Nos sentimos  más relajados que nunca", confiesa Dolores. "A estas alturas de nuestra carrera ya hemos demostrado lo que podemos hacer, así que nos estamos muy tranquilos, y eso ha hecho que hayamos disfrutado muchísimo con la grabación del disco, como si nos hubiéramos dejado llevar por la corriente".

Canciones como "Never Grow Old" o el primer single, "Analyse", se centran en el eterno enfrentamiento entre la mente y el corazón, aunque sin renunciar nunca a los grandes placeres de la vida. "El año pasado llegó un momento en el que fui capaz de descubrir la belleza que no había sido capaz de ver durante mucho tiempo", afirma Dolores. "Nuestras nuevas canciones vienen a decir cosas como: "No te molestes en preocuparte por lo que ocurrirá mañana, la semana que viene, el año próximo, cuando hay a tu alrededor tanta belleza". De sus nuevos temas destacan muy especialmente "Pretty Eyes", con un interesante ritmo con reminiscencias de los años 60, o "Time is Ticking Out", una composición que nos demuestra hasta qué punto The Cranberries aún ofrecen en sus canciones la misma decisión y las ideas claras que mostraron en sus trabajos anteriores. Otros títulos, como "Dying Inside", nos hablan de la constante corrupción del alma a la que nos somete la sociedad actual, algo que contrasta con el contenido claramente romántico de temas como "The Concept" o "I Really Hope". Otros temas, esta vez envueltos en un suave ritmo de vals, como ocurre con "Carry On" o "Do You Know", suponen una verdadera celebración de la vida, mientras que la canción que da título al álbum, con un fuerte ritmo de rock duro, añade nuevas energías al álbum, que concluye con una canción especialmente íntima y personal, "Chocolate Brown", grabada en directo solamente con un micrófono. "Algunas de las canciones del nuevo disco incluyen ritmos muy diferentes de todo lo que hemos hecho hasta ahora", afirma Mike. "Me parece algo muy agradable poder probar cosas tan distintas, aunque no es algo que hayamos preparado, sino que ha surgido de forma totalmente espontánea". 

La facilidad con la que han conseguido siempre ese proximidad al público, y la calidez que incluyen habitualmente en todos sus temas, ha destacado siempre como uno de los sellos personales de The Cranberries desde el nacimiento del grupo en la ciudad irlandesa de Limerick. La década de los 80 trajo consigo una auténtica avalancha de grandes estrellas irlandesas en el mundo discográfico, entre ellas U2, Clannad, Enya, Hot House Flowers y Sinead O'Connor. En 1989, los hermanos Hogan, junto con dos de sus mejores amigos, Fergal Lawler y el cantante Niall Quinn, decidieron seguir los pasos de sus compatriotas y héroes musicales. Al principio se hacían llamar The Cranberry Saw Us. Su formación sufrió su primer cambio importante cuando Dolores sustituyó a Quinn poc después de que el grupo ofreciera sus primeras actuaciones. Las maquetas que grabaron en aquella época despertaron la curiosidad del presidente del sello Island Records, Chris Blackwell, así como del famoso productor Denny Cordell (Leon Russell, Tom Petty), los cuales les ofrecieron su primer contrato discográfico importante. 

En 1992, The Cranberries publicaron su primer álbum, que muy pronto se convirtió en multiplatino. Su título: Everybody Else Is Doing It, So Why Can't We?. El single que editaron en 1993, "Linger", llegó al Top 10 de las listas norteamericanas, mientras el álbum conseguía vender más de un millón de copias tan sólo en Estados Unidos. Tras su reedición, entró directamente al número 1 de las listas británicas (una gran diferencia respecto al puesto 75 que ocupó en su primera publicación). Su segundo álbum, No Need To Argue (1994) vendió más de 12 millones de copias en su primer año de lanzamiento, apoyado por el éxito del single "Zombie". En 1996, el tercer álbum del grupo, To The Faithful Departed, producido por Bruce Fairbairn (Aerosmith, Bon Jovi, AC/DC) proporcionó al grupo nuevos discos de oro y platino. La crítica musical y los numerosos fans del grupo se sentían fascinados ante el estilo descarado y directo de The Cranberries. "Desde el principio tuvimos muy claro que en ocasiones, menos es más", afirma Noel. "Si llenas todo el espacio disponible, te das cuenta de que entonces la música no puede respirar, sobre todo teniendo en cuenta la clase de cantante tan impresionante que es Dolores".

En 1999, el propio grupo produjo el cuarto álbum, Bury The Hatchet, con el que alcanzaron el número 1 en 17 países, un disco que les sirvió además para realizar la mayor gira de toda su carrera. En total, actuaron en 6 continentes, ofreciendo 110 conciertos ante más de 1 millón de espectadores. Tras la gira, se tomaron un merecido descanso, tras lo cual volvieron a reunirse para componer sus nuevas canciones y para grabar el nuevo álbum del grupo. Las primeras sesiones de grabación de Wake Up And Smell The Coffee, en el verano de 2000, tuvieron como escenario los estudios Windmill Lane de Dublín, poco antes del nacimiento del segundo hijo de Dolores. Tanto ella como Noel fueron padres por segunda vez con el nacimiento, respectivamente, de Molly y Sophie, en enero y marzo de 2001. "Tener hijos hace que dejes de preocuparte de cosas que en realidad no tienen importancia", afirma Fergal. "Y en nuestro caso, la paternidad nos ha unido a todos mucho más como grupo. De repente, teníamos nuevos temas de los que hablar. Nos pasábamos el tiempo preguntándonos cosas como: "¿Le han salido ya los dientes a tu bebé?". 

Muy pronto, todos tendrán que empezar a preparar el equipaje para sumergirse en una larga gira mundial. The Cranberries siempre han destacado como uno de los grupos más involucrados en su trabajo, y si no tienen ninguna obligación familiar que se lo impida, todos están deseando volver a tocar en directo: "Nos lo pasamos muy bien en nuestra última gira", afirma Mike. "Fue genial disfrutar en cada concierto tal y como siempre habíamos soñado, comprobando cómo nuestros fans son capaces de disfrutar al máximo con nuestras canciones aunque muchos de ellos no entiendan demasiado bien las letras".

A pesar de lo mucho que disfrutan cada vez que recorren el mundo, los cuatro se sienten especialmente bien cuando vuelven a casa. Fergal nos dice: "Mucha gente nos ha dicho en estos años que deberíamos irnos a vivir a Dublín o a Londres, pero nunca nos ha parecido necesario.. Limerick es nuestro hogar, allí viven nuestras familias y nuestros amigos. Si pasamos demasiado tiempo lejos de Irlanda, sentimos como si nos pesara el corazón, y sientes que debes volver a casa, aunque sea para una o dos semanas. Es un sitio mágico".
 

Muchos estarán de acuerdo al afirmar que The Cranberries son los responsables de esa magia a la que se refería Fergal. Hoy, después de 10 años y con más de 33 millones de álbumes vendidos en todo el mundo, el grupo se encuentra en su mejor momento, tanto en lo musical como en el terreno personal. "Estamos muy contentos, como grupo y también individualmente", confiesa Fergal, "y estamos seguros de que este álbum refleja muy bien esos sentimientos". Sin duda, con Wake Up And Smell The Coffee, The Cranberries han alcanzado un nuevo nivel de calidad en el terreno artístico. Que lo disfrutes... ( info remitida por Iguapop)
2001 - "THE CRANBERRIES" REGRESA A ESCENARIOS ESPAÑOLES CON NUEVO DISCO

Foto EFE- Ideal
Madrid, 27 nov 01 (EFE).- "Despierta y date cuenta de todo lo que tienes", ese es el mensaje con el cual "The Cranberries" han querido identificar su nuevo disco y con el cual anunciaban hoy en conferencia de prensa en Madrid su próxima gira mundial, que les traerá en el mes de marzo a Madrid, Barcelona y San Sebastián.

"Empezaremos la gira mundial el 17 de febrero en Escandinavia, completaremos toda Europa y luego iremos a Estados Unidos dentro de una serie de actuaciones que nos llevará a Madrid el 13 de marzo, a Barcelona el 15 de marzo y a San Sebastián el 16 de marzo", prometía hoy en Madrid una Dolores O'Riordan (vocalista del grupo) más relajada que nunca gracias a su equilibrada vida familiar.
"Todo ha cambiado mucho después de que los miembros del grupo hemos sido padres. Ahora la prioridad son los niños y en la estabilidad familiar es donde recuperamos energías y calma para trabajar", confesaba hoy Dolores, dispuesta a equilibrar las obligaciones de la gira con su vida privada.

"The Cranberries" insistía hoy en que afrontan esta nueva etapa tras un periodo de maduración posterior a una época oscura o, cuando menos, confusa.
"Wake up and smell the coffee" es una frase hecha americana que quiere decir, poco más o menos, disfruta el momento, según explicaba hoy el guitarrista del grupo, Noel Hogan.
"Hemos llegado a la madurez tras diez años de momentos de éxito, de momentos muy malos, de momentos de mucha confusión... y ahora estamos adoptando esta filosofía, darte cuenta de todo lo que tienes, de la suerte que tienes y disfrutarlo, porque quizá es la última oportunidad. Y eso hacemos, disfrutar de las grabaciones, de los conciertos, de todo".
En 1992, siguiendo la estela de otros precedentes irlandeses como U2, el grupo publicó su primer álbum, que vendió un millón de copias sólo en Estados Unidos y al que siguieron otros éxitos (a lo largo de diez años han vendido 33 millones de copias según su productora) y una larga y agotadora gira en 1999 con su penúltimo álbum, "Bury The Hatchet".

Fue con ocasión de ese disco, número uno en 17 países, cuando actuaron por última vez en España, dentro de una gira por seis continentes con 110 conciertos que resultó agotadora, hasta el punto de que sufrieron una crisis en su vocación y Dolores llegó a padecer serios problemas de salud.
Aún hubo momentos peores, según Dolores, quien destacaba hoy cómo, en el año 94, después de otra gira de dos años sin descansar, llegaron a estar al límite del agotamiento.
Ahora el grupo ha vuelto, en cierta forma, a sus orígenes, en la medida en que el productor de sus dos primeros trabajos, Stephen Street, se ha ocupado de volver a grabar con aquel sonido.
"El disco representa una evolución porque contiene muchas cosas nuevas de nuestra vida, las letras de este disco son muy reales, son lo que siente Dolores, lo que ve en casa, lo que les pasa a sus hijos o a sus amigos... pero a la vez recupera ese sonido que todos identificamos perfectamente", explican.

Con estos mimbres el grupo, que prepara un "Best of..." para el próximo año, se dispone a desarrollar una gira en la que propondrán un directo con canciones que hace tiempo no llevan al escenario, volviendo en cierta medida a su sonido original más primario, pero manteniendo una producción espectacular.
El año pasado se frustró su concierto en Jerez de la Frontera ("nos llamaron cuando estábamos listos y muertos de ganas por tocar y nos dijeron que a causa de la lluvia si no queríamos electrocutarnos no podíamos actuar", explicaban hoy) y por eso "The Cranberries" quieren volver cuanto antes a tocar en España.


Cranberries regresan en 2017 con un nuevo álbum en acústico junto a la Irish Chamber Orchestra y una gira que arrancará a principios de año en Europa.
Con una brillante carrera musical a sus espaldas y más de 25 millones de copias vendidas, The Cranberries se han consolidado como uno de los grupos más aclamados del panorama internacional de las últimas décadas. Están a punto de terminar su octavo álbum de estudio, que verá la luz en mayo de 2017. 
Este lanzamiento será un álbum en acústico con la Irish Chamber Orchestra, en el que grandes éxitos como “Dreams”, “Zombie” o “Linger” experimentarán nuevos arreglos y sonidos, y en el que se incluirán tres nuevas canciones. 
El álbum vendrá acompañado de una gira promocional, que esperan empezar a principios de año en Europa y continuar en Sudamérica. Además, habrá un noveno álbum, con temas completamente nuevos, que saldrá después de éste.

The Cranberries se formaron en Limerick City, Irlanda en 1989, está integrada por la vocalista Dolores O'Riordan, el guitarrista Noel Hogan, Mike Hogan al bajo y Fegal Lawler a la batería. En la década de 1990 se convirtieron en una de las bandas de pop rock más exitosa, con temas tan conocidos como 'Linger', 'Zombie' o 'Dreams', hoy convertidos en auténticos clásicos. 
The Cranberries ha vendido más de 40 millones de discos  en todo el mundo, ha logrado situar cuatro álbums en el top 20 del Billboard y 20 singles en los primeros puestos de la listas de rock alternativo. Ahora, vuelven a los escenarios para reinterpretar sus grandes éxitos, esta vez con un nuevo formato acústico que dotará a estos clásicos de nuevos matices en el sonido y que invitarán a redescubrirlos. 
El éxito mundial de The Cranberries ha llevado a la banda actuar frente a millones de fans en todo el mundo y han sido nombrados como una de las bandas irlandesas más destacadas de todos los tiempos (junto a U2 o The Corrs). También fueron elegidos para participar en la ceremonia de entrega del Premio Nobel de la Paz.
Web oficial 
www.cranberries.com
www.cranberries.ie
Web en español 
http://web.kaos.es/elric/principal.htm

 


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