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Fragmento concierto Universal Music Festival 2016

Rufus Wainwright, video concierto en el Teatro del Gneralife, en la Alhambra de Granada, el 4 de mayo de 2012, un concierto de presentación del disco  'Out of the game'.

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* PÁGINAS Y AGENDAS


Summercase 06
21/06/07. Sala La Riviera. Madrid.
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Rufus Wainwright
Una lección de sencillez y pureza musical en el Universal Music Festival
Julio 2016
Crónica y vídeo: Universal Music
Sencillez y pureza para vencer en la dulce batalla del arte. Esas son las dos preciadas armas con las que el caballero Rufus Wainwright salió el escenario del Teatro Real -en una tercera noche consecutiva de Sold Out en el Universal Music Festival- a defender su arte exclusivo, pleno de sensibilidad y en el que se calibran cuidadosamente los artificios que pueden dar o restar brillo o credibilidad a un cantautor. El compositor lo es y de los mejores en nuestro días. Por eso el inicio de su concierto con el tema Danny Boy supuso para este orfebre de la canción el abrir un pequeño joyero para mostrar a un respetable devoto del artista una gema que luce mejor a piano y voz. Que es más bella cuanto más ligera de ropajes. 

Tras avisar al público de que, tanto él como su marido, estaban decididos a aprender español -aunque aún no habían tenido tiempo de hacerlo-, se arrancó con el tema Vibrate, dejando que las teclas del piano resbalasen por una cascada que evocaba la banda sonora de alguna película. Ese es el poder que Rufus tiene en sus dedos y su garganta: el de convertirse en un cantante de salta de género en género sin esfuerzo o impostura alguna. 

In The Graveyard, con esa influencia decidida de la ópera de Puccini, vino a brindar a continuación una nueva arista tan delicada, como convincente en una interpretación que tenía el tempo y la intensidad justas para alcanzar la excelencia. Sin embargo y sin solución de continuidad, un nuevo giro llevaba a Wainwright a esa fascinante tierra de patinadores a tiempo completo, modelos a tiempo parcial, surferos y noches de neón que se esconde en las notas de la dorada California, canción para la que sustituyó el piano por la guitarra acústica, De hecho tuvo un momento "Celine Dion" en el que la letra huyó por unos instantes de su mente. Pero él, espontáneo y guasón como es, no pasó apuro alguno, concluyéndola con gusto exquisito y el aplauso entusiasta del público. 

Habló de su viaje reciente a Cuba, recordado el calor que pasó allí, antes de adentrarse en el tema Only The People That Love, otra delicatessen para referirse a los sentimientos que envuelven solo a las personas que aman. Con Out of The game entró de lleno en esas armonías que podrían ser deudoras del jazz más elegante, con ese estribillo tan años 70, tan delicioso, que se queda pegado a la primera escucha y que hace que el oyente no quiera que la canción llegue nunca a su fin. 

De vuelta al piano la solemnidad de Art teacher abrió otra dimensión en la actuación del cantante con una sobriedad majestuosa y cierto deje a chanson; otro palo que este genio versátil domina con soltura. Ese fue el momento en el que Rufus aprovechó para adentrase en el hermoso terreno de los sonetos de Shakespeare que dominan los surcos de su último disco Take All my Loves. Primero fue When most I wink (Sonnet 43) y a continuación A woman's face (Sonnet 20), dos piezas de una belleza tan insólita como inusual, en la que poco importa si la etiqueta lleva más hacia el pop o hacia la música clásica, porque en música la belleza es belleza y se expresa por sí misma. 

Un recuerdo de su primera ópera, Prima donna - compuesta en francés- sirvió a Wainwright para realizar una reflexión sobre los hechos acaecidos en Niza y el sinsentido sufrido allí. Fue quizá uno de los momentos más emocionantes de la noche el escuchar ese aria de hermosura que trasciende lo cotidiano jugando a convertirse en eterno. 

De nuevo con la guitarra el tema Jericho devolvió a Rufus a la senda del pop brillante, intenso y lúcido para una voz brillante y expresiva como la suya. Un tanto más folk resultó 11:11, levemente mecida por el sonido de la acústica, sirviendo esta ambientación como soporte perfecto del tempo de vals de Gay Messiah. De regreso al piano, con Zebulon, una de sus primeras canciones, el astro de Rhinebeck tomó la rampa final de un concierto hermoso como pocos que encontró su cenit en la ejecución de la proverbial Cigarettes and Chocolate, canción que encierra en sus notas toda la esencia de de un creador como Rufus Wainwright. 

Pero no había de quedar todo aquí. Aún faltaban cuatro piezas sin las que un concierto de Rufus quedaría siempre incompleto: Going to a town y la gloriosa Hallelujah, tomada prestada al maestro Leonard Cohen y a la que Wainwright ha sabido imprimir su propia personalidad, llena de una espiritualidad aún más elevada. Finalmente Complainte de la Butte, tradicional canción francesa con letra de Jean Renoir y mú sica de Georges van Parys , concebida para la película French Cancan  y que fue convenientemente revisada por Rufus Wainwright para la película de 2001 Moulin Rouge y, como regalo fuera del programa, otro viejo tema, Poses, pusieron el punto final a una hermosa noche de música y sensibilidad, de canciones y espiritualidad musical, de sencillez y pureza. 


Rufus Wainwright 'Take all my loves' 
Coincidiendo con el 400 aniversario del fallecimiento de William Shakespeare, el reconocido cantante y compositor  Rufus Wainwright reúne a un grupo de grandes artistas para interpretar nuevas canciones 
y narrar algunos de los más preciosos textos de Shakespeare.
Rufus Wainwright presenta sus sonetos de Shakespeare, una colección de sus propias composiciones sobre varios textos del gran dramaturgo, con motivo de la celebración en 2016 del Año de Shakespeare.
Intervienen en este disco junto a Wainwright, Florence Welch de Florence + The Machine en el tema ‘When in Disgrace’ y su hermana Martha Wainwright en ‘An Unperfect Actor’.  Siempre fascinado por las voces operísticas, Rufus ha contado con la soprano Anna Prohaska en varios temas de inspiración clásica y en los que interviene también la BBC Symphony Orchestra.
Wainwright colabora en este disco también con algunos de los más admirados actores del momento, en la versiones recitadas de cada uno de los sonetos, incluyendo a Helena Bonham Carter, Sian Philips, Peter Eyre, Carrie Fisher y William Shatner.
FECHA DE LANZAMIENTO: 22 DE ABRIL 2016
TRACKLIST
1      Sonnet 43  1:14 Recitation: Siân Phillips
2      When Most I Wink (Sonnet 43)       4:56Vocals: Anna Prohaska
3      Take All My Loves (Sonnet 40)         6:26 Vocals: Rufus Wainwright  Recitation: Marius de Vries
4      Sonnet 20  0:52 Recitation: Frally Hynes
5      A Woman’s Face (Sonnet 20)           3:49 Vocals: Anna Prohaska
6      For Shame (Sonnet 10)        3:12 Vocals: Anna Prohaska
7      Sonnet 10  0:58 Recitation: Peter Eyre
8      Unperfect Actor (Sonnet 23)             5:43 Recitation: Helena Bonham Carter  Vocals: Rufus Wainwright · Martha Wainwright · Fiora Cutler
9      Sonnet 29  1:02 Recitation: Carrie Fisher
10    When in Disgrace with Fortune and Men’s Eyes (Sonnet 29)            3:07 Vocals: Florence Welch  Backing Vocals: Rufus Wainwright · Ben de Vries
11    Sonnet 129                1:04 Recitation: William Shatner
12    Th’Expense of Spirit in a Waste of Shame (Sonnet 129)      2:48 Vocals: Anna Prohaska
13    All Dessen Müd (Sonnet 66)             8:23 Vocals: Christopher Nell · Jürgen Holtz · Rufus Wainwright
14    A Woman’s Face – Reprise (Sonnet 20)       3:10 Vocals Rufus Wainwright
15    Sonnet 87  1:17 Recitation:Inge Keller
16    Farewell (Sonnet 87)            6:30 Vocals: Anna Prohaska


Rufus Wainwrrigth & Band
4 de mayo de 2012 Auditorio del Generalife, 
La Alhambra GRANADA + Teddy Thompson (fotos y video)
Fotos: Merche S. Calle y Juan Enrique Gómez / IndyRock
Crónica: Aristocracia musical y monumental - Por Enrique Novi




 
Aristocracia musical y monumental
Rufus Wainwright + Teddy Thompson
Por Enrique Novi - IndyRock
A la hora de escribir esta crónica no cesa de llover sobre Granada, pero la noche anterior, a pesar de los temores de organizador y asistentes, el tiempo fue benévolo y a las nueve y media de la noche una hermosa y rotunda luna llena coronaba el escenario del Generalife, como queriendo sumarse a la magia de esa confluencia de estrellas, vivas y monumentales, que se producen cada mucho tiempo. Hasta las tímidas nubes que coqueteaban con ella lo hacían tan armónicamente en el firmamento que el cuadro no habría podido mejorar si hubiera sido de atrezzo. 
Para la mayoría la aparición de Teddy Thompson, cuyo nombre ni siquiera figuraba en las entradas, solo con su cristalina acústica y su acariciadora voz, supuso todo un descubrimiento. El hijo de Richard y Linda Thompson, figuras legendarias del folk británico, se mueve con absoluta solvencia entre el pop y la versión mejorada y aumentada de ese folk que devolvieron los norteamericanos a base de folk, country y blues. Y con esa propuesta intimista seguro que engordó su lista de seguidores, la mayoría buceadores en busca de música de culto como la de Nick Drake, del que Thompson interpretó Pink Moon. 

Todo lo contrario que Rufus Wainwright, cómodo en su papel de estrella de la primera división y centro de todos los focos al que debe estar acostumbrado desde niño. Su propuesta nace sin atender ni pretender ninguna coartada alternativa. Lo suyo es el estrellato sin complejos, pues facultades y talento tiene a raudales para emular a sus referentes, casi todos cantantes manieristas de los setenta, cuando la lentejuela y el exceso eran valores al alza: de Freddy Mercury a Elton John y de David Bowie a Judy Garland, a cuya derecha debe tener sitio reservado en el paraíso. Así, comenzó con una lectura de Candles a capella, y una a una fueron cayendo las 12 canciones que componen su último trabajo, Out of the game (Decca, 2012), publicado mundialmente esta misma semana. Los jardines de la Alhambra, a la que se refirió para bromear en varias ocasiones, iban a ser testigos de la presentación mundial del álbum. Algunas de sus canciones sirvieron para rendir homenaje a sus seres queridos: a su madre, la cantante canadiense Kate McGarrigle, fallecida hace dos años, a su novio, con Song of you, o a su hija con Montauk. También tuvo tiempo para recordar al recientemente desaparecido Levon Helm y para honrar a su progenitor Loudon Wainwright III, del que rescató el tema One man guy, que ya incluyera en su segundo disco, Poses. 

Tras un pequeño descanso en el que cedió el protagonismo a Teddy Thompson, que además de telonero ejerció de guitarrista de acompañamiento, y uno de sus coristas, continuó estrenando canciones y alternando alguno de sus clásicos, como la majestuosa Going to town, con la que llegó lo mejor de la noche. A pesar de que la temperatura ya iba haciendo estragos entre el respetable, pocos se movieron del asiento, salvo para levantarse a aplaudir ya en los bises. 
Para redondear una noche perfecta, Rufus decidió regalar, solo al piano, un último tema que ni siquiera figuraba en la lista de sus técnicos, el precioso Poses. Así culminó una noche mágica que supuso una de las pocas concesiones de los responsables del noble recinto nazarí a otras músicas fuera de las programadas por el Festival de Música y Danza o escogidas presentaciones flamencas. La música de Rufus Wainwright es exuberante y sus modos excesivos y grandilocuentes, lo que hace que a muchos les resulte afectada y hasta relamida. Insoportable para unos; irresistible para otros, pero nadie discutirá que el escenario del auditorio del Generalife se abrió a un artista con mayúsculas.


 


21/06/07. Sala La Riviera. Madrid.
Fotos y crónica Javier Alonso Juliá y Marina Sanz Domínguez
El día de la música llegaba cargado de todo tipo de propuestas por toda la geografía nacional. En Madrid un geniecillo despistado, Rufus Wainwright, se dejaba caer por la sala la Riviera para presentar su nuevo y excepcional disco "Release The Stars". 

Como telonero en un principio estaba programado Micah P. Hinson, pero por un problema de espalda, tuvo que suspender su actuación y le sustituyó a última hora Fon Román (ex piratas).

El plato fuerte de la noche salió con una puntualidad exquisita. El canadiense Rufus Wainwrigth brilló en una noche muy especial. Acompañado  por siete multiinstrumentistas salió al escenario vestido de tirolés, siempre dando un toque de humor a su espectáculo. Comenzó con los temas que componen su nuevo lp. "Release The Stars" fue el primero de ellos, al que le siguieron "Going To A Town", "Sansosuci" y "Rules & Regulations", en los que le pudimos ver actuando por el escenario con micro en mano, tocando el piano y la guitarra acústica. Todos sus temas son como mini pop-operas en las que los grandes arreglos orquestales son exquisitos.

"Art Teacher" desató las ovaciones y aplausos. Durante todos los temas lentos, el respetable estuvo a la altura de las circunstancias en un absoluto silencio, aunque siempre alguien tenga que estropear estos momentos.

Continuó con más temas nuevos, entre los que destacaron "Tiergarten", "Leaving for Paris", "Between My Legs" y uno de los temas más pegadizos "Do I Disappoint you". Tema tras tema, la voz de Rufus se crecía y el público se lo agradecía con sus aplausos. La conexión entre ambos fue emocionante. 

Los temas de su álbum "Want One" fueron los que coparon la segunda parte del concierto, como "Beautiful Child" y "14th Street".

En el bis Rufus apareció con albornoz blanco para comenzar interpretando "I Don't Know What It Is" y "Pretty Things". Pudimos disfrutar del tema en francés "La Complainte de la Butte", incluido en la banda sonora de Moulin Rouge.

Fue entonces cuando llegó el momento de la noche. Sentado frente al público comenzó a engalanarse con pendientes, zapatos de tacón y pintalabios. Se quitó el albornoz y se puso un sombrero. Casi como Liza Minelli en Cabaret y arropado por todos los componentes de su grupo, interpretaron el tema "Get Happy" de Judy Garland. La noche acabó con el tema "Gay Messiah".

Excepcional actuación de Rufus, aunque si se hubiera celebrado en otro recinto más adecuado, todos los arreglos orquestales que incluyen cada una de sus composiciones hubieran sido mejor apreciados. Pero su voz siempre suena bien en cualquier lugar y pudimos disfrutar de ella a pleno rendimiento.




Bio
El príncipe actual del pop no tiene rival en cotas de ambición, opulencia y glamour artístico. Hijo del cantautor Loudon Wainwright (con quien nunca se ha llevado muy bien), criado por su madre Kate McGarrigle en Canadá (también exquisita cantautora junto a su hermana Anne) y hermano de Martha Wainwright (cantautora de excepción, ¿cómo no?), Rufus ha despuntado en los últimos años como un sofisticado songwriter sin igual. Él casa como nadie los aromas clásicos de George Gershwin, Randy Newman y Al Jolson, con el expresionismo de Scott Walter y Kate Bush. Fan confeso de Edith Piaf y Jeff Buckley, amigo de Antony, Elton John y Teddy Thompson, Rufus se mueve como un pez satinado en las aguas de un Broadway hecho a su medida. 

Nueva York fue precisamente la ciudad que le permitió grabar su primer álbum después de que su padre le pasara a Van Dyke Parks una de sus maquetas. Su sensacional debut homónimo llegó en 1998, pero Rufus llevaba estudiando piano desde los 6 años. Con el nuevo siglo, "Poses" (00) lo confirmó como un excepcional cantautor de belleza insuperable y sensibilidad a prueba de bomba (ironía, ego y exhibicionismo a corazón abierto, además de su orgullosa condición de icono gay, son las armas que fortalecen su status de artista al margen de todo). 

En 2003 grabó las sesiones de "Want", su proyecto más ambicioso -y doble- y el que más alegrías, y penas (Dreamworks se negó a publicar la segunda parte, teniendo que mudarse a Geffen), le ha dado. Bajo los fabulosos arreglos de Isobel Griffiths y Gavyn Wright (habituales de Björk) y la producción de Marius deVries, "Want One" (03) y "Want Two" (04) conforman su opus más elegíaco, un fresco desbordante de barrocas torch songs al límite y belleza armónica insuperable. En ellos, extractos de misas en latín, aromas del bolero de Ravel, orquestaciones paradisíacas, reggae de color de rosa y dos portadas complementarias que le muestran como caballero con espada y dama de Shalott violada y ahogada, refrendan su condición de artista total por encima de todo y de todos. 



www.rufuswainwright.com/


PROMOCIONADO

Video concierto Teddy Thompson, artista invitado en el concierto de Rufus Wainwright. Teddy formaba parte de la banda que acompaña a Rufus en su gira 2012
- Ver el vídeo 

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