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* PÁGINAS Y AGENDAS

 
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Will Oldham / Bonnie 'Prince' Billy

 

Bonnie Prince Billy
Por Enrique Novi para IndyRock
Recientemente conocido como Bonnie Prince Billy, Will Oldham pertenece por talento propio a esa estirpe de músicos huidizos para con la industria, que niegan a los managers y a los productores, a pesar de que en alguno de sus discos es el mismísimo Steve Albini el anda tras la mesa de mezclas, y que renunciaría a cualquier cosa con tal de no verse vampirizado por el marquetin. Ello no le ha impedido convertirse a lo largo de los noventa en el más personal portador de la antorcha de los cantantes folk norteamericanos; a bright new name in folk music, podríamos decir.
Camuflado bajo las diferentes formas de Palace (Palace Brothers, Palace Songs o Palace Music) donde se arropaba con músicos allegados -entre otros, gente de High Llamas/Stereolab, Royal Trux, Sebadoh o Beautiful South-, harto de que la gente hablara de los nombres, temeroso de no ser el que la gente pensaba, desde el 97 cabalga solo bajo el sol de Louisville, Kentucky, practicando con su voz quejumbrosa y quebradiza esa especie de country de la era de la depresión sin afección estilística. Tal vez las palabras folk, country, rock o blues digan poco ya, pero cuando los ritmos epidérmicos, los pianos suspendidos y las guitarras deshilachadas envuelven los cantos de desesperanza, los sombríos lamentos de William Oldham, ninguna de esas etiquetas puede imponerse a la música de alto octanaje emocional que factura. 
Heredero de Leonard Cohen y de Nick Drake, este huérfano de vocación mezcla el cinismo con el desamor, la religión con el alcohol, el incesto con la amargura para llevarte a esas zonas de penumbra ante las que no cabe sino sucumbir. Así es como ha cautivado con sus discos a los más frágiles corazones de la última generación. En ellos, más allá de la alta fidelidad, al otro lado de las voces bien afinadas y de las producciones brillantes, Oldham nos ha hecho más soportable el peso del dolor con sus confesiones lacerantes, con sus estremecedores lamentos y su sonido arcilloso. Ahora se presenta en nuestra ciudad para ofrecernos una muestra de su nuevo album, del que dicen que, a la sombra de Johnny Cash, acentúa su habitual poso negro, incluso fúnebre, para almas en estado terminal. 
Acudir a sus conciertos es la mejor forma de  ver de cerca su aspecto desaliñado, casi un homeless, y comprobar como se experimentan ante el público sus dolientes canciones y escuchar de viva voz sus hechizantes versos: "Cuando no tienes a nadie, nadie puede herirte"/"Entra a la última cena que te prepararé"/"Traté de mantenerme sano para ti" 
Will Oldham (ex Palace) 
Fotos: J. E. Gómez - IndyRock © 
Sala Planta Baja, Granada marzo 2001

Configurando provisionales mapas interiores
Planta Baja (Granada) el 22 de Marzo 2001
Por Antonio E. Rodríguez Maldonado
"Ahí lo tienes", me dijeron, y algo incrédulo volví la cabeza para comprobar que, efectivamente ( y por fin ) ahí lo tenía. A apenas tres metros de mí pasó Will Oldham, solo, indiferente a las miradas curiosas e indagadoras que, cerveza en mano, perpetrábamos desde la barra. Se dirigía a la planta baja del bar contorsionando cuello y brazos, renunciando a toda pose estética y desprovisto por completo de la vacua arrogancia y vanidad autocomplaciente propia de una rock star. Ajeno, en fin, a su propio personaje, reacio a asumir la aureola mitificadora de las estrellas: posponiendo en lo posible la escenografía a representar para cuando estuviese sobre el escenario, como tratando de delimitar las fronteras entre el ipse y la máscara, preservando así algunos puntos de referencia autoidentificadores previos a la metamorfosis teatral. Manifestaba de este modo una concordancia con la actitud desplegada durante todos estos años, en los que ha ido cambiando constantemente de nombre, hecho en absoluto gratuito. En líneas generales, podemos observar en su creación artística una consideración del sujeto como topos donde se suceden una multiplicidad de personalidades. Sin embargo, desde el punto de vista del receptor, resulta imposible olvidar las pasadas identidades del artista, de modo que a la hora de afrontar la labor artística de Bonnie "Prince" Billy, no podemos dejar a un lado su anterior etapa musical, la cual determina irremisiblemente nuestra visión sobre su obra actual. Aquel hombre enfrente de mí me connotaba mucho más de lo que le hubiera sugerido a un observador intruso: era Palace, era Push, era Bonnie "Prince" Billy, era noches recorriendo cartografías de canciones que se proyectaban en infinitas galerías. Titubeantes trazos de rectas, tangentes y bisectrices configurando provisionales mapas interiores, geografías con huellas endebles que indicaban el paso previo de un individuo, la ausencia derrideana de una presencia que ya había oradado aquellos desiertos vírgenes en los que me encontraba, marcando el camino hacia un profundo autorreconocimiento y una auténtica reconciliación con la propia ipseidad. 
Pocos minutos después de llegar a Planta Baja, y sin necesidad de ensayo previo alguno, Oldham ya estaba tocando. Bastaron unos segundos para hacer olvidar el largo retraso del evento. Comenzó con una potente versión de King at Night, uno de los mejores temas del último disco, Ease Down the Road. Fue un concierto excelente, con un magnífico Will Oldham, cuya actuación estuvo a la altura de sus mejores momentos musicales, hasta tal punto que no es una exageración lamentarse por la pérdida que supone el no haberla registrado en un LP. Además de temas de su etapa como Bonnie "Prince Billy", interpretó en clave más rockera canciones de su fase de Palace, como I am a Cinematographer, All gone o Come in , que sin duda son algunos de los mayores hitos de su fructuosa carrera. Por lo general, el sonido fue contundente, bastante más duro que el habitual en sus discos, y en la línea del que desarrollara en su arrollador Work Hard Play Hard del Viva Last Blues. Aparte de cantar, Bonnie "Prince" Billy tocaba la guitarra e iba acompañado de otro guitarrista, un bajo, un destacado batería ( el joven neoyorquino Benjamin W. Van Dyke, de 22 años) y el mismísimo David Pajo, quien escolta a Oldham desde sus primeras grabaciones, y que sustituyó esta vez la guitarra por el órgano. Es imposible no especular sobre las posibilidades tan prometedoras que insinúa esta faceta de Oldham centrada más en distorsionadas guitarras y ritmos agresivos y viciosos, algo que le comenté después del concierto al propio artista.
A pesar de la carga trágica de la mayoría de sus canciones, Oldham dio muestras de un fino sentido del humor, llegando a hacer algunas bromas, como cuando, ante los repetidos gritos de unos guiris a mi espalda de "Big Balls, Big Balls, Big Balls" (reclamando su particular homenaje a AC/DC ) respondiera: "Yes, I do". O calificando a Pajo, por sus facciones eminentemente orientales, de "Japanese War Machine". 
Como colofón a su inolvidable actuación, interpretó New Partner (del Viva Last Blues), una de las más bellas canciones de amor que jamás haya escuchado. Pero ahí no acabó todo para mí. Momentos más tarde tuve la suerte de conversar unos minutos con el artista nacido en Kentucky, quien me pareció bastante divertido y agradable. Siendo, by far, Oldham mi cantante favorito, aquello fue algo realmente especial. Jamás hubiera podido imaginar en esas tardes de ávidas búsquedas en internet de información sobre este escurridizo artista, del que poco se sabe ( y del que colecciono todo lo que le concierne que llegue a mis manos) que alguna vez mantuviese una charla, aunque breve, con él. Y es que en mi opinión no sólo su obra es la más destacada de los 90, sino que Oldham es uno de los mayores artistas de la historia de la música folk, rock, pop o como se quiera etiquetar esta amalgama multicéfala de estilos que constituye la música popular del siglo XX.
BONNIE PRINCE BILLY (WILL OLDHAM) + ANARI
por Carlos Sanchez (Indyrock) Foto: Luis Benito
GAZTELEKU DE OÑATI, GIPUZKOA
18 DE MARZO DE 2001
Fue hace algunos años cuando Will Oldham nos visitó por primera vez, en esa gira tan especial que realizó en compañía de Migala. Nuestros recuerdos y nuestras gastadas fotos en blanco y negro, así lo evocan. 
Ahora volvía y todos a los que alguna vez se nos hizo un nudo en la garganta (y en el estómago) escuchando su música durante las noches de viento y frío, nos encontrábamos ansiosos y nerviosos, muy nerviosos. 
El lugar elegido para comenzar la gira era un antiguo mercado de un pequeño pueblo, Oñati, reconvertido ahora en escenario de la casa de cultura. Viajando hacia allí me percaté de que el lugar era más que apropiado, perdido entre las montañas en el corazón de Gipuzkoa. Will Oldham así lo reconoció durante su actuación. ¡Y vaya actuación! Venía acompañado de una banda formada por un guitarrista, un bajista, un teclista y un batería. El teclista era ni más ni menos que David Pajo y aunque su papel no fue estelar, su presencia se agradecía. Comenzó con Agnes, queen of sorrow impregnando de dolor a todos los presentes. Más joven (y borracho) que nunca, Will Oldham fue desgranando un tema tras otro, perfectamente secundado por una banda, en la que sobresalía la persona que tocaba la "baterixa" (así se dice en el euskera que habla Anari y así lo dijo el amable de Will). Menos acústico que nunca y más eléctrico, el concierto sirvió para mostrar todas las aristas del sonido "Palace". Un concierto inolvidable, intenso y corto, pues apenas sobrepasó los cincuenta minutos. 
Tras él, subía al escenario la solista de Azkoitia. Uno de sus sueños se estaba cumpliendo. Estaba teloneando (¿o no?) a uno de sus artistas más admirados. A pesar de haber visto a Anari una decena de veces, cada vez que me enfrento a uno de sus conciertos no puedo evitar que mi cuerpo tiemble. Acompañada de su banda fija volvió a interpretar los temas que ya pertenecen a la radio de nuestra memoria. Imprescindible. 
Will se llevó los discos de Anari para escuchar durante el resto de la gira. Nosotros volvimos a llevarnos un puñado de recuerdos y sensaciones. Por la música que habíamos escuchado, por las personas que nos habían acompañado. 
Más información sobre Bonnie Prince Billy:
http://www.dominorecordco.com/
http://users.bart.nl/~ljmeijer/oldham/index.htm 

 


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