BEN HARPER. MARZO 2026. AUDITORI DE GIRONA * FOTO: QUIM
CABEZA * INDYROCK
BEN HARPER
BEN HARPER, SEDUCCIÓN ÍNTIMA
14 de marzo de 2026 Auditori de Girona
ORIOL TORRES * CRÓNICA
QUIM CABEZA * FOTOS
Ben Harper empezó a tocar la guitarra a los siete años en un
entorno familiar plenamente musical donde su madre Ellen
cantaba y tocaba la guitarra, y su padre Leonard le daba a la
percusión. Aunque por la zona donde crió —entre Claremont y
Pomona—, enseguida fue conocida su faceta artística, no fue
hasta 1992 cuando firmó su primer contrato profesional con
Virgin Records con quien grabó Pleasure and Pain junto a Tom
Freund. Por el camino, tres discos trascendentales en su
carrera que redefinieron su estilo y por supuesto su
protagonismo en el mundo de la música: The Will to Live que
redirigió sus composiciones hacia el blues junto a los
inmensos The Innocent Criminals; aquel Burn to Shine donde se
encontraba el trascendental
Steal My Kisses; y
finalmente Diamonds on the Inside, que fue la excusa
definitiva para que el cantante teloneara a algunas de las
grandes formaciones de finales de los noventa, como R.E.M.,
Radiohead, Metallica, Pearl Jam o The Fugees. A partir de ahí
una decena de discos que han terminado modelando a uno de los
grandes compositores de la actualidad.
Hay que reconocer que Ben Harper posee una capacidad creativa
multidireccional —soul, folk, blues, reggae, hip-hop…—, donde
encontrar letras trascendentales y una emotiva capacidad para
balancearse desde la religión a la política en un mismo texto.
Así, el pasado 14 de marzo, en un Auditori de Girona
totalmente lleno, la sensibilidad de Ben Harper se disfrutó
desde la más absoluta soledad, la de un intérprete que está
por encima de modas y tendencias, pero no de la actualidad.
Sobre un setlist que cada noche va mutando, aparecieron
algunas de sus obligadas pertenencias compositivas como
Power
of the Gospel,
Another Lonely Day, aquel
maravilloso
Walk Away o incluso una preciosa
revisión del clásico de Bruce Springsteen,
Dancing in the
Dark, que utilizó para comentar —de un modo breve y
claro— la realidad política que está viviendo Estados Unidos.
También tuvo tiempo para reflexionar sobre la realidad de “un
mundo cruel” para un tipo como él, hijo de madre judía y padre
afroamericano, con una abuela paterna medio negra y medio
india cherokee y una bisabuela materna judía y de origen ruso,
a la que, por cierto y no es ninguna casualidad, dedicó su
álbum Welcome to the Cruel World. A partir de ahí, más
excelencias a voz y guitarra, como
Steal My Kisses o
Excuse Me Mr., con la cual pudo vislumbrarse al
músico más trascendental antes de terminar una primera parte
con
Diamonds on the Inside.
A modo de cierre definitivo, algunos delicados pasajes
instrumentales de blues que conectó con
Waiting on an
Angel, para regodearse con una excelente versión del
clásico de Marvin Gaye —
Sexual Healing— y cerrar un
excelso concierto con aquel determinante
Amen Omen,
al cual le introdujo algunas pinceladas del memorable
Knockin’
on Heaven’s Door de Bob Dylan. Poco que añadir,
maestría…

EL SINGULAR UNIVERSO HARPER
FESTIVAL DE CAP ROIG
Calella de Palafruguel, Girona. 14 agosto 2017
Crónica y fotos por QUIM CABEZA / INDYROCK
Ben Harper ha reconocido en más de una ocasión que tocar en
solitario le ayuda a reencontrarse y recuperar su esencia
musical. Quizá sea un modo de purgarse, musicalmente hablando,
o un ejercicio de introspección interpretativa. Sea como
fuere, así fue como se presentó en Cap Roig, sin sus adorados
The Innocent Criminals con los cuales ha grabado su último
trabajo de estudio, “Call it what it is”. Lo cierto es que su
setlist fue basculando desde la improvisación, sin hacer
demasiado uso del material que incluye su actual disco –tan
solo presentó “Deeper and Deeper” y “Call it what it is”-,
mientras recuperaba temas pretéritos obligados como “Life
Line”, “Don’t Give Up on me now” o “Walk Away” a bordo de su
inseparable guitarra ‘Weissenborn lap steel’. Así es como el
californiano fue construyendo la noche, desde la desnudez de
un tipo dotado -al piano interpretó la preciosa "Born to love
you"-, aplicando sencillez interpretativa –sumó al cancionero
“Dig my grave”, “Lonely day y “Waiting on an angel”-, sobre un
eclecticismo estilístico natural –en primicia mostró “Trying
not to fall”, un entrante de lo que será “No mercy in this
land”; es decir, la última grabación junto a su estimado
armonicista Charlie Musselwhite-. A modo de cierre y después
de dos horas de concierto, el Harper más íntimo apostó por
concluir con dos piezas importantes en su carrera como son “I
shall not Walk Alone” y “Like a King
LA ESTRELLA DEL ROCK, EN SOLITARIO
Desde su debut en 1994 con Welcome To The Cruel World, Harper
ha publicado una cadena de 14 álbumes de estudio durante una
década y media. Esta extraordinaria carrera le ha establecido
como un gran compositor e intérprete con un amplio rango
musical a través de múltiples géneros y una incomparable
capacidad de combinar lo personal y lo político. Rolling Stone
lo elogia en sus publicaciones definiendo sus obras como
“joyas de exquisito y delicado rock & roll”, mientras que
Entertainment Weekly elogió su “profundidad informal”.
Con majestuosas giras internacionales agotadas, varios discos
de oro y platino y un buen número de Premios Grammy, Ben
Harper regresaba a Cap Roig para mostrar su faceta más íntima
en solitario.
BEN HARPER, 'EMOCIÓN' EN STARLITE * MARBELLA
“Nunca olvidaré esta noche, una de las más especiales de
mi vida, volveré”.
* La estrella del rock estadounidense ofreció un concierto
acústico en el que hizo gala de su voz dulce y de sus virtudes
como músico, a la guitarra y al piano
* Ben Harper deleitó al público de Starlite en su primera
visita a la cantera
con ritmos del blues, soul, folk, góspel y funk en un vibrante
espectáculo
Marbella, 15 agosto 2017
Crónica, fotos y vídeo cortesía de STARLITE
VÍDEO: CORTESÍA DE STARLITE. BEN HARPER EN EL CONCIERTO
OFRECIDO EL 16 DE AGOSTO DE 2017
La estrella del rock
estadounidense Ben Harper ofreció en Starlite un concierto
único, en el que hizo gala de su voz dulce y de su virtuosismo
musical. La que fue la primera visita del polifacético músico
a este Festival, permanecerá sin duda como uno de los grandes
espectáculos de esta brillante sexta edición.
“Tocar aquí es algo alucinante, con una acústica muy
especial. El lugar es único”, confesó el músico
instantes antes de salir al escenario, con sus instrumentos
como única compañía.
El músico estadounidense se entregó desde los primeros
instantes a su público:
“Estoy aquí como en el comedor de
mi casa, quiero que me escuchéis bien, como si estuviéramos
tomando té o café con galletas”, bromeó Harper ante un
entregado auditorio, ansioso de vivir esta experiencia en
Starlite.
Así arrancó Harper el concierto con su mítica guitarra
Weissenborn sobre su regazo, con la que interpretó All my
heart can take y Life Line, para a renglón seguido, levantar
su voz para cantar Walk away. (...)
FOTOGALERÍA: MARBELLA, STARLITE
(...) El artista, que presentó su último trabajo Childhood
home en la cantera, no escatimó en virtuosismo en su puesta en
escena. No en vano es una de las destacadas figuras del rock
de hoy en día, en la que fusiona los ritmos del blues, soul,
góspel, folk y funk, con letras reivindicativas. Y cantó
mucho, y se entregó con Diamonds on the inside, para deleite
del público; y repasó temas como Another lonely day, Glory
Consequence o Born to love you.
En definitiva, otra noche mágica la que se vivió en el
auditorio de la cantera, en esta sexta edición de Starlite.
Como el propio Ben Harper confesó al finalizar su actuación:
“Nunca olvidaré esta noche, una de las más especiales de mi
vida, volveré”.
BEN HARPER, MÁGICO
Madrid, Palacio de los Deportes, 5 de octubre 2006
Crónica por JAVIER ALONSO JULIÁ / IndyRock
Foto: Laurence Boisnard
Ben Harper, el llamado "Dylan negro", volvió a nuestro país
tras su paso este verano por el Bilbao Live Festival. La
primera de las paradas era el Palacio de los Deportes de
Madrid. Quizás en un primer momento parecía que se le quedaría
grande el recinto, pero visto lo ocurrido, seguramente hubiera
llenado las gradas superiores tapadas por unas lonas negras.
Para sorpresa de todos el grupo Ojos de Brujo, fue el elegido
para abrir el show. Hay que decir que el músico californiano
quedó prendado de su música al escucharlos y decidió que
tenían que ser sus teloneros en España.
Pasadas las 21.30 de la noche, sobre una pantalla aparecían
las siglas BHIC, que anunciaban que Ben Harper y los Inocent
Criminals, aparecerían en breve sobre el escenario.
Harper sentado sobre una silla, cubierta por una tela hippie,
y con la guitarra sobre sus rodillas comenzó con el primer
tema "Faded", de su álbum "The Will To Live". Desde el inicio
de su actuación nos demostró su virtuosismo, que lleva desde
muy pequeño en su interior, ya que este joven músico
californiano creció jugando en el Centro y Museo de Música
Folk de California, que dirigía su abuelo. Aunque le comparen
con Dylan su máximo referente es Neil Young y así se deja
notar en sus composiciones.
""Both Sides Of The Gun", que da título a su nuevo álbum fue
el siguiente de los temas, que acompañado por la pantalla en
la que se proyectaban diferentes motivos, logró hacer vibrar a
un público expectante ante todo lo que ocurría.
"Please Don't Talk About Murder While I'm Eating", "Burn One
Down" y "Ground On Down", hicieron que el público cantara,
bailase y diera palmas sin cesar. Ben en alguna que otra
ocasión se acercó a las percusiones para tocar junto a Leon
Mobley (percusionista).
En "Morning Yearing" pudimos disfrutar del videoclip en la
pantalla que se encontraba tras la banda. En "Waiting for You"
Ben presentó a toda la banda: Oliver Charles - bateria-, Leon
Mobley -percusiones-, Juan Nelson -bajo-, Michael Ward
-guitarra- y Jason Yates -teclados-. Sus Inocent Criminals
dieron una lección de lo que es tocar en directo. Acabado el
tema dio las gracias a todo el público que había acudido al
concierto.
"Diamonds On The Inside" dio paso a "Amen Omen", en la que el
público coreo "Benito, Benito.", haciendo que el protagonista
de la noche se emocionara, ya que es así como le llama su
madre, según afirmo el mismo.
Varios fueron los temas que interpretó durante la noche tanto
de su último disco como de su ya dilatada carrera. En "Please
Bleed", "Forgiven" y "Black Rain", disfrutamos de varios
intermedios en los temas, en los cuales, solos de bajo y
percusiones inundaron el recinto, haciendo vibrar a un público
totalmente entregado.
"With My Own To Hands" fue el momento más emocionante de toda
la noche, en el que todo el público elevó sus manos, cantando
y bailando este gran tema del álbum "Diamonds On The Inside".
Con la bandera jamaicana en la pantalla y el público
aplaudiendo, Ben Harper acabó con una rodilla en el suelo
agradeciendo una y otra vez el apoyo recibido.
Así llegamos al primer bis, en el que los ritmos acelerados
dieron paso a varios temas en acústico y otros en los que
desplegó todo su potencial sentado con su guitarra eléctrica.
"Another Lonely Day" consiguió encender cientos de mecheros y
móviles que acompañaron a esta preciosa balada, de su álbum
"Fight For Your Mind". Los aplausos y los vítores llenaron el
Palacio, que tema tras tema caía rendido a los pies de este
gran músico. "Walk Away" del álbum "Welcome To The Cruel
World" nos llevó a un tema instrumental "11th Commandment" y a
una versión del tema "Well Well Well" de Bob Dylan.
De nuevo el público hizo salir a Ben Harper con sus
vítores al estilo futbolístico. "Better Way" single de su
nuevo álbum sonó en el momento perfecto para dar fin a este
gran concierto, que muchos no esperaban así. Con gran
satisfacción Ben y los suyos se retiraban del escenario dando
las gracias a todos los allí presentes.
Setlist:
Faded, Both Sides Of The Gun, Please Don't Talk About
Murder While I'm Eating, Burn One Down, Ground On Down,
Morning Yearning, Waiting For You, Diamonds On The Inside,
Amen Omen, Please Bleed, Forgiven, Black Rain, With My Own Two
Hands/War. Bis1: Another Lonely Day, Walk Away, 11th
Commandment, Well Well Well. Bis 2: Better Way
¡QUIERE CAMBIAR EL MUNDO!
Madrid, Palacio de los Deportes, 5 de octubre 2006
Crónica por MARÍA RUIZ GARCÍA
"I can change the world with my own two hands". "Quiero
cambiar el mundo con mis propias manos".
Con esta frase, clara y contundente, el singular músico
californiano, Ben Harper, invitó al público, allí
congregado, a revelarse, comprometerse y alzar las manos,
como forma de protesta, frente a todo aquello con lo que no
estamos de acuerdo. Durante los casí 8 minutos que duró la
versión extendida de "With my own two hands", extraido del
disco que le lanzaría a la fama, "Diamonds on the inside
"(2003), consiguió, con ayuda de sus colegas de escenario,
The innocents criminals, que todo el Palacio de los
deportes de la Comunidad de Madrid se rindiera a sus pies.
Por segunda vez en lo que va de año, el señor Harper, volvía
a visitar nuestro país, tras participar, el pasado mes de
julio en el "Bilbao Live Festival" compartiendo cartel con
otros grupos como The cult, The cardigans o los propios,
Ojos de Brujo. El músico, manifestó en varias entrevistas
haberse quedado "embrujado" por los ritmos mestizos de los
chicos de Barna, recordemos la afición de éste por el
flamenco, y allí mismo decidiría que ellos serían
los"elegidos" para acompañarle en cuatro conciertos de su
gira europea, Lisboa, Madrid, Barcelona y Donosti.
Minutos antes de que comenzaran Ojos de Brujo, apenas si se
habían vendido 8000 entradas, recordemos que el aforo del
recinto es de unos 14.000 espectadores, más o menos, y en
los alrededores no había demasiado movimiento de gente. Una
vez dentro, con unas gradas vacías y una pista, con
bastantes claros, Marina y los suyos intentaban animar a un
público "seco" y poco participativo. A penas 45 minutos de
actuación en los que interpretaron, casi exclusivamente,
temas de su último disco "Techarí", donde, de nuevo, la
bailaora que suele acompañarles, "la Susi de Tarragona",
dejó "boquiabierto" a más de uno y volvieron a demostrar por
qué, a día de hoy, su directo está considerado como uno de
los mejores del panorama musical, dentro y fuera de nuestro
país.
Pasadas las 21:40 de la noche, Ben, escoltado por Michel
Ward (guitarra), Juan Nelson (bajo), Leon Mobley
(percusión), Jason Yates (batería) y Oliver Charles
(bateria), se lanzaba a un escenario más bien "pobre", en
cuanto a escenografía se refiere, tan sólo una pantalla
colocada en la parte de atrás, ambientaba el espectáculo con
audiovisuales. Una vez aposentado en su silla y con su
inseparable guitarra Slide Weissenborn, colocada entre sus
nalgas a modo de teclado, manera muy peculiar de tocar a la
que nos tiene acostumbrados, comenzaría a deleitarrnos con
algunos punteos psicodélicos que nos adentrarían en una de
sus canciones más rockeras "Easily amuzed". A
continuación, nos mostraría su lado más sentimental y nos
relajaríamos con "Waiting for you" de su último disco "Both
sides of the gun". Un público, cada vez más numeroso,
reconocería, rápidamente, uno de sus temas clásicos que
nunca faltan "Burn one down" donde Harper tocaría los
bongos, demostrando que no se le resiste ningún instrumento,
siendo, así, de las más ovacionadas. La dinámica del
concierto seguiría, un poco, la estructura de su último
disco. Se intentaba integrar los dos lados del
cantante-compositor, su lado más rockero y su lado más
íntimo y sentimental. De manera que se alternaban ambas
facetas. No faltaron temas tan famosos como "Diamonds
on the inside", "Ground on down", "Fight for your
mind", "With my own two hands" o "Amen omen" con el
que llegaría el momento más romántico de la noche.Ben
Harper, sólo, en compañía de su guitarra, ante un público
"abducido". En lugar de mecheros encendidos, el palacio
estaba inundado por las luces de los teléfonos móviles y
cámaras fotográficas. Todos querían inmortalizar ese dulce y
bello instante que invitaba a meditar y
reflexionar. En el tema "Another lonely day", otra de las
fijas en su repertorio, su guitarra parecía transformarse,
por momentos, en un sitar y, si cerrabas los ojos, los
sonidos desgarradores y profundos, recordaban al mismísimo
Jimmy Hendrix, del que confiesa ser fiel admirador, y
con el que seguro que hubiera congeniado bastante bien, si
hubiera vivido en los años 70 o si Hendrix estuviera
vivo.
De su último trabajo, para sorpresa de muchos, no tocó
demasiadas canciones, destacamos "Mornin yearning" o
"Black rain" (dedicada a los afectados por el Huracán
Katrina que asoló Nueva Orleáns), entre otras. Algo
más de dos horas de concierto en el que no hubo
descanso, a penas unos minutos, las "bromas" entre los
músicos fueron constantes y donde nos contagiarían de su
optimismo, vitalidad y energía. Además, cuando parecía que
la función había llegado a su fin, y muchos de los
asistentes se disponían a abandonar el recinto, los músicos
reaparecieron para despedirse a lo grande ante un público
entregado y entusiasmado, Ben Harper había logrado
conquistar a todo el mundo. Para la despedida, con las
luces del recinto encendidas, el tema elegido no podía ser
otro que "Better way", primer single de su último disco,
todo un canto a la alegría y al optimismo, tan presente en
sus letras.
Para muchos nostálgicos, Ben Harper representa el prototipo
hippie perfecto: cantautor, polifacético (escribe, pinta,
practica diferentes técnicas de meditación), reivindicativo,
comprometido, idealista, sensible, sentimental, mitad
índio-americano, mitad africano, hijo de músicos.Este
prodigioso, probablemente, se hubiera convertido en toda una
estrella del, añorado, Festival de Woodstock (1969)
como Bob Dylan, Janis Joplin o Jimmy Hendrix. Sin lugar a
dudas, en estos tiempos difíciles que nos han tocado vivir,
quedan pocas personas tan auténticas como él. Pocos
arriesgan y apuestan por aquello que, verdaderamente,
les hace crecer como personas. A través de la palabra y de
la música, siempre ha manifestado y defendido, claramente,
su opinión ante distintos aspectos políticos y sociales.
Piensa que no todo está perdido, que cada uno de nosotros
podemos aportar un poquito, que "la unión hace la fuerza".De
manera que, después de disfrutar de su actuación, ha quedado
bien claro que Ben Harper no sólo hace buena
música..Es, además, una persona luchadora y comprometida, de
las pocas que siguen pensando que ¡Hay que cambiar el
mundo!, ¡Debemos cambiar el mundo! para que todos podamos
disfrutar y vivir en paz.."I can change the world with
my own two hands". "Quiero cambiar el mundo con mis propias
manos".
Su música no es fácil de clasificar, Ben Harper posee un
estilo realmente indefinible, con letras transcendentales y
cargadas de emotividad que abordan temas como la paz, dios y
la religión, el medio ambiente o la política, a nivel
conflictivo y con connotación reivindicativa. Crece
escuchando soul, folk, blues, r&b, reggae, hip hop, jazz
y country entre otros, dándole un estilo muy particular a su
música. Su evolución le ha llevado a introducir ritmos
urbanos y sonidos étnicos, llegando a grabar versiones de
Led Zeppelin, , sin perder por ello su tono apasionado ni su
vitalidad.
En lo que a sus influencias se refiere, podemos encontrar
entre ellas grupos musicales y artistas tan diversos como
Bob Marley, Robert Johnson, David Lindley, Chris Darrow, Led
Zeppelin, Pink Floyd, Nirvana, Pearl Jam, Jeff Buckley...
sin olvidar la gran influencia del blues de Jimi Hendrix y
de bandas del jam como los Blues Traveler o Hootie & The
Blowfish. También cabe decir que fue alumno aventajado de
los grandes cantautores negros de los 70 (Bill Withers,
Curtis Mayfield), caracterizando la presencia de su
inconfundible slide guitar.
BIOGRAFÍA
Es californiano, guitarrista, cantante y compositor y se
dedica a la música desde que era un adolescente. Su estilo
tiene que ver con el folk, el blues y el soul, pero es
indefinible e inclasificable. Alumno aventajado de los
grandes cantautores negros de los 70 (Bill Withers, Curtis
Mayfield), el sonido de Ben se caracteriza por la presencia
de su inconfundible slide guitar. En 1994, editó su primer
álbum y desde entonces no ha dejado de grabar. Por supuesto,
no ha tenido nunca un éxito multitudinario, pero gracias a
su constante actividad en directo, ha logrado el constante
apoyo de la crítica y, lo que es más importante, una buena
base de admiradores en todo el mundo que le son
extremadamente fieles. La personalidad de Ben Harper no
tiene secretos. Es un artista infatigable que está casi
permanentemente de gira, no teme en absoluto introducir el
comentario político en sus canciones y disfruta colaborando
con artistas de los más variados orígenes como pueden ser
Beth Orton o John Lee Hooker. Sus acompañantes habituales se
llaman The Innocent Criminals y son: Juan Nelson (bajo),
Dean Butterworth (batería) y David Leach (percusión). Su
evolución le ha llevado a incluir ritmos urbanos y sonidos
étnicos, en sus álbumes o a grabar versiones de Led
Zeppelin, The Verve y Marvin Gaye sin por ello perder su
tono apasionado y su vitalidad.
2022
El 8 de febrero de 2022 marcó 28 años desde el lanzamiento
debut de Ben Harper, “Welcome to the cruel world”; desde
entonces, ha estado de gira con The Innocent Criminals.
En ese tiempo ha editado 16 discos de estudio y tres en
vivo. Aunque no pudo hacer una gira completa estos dos
últimos años, el prolífico artista, productor y propietario
de un sello discográfico se mantuvo inmensamente ocupado.
2020 lo vio lanzar su primer álbum instrumental, “Winter is
for lovers”. Asimismo, Harper ha estado trabajando en nueva
música.
Con la guitarra acústica o con la eléctrica, Ben Harper le
ha dado a (casi) todos los estilos y en casi todos los
formatos, como buen californiano nacido en 1969, la época en
la que el rock se expandía en múltiples direcciones.
Con solo 9 años asistió a un concierto de Bob Marley,
secundado por Peter Tosh para el bis, y aquello le cambió
por completo la vida. Creció escuchando soul, folk, blues,
reggae, hip hop, jazz y country, y todo aquello se plasmaría
cuando, a partir
de “Welcome to the cruel world” (1994), ya con 25 años,
emprendió su propia carrera. Además de Marley, también
Robert Johnson, Led Zeppelin, Queen, Pink Floyd, Nirvana,
Pearl Jam o Jeff Buckley fueron influencias que ayudaron a
moldear su reconocible sonido, ese que le ha llevado a
vender varios millones de discos en todo el planeta,
cantando sobre paz, guerra, religión, medio ambiente o
política. Al fin y al cabo, todo aquello por lo que merece
la pena vivir y componer.
Su último trabajo hasta la fecha es “Winter is for lovers”
(2020), un disco instrumental que rinde tributo a la lap
steel guitar, en una onda similar a Ry Cooder, pero sus
directos prometen y ofrecen muchísimo más.
2022
Ben Harper, publica en Chrysalis Records "Bloodline
Maintenance", su nuevo álbum de estudio del que ya pudimos
escuchar un primer adelanto hace un mes y del que este
miércoles publicaba un último single: "Need To Know Basis".
Producido por el propio Harper y su colaborador habitual
Sheldon Gomberg, “Need To Know Basis” cuenta con el
distintivo sonido del Clavinet en las manos del legendario
teclista Larry Goldings (James Taylor, John Mayer, Steve
Gadd). “Es una especie de héroe anónimo del soul”, Dice
Harper. “Ganó fama
por la intro de ‘Superstition’ de Stevie Wonder, que fue
probablemente la primera canción que me enseñó mi padre.
Invité a Larry a participar y lo pasamos como nunca. ‘Need
To Know Basis’ trata sobre lo difícil que para algunas
personas es decir te quiero, y de cómo hay gente que quizá
esté esperando oírselo decir. A la línea de bajo, le
acompaña una guitarra que suena bastante grave, algo que
aprendí de Al Anderson from The Wailers.”
El nuevo álbum es un trabajo inspirado en gran parte por la
pérdida de un viejo amigo y por la constante influencia de
un padre voluble y carismático. En “Bloodline Maintenance”,
Harper toca casi todos los instrumentos, desde la guitarra,
el bajo, la batería hasta una suerte de eclécticas
percusiones que incluyen un tambor de juguete de plástico. A
este decimoséptimo álbum de estudio le precede el disco
instrumental de 2020: “Winter Is For Lovers” y es el primer
álbum no instrumental de Harper con nuevas canciones desde
2018. Este nuevo trabajo se impulsa en el característico lap
steel de Harper que, a través de un amplificador Dumble
consigue un tono indomable que Harper describe como: “una
especie de fusión entre Jimi Hendrix y Robert Johnson”.
“Era como si estuviese aventurándome en lugares en los que
nunca había estado,” comenta. “Cogiendo todo aquello que he
aprendido de otros discos y prendiéndole fuego para empezar
de nuevo. Sabía que los sonidos que escuchaba en mi cabeza
eran tan poco ortodoxos que tendría que hacer casi todo yo
mismo.”
DISCOGRAFÍA
"Pleasure and Pain"Feat:Tom Freund (1992)
"Welcome To the Cruel World"(1994)
"Fight For Your Mind"(1995)
"The Will to Live" (1997)
"Burn to Shine"(1999)
"Live From Mars, Electric and Acustic Live"(2001)
"Diamonds on the Inside"(2003)
«Both Sides Of The Gun», 2006
Lifeline 2007
White Lies for Dark Times 2009
Give Till It's Gone 2011
Get Up! 2013
“Winter is for lovers” (2020),
www.benharper.net