BB KING
B. B. King en Granada en 2004 y 2010
Homenaje de IndyRock: Vídeo directo de B. B. King en Granada, en el B. B. King
Festival de Granada, celebrado el 25 de junio de 2004 en el Palacio de Deportes, en solitario
y junto a Raimundo Amador
Lee la crónica del último concierto del bluesman en tierras granadinas en junio de 2010, en el
Tabaco Blues de Vegas del Genil, seis años después de su primera aparición en Granada.
IndyRock ofrece en vídeo parte de la actuación que B. B. King ofreció en Granada, en el
Festival Tabaco Blues de Vegal del Genil, el 5 de junio de 2010
Imágenes grabadas en exclusiva para la revista musical on line Indyrock Magazine, canal
temático especializado de Ideal Digital, y el programa de televisión Evasión de Teleideal.
El mejor homenaje que puede hacerse al más grande de los bluesman de la historia, es poder
escuchar su música, apreciar su especial forma de hacer y estar en el escenario. Imágenes en
solitario y junto a uno de sus más fieles seguidores, el músico y guitarrista español,
Raimundo
Amador
Una grabación que pasa a formar parte de la historia de la música en directo.

Foto: González Molero
ADIÓS AL REY DEL BLUES
B. B. King muere a los 89 años de edad
Con más de 50 discos a sus espaldas, había sido ingresado varias veces recientemente por
complicaciones derivadas de la diabetes
La leyenda del blues B. B. King fallecía la madrugada del día 15 de mayo de 2015 a los 89
años de edad en Las Vegas, ha informado su abogado, según el periódico 'Los Angeles
Times'.
B. B. King, nacido en Misisipi y considerado uno de los artistas de blues más influyentes
de la historia, lo que le valió el sobrenombre de 'el rey del blues', deja más de 50
discos a sus espaldas y éxitos como 'Three O'Clock Blues', 'The Thrill is Gone' y el dueto
'When Love Comes to Town', firmado junto a los irlandeses U2 en 1989. El guitarrista había
sido ingresado varias veces recientemente por complicaciones derivadas de la diabetes qu
padece. En octubre de 2014 se vio obligado a cancelar los últimos conciertos de su gira
después de interrumpir el recital que estaba llevando a cabo en Chicago por deshidratación
y cansancio.
B. B. King deja viuda a ‘Lucille’
El patriarca del blues muere a los 89 años y hace eterna su leyenda, forjada durante siete
décadas en la cima de la música
Uno de los músicos más influyentes y respetados de todos los tiempos, tendió puentes entre
el rock y la música negra
Por Miguel Lorenci / IDEAL - Vocento
‘Lucille’ está viuda y sola. Los regordetes y milagrosos dedos de B. B. King no volverán a
acariciar la guitarra que salvó de las llamas en un garito de Arkansas para convertirla en
leyenda. Patriarca del blues, proteico y legendario músico que encandiló a varias generaciones
de colegas y a un público global, King ha hecho eterna su leyenda. Murió ayer en Las Vegas,
casi con la guitarra armada, semanas después de su último concierto. La diabetes le acosaba y
el gran B. B. entonó su ‘bye bye’ con 89 años, dejando huérfano al género que engrandeció y en
el que reinó durante casi siete décadas.
Desde la eternidad seguirá imperando en el planeta de la música y mostrando el camino que
conecta el rock con el blues y el swing a la legión de colegas rendidos a su talento: Jimi
Hendrix, George Harrison, Eric Clapton, Keith Richards, Jeff Beck, Lenny Kravitz o Raimundo
Amador. Su manera de tocar, expresiva y elegante a pesar de la torpeza –decía él– de sus
carnosos dedos, y su manera de cantar, inspirada en el gospel, influyeron en los más grandes
de la música popular.
Era B. B. King el alma misma del blues. Nació libre, pero trabajó en las plantaciones de
algodón del sur racista y despiadado de los salvajes años treinta. Campos en el que el sudor,
el dolor y el lamento del esclavo alimentó el cadente quejido del blues. Él prefería el
gospel, que cantó en sus años mozos, antes de que su voz tomara la textura ronca y cavernosa
que le hizo único, grande y universal. Pero nadie le daba las propinas, elogios e invitaciones
que sí llegaban con el blues y sus punteos de guitarra.
Fue acaso el músico más influyente de su tiempo. Incluso quien jamás haya comprado un disco
suyo habrá disfrutado de sus solos de guitarra, esos ‘riffs’ inimitables y certeros repartidos
en grabaciones de colegas a lo largo de casi siete décadas. También en algunos de sus temas
mil y una vez versionados y repartidos en sus más de cincuenta discos. Hizo universales
canciones como ‘The thrill is gone’ y ‘How blue can you get’, paradigmas de la dolorida magia
del blues, al que se entregó en los años cuarenta.
Hiperactivo e imparable, llegó a dar más de trescientos conciertos al año, girando por salas,
escenarios, estudios y estadios de todo el mundo, seduciendo a fanáticos del pop, del rock o
amantes del rhythm & blues. Quince premios Grammy, quince, jalonan una carrera impecable y
sin desmayos y lo coronan como el músico de blues más laureado de la historia.
Su poderío vocal e instrumental y su avasalladora presencia en los escenarios hizo que se lo
disputaran músicos y grupos que lo idolatraban desde que emergió en los sesenta. Referente de
Eric Clapton, King estuvo de gira con los Rolling Stones en 1969 y repitió con U2 veinte años
después, grabando con los irlandeses su célebre ‘When Love Comes to Town’.
La diabetes crónica le acosaba desde hacía años y una dolencia en las rodillas le impedía
tocar de pie. Pero no fueron un freno para sus incesantes giras. «¡Necesito más! Esa es mi
enfermedad», aseguró hace una década prometiendo «tocar hasta la muerte».
Infancia con ángel
Riley Ben King había nacido el 16 de septiembre de 1925 en Itta Bena, cerca de Indianola, en
Misisipi. Su dura infancia fue pareja a la de miles de críos negros, braceros en las vastas
plantaciones de algodón del profundo sur segregacionista. Recibió con 12 años su primera
guitarra, regalo de un terrateniente.
Huérfano temprano, halló amparo y protección en su adolescencia en su primo Bukka White,
benefactor, ángel y guía en sus primeros pasos musicales. Guitarrista muy reputado en la
región, Bukka White le inició en la música y le descubrió su meca, Memphis, donde el futuro
rey del blues había llegado en autostop en 1947.
Pronto se codeó con Sonny Boy Williamson (Rice Miller), Robert Lockwood Jr. o Bobby ‘Blue’
Bland. Se hizo habitual en los clubes de Beale Street, el Broadway de la música negra en
Estados Unidos, donde abriría un club con su nombre.
Su carrera tomó impulso en 1949 al pinchar blues para una radio y ganarse el apodo de ‘Blues
Boy’ que dará origen al de B. B. El cazatalentos Ike Turner lo encarriló hacia el éxito con
‘Three O’Clock Blues’, primer bombazo del joven B. B. King, que en 1951 dejaba la radio para
echarse a la carretera, guitarra al hombro.
Comienza a forjar su leyenda facturando éxitos de costa a costa como ‘Sweet Sixteen’ (1960) y
con actuaciones en el festival de Newport entre 1968 y 1975. También en el de Monterrey, donde
en 1967 compartió cartel con Jimi Hendrix y Otis Redding, y en el Fillmore West de San
Francisco, catedral de los hippies, y como telonero de los Rolling Stones en 18 conciertos en
Estados Unidos.
La noche del asesinato de Martin Luther King, en abril de 1968, improvisó un concierto con su
discípulo Buddy Guy y Jimi Hendrix. Se hizo universal con su salto a Europa un año después,
para alborozo de Eric Clapton, dios blanco del blues, con quien grabaría el mítico álbum
‘Riding with the King’. Su primer concierto en Japón llegó en 1971.
Cumplidos los ochenta rebajó la intensidad de sus giras, sin bajar del centenar de citas
anuales. No se arredró cuando las críticas echaron de menos en el octogenario rey la magia
guitarrística y el vigor vocal. Siguió luciendo sus chillonas chaquetas de lentejuelas en los
casinos de Las Vegas.
Miembro del Salón de la Fama del Rock desde 1987, la revista Rolling Stone lo declaró en 2003
el tercer guitarrista más importante de la historia tras Jimi Hendrix y Duane Allman y por
delante de Eric Clapton.
Las cifras de su vida
12 años tenía cuando recibió su primera guitarra, regalo del dueño de una
plantación.
15 son los hijos que tuvo en sus dos matrimonios, y que le darían mas de 50
nietos.
15 son los premios Grammy que ganó y que le convierten en el ‘bluesman’ más
laureado.
50 los discos propios que grabó y de los que vendió millones de copias.
70 años casi se mantuvo en la cima del blues y mostrando en camino a otros músicos.
«B. B. King creía que el de Granada sería su último concierto»
El músico y empresario José Pizarro tocaba con él en Texas y le trajo al Tabaco Blues de
Vegas del Genil en 2010
Afirma que el ‘bluesman’ negro cumplió su promesa de actuar en tierras granadinas «a pesar
de que ya se encontraba muy mal de salud»
Por Juan Enrique Gómez (Entrevista-reportaje publicada en IDEAL el 16 de mayo de
2015)
La muerte de B. B. King le conmocionó a pesar de que era una noticia que esperaba en cualquier
momento. José Pizarro, el empresario granadino propietario del grupo empresarial Parquigran,
que recientemente ocupó portadas de periódicos por ser uno de los interesados en
comprar el Fortuna, el yate del rey Don Juan Carlos, es la conexión entre el mítico
‘bluesman’, y la ciudad de Granada. «B. B. era un hombre sencillo, amigo de sus amigos,
profundamente leal, y siempre me dijo que tenía un interés especial en conocer Granada, y en
actuar en la ciudad de la que yo procedía y de la que le había hablado en muchas ocasiones».
José Pizarro / B. B. King y Abel Pizarro
Pizarro, que por encima de todo se considera músico, y a quien sus negocios internacionales no
le impiden tocar la batería en su grupo de toda la vida, Blues Fever, asegura que el propio B.
B. King le dijo en Granada, en junio de 2010, que ya no se veía con fuerzas para
seguir en la carretera. «Me confesó que el concierto que aquella noche del 5 de junio de 2010,
en el Tabaco Blues de Vegas del Genil, podría ser su último concierto», dice José Pizarro, que
recuerda que a Granada, B. B. King, vino acompañado de su propia enfermera «porque ya estaba
muy mal de salud. Le reproché que dijera esas cosas y le alenté diciéndole que estaba hecho un
chaval, pero la verdad es que yo mismo percibía que efectivamente sería su último concierto».
Pizarro y B. B. King no se equivocaron mucho, solo ofreció un concierto más en España, el de
Granada fue, en realidad, el penúltimo concierto del rey indiscutible del blues.
Durante los dos días que B. B. King visitó Granada en junio de 2010, «estuvimos casi todo el
tiempo en el hotel de Santa Fe donde se alojaba junto a sus músicos, dimos algún paseo por la
ciudad y comimos con amigos y conocidos».
Con Michael Douglas
El empresario granadino, que actualmente tiene también intereses mineros en Burkina Faso,
donde los problemas tribales y las guerrillas internas provocaron recientemente que un grupo
armado retuviese a su hijo Abel y a un grupo de trabajadores en la mayor mina de manganeso del
mundo, cuenta que conoció a B. B. King en los años ochenta, cuando residía en Estados Unidos.
«Yo vivía con mi familia en Texas, en Bradley. Allí tenía relación con Michael Douglas y su
familia, con los que íbamos a los clubes de blues, donde me presentaron a B. B. King. La
verdad es que hicimos buenas migas y cada vez que recalaba por allí, por la finca de Douglas,
y en Memphys, nos veíamos y tocábamos juntos, incluso en garitos de blues de lo más auténtico,
bares de barrios y de carretera», dice Pizarro.
Fue en Texas donde, en varias ocasiones, B. B. King, le aseguró que en cuanto pudiese
visitaría Granada. «Me decía que en cuanto tuviese una gira por España, haría lo posible para
que una de las fechas fuese en la ciudad de la Alhambra». Así ocurrió, en la primera ocasión
que tuvo apareció por Granada sin que yo tuviese nada que ver, fue el concierto que ofreció en
el Palacio de Deportes en junio de 2004. «Me quedé completamente sorprendido cuando me
llamaron para decirme que B. B. estaría aquí y que cumplía su promesa. Lógicamente fui a verlo
y estuvimos juntos, también con Raimundo Amador, otro buen amigo, de B. B. King».
La segunda vez, en 2010, Pizarro colaboró en la financiación del concierto que organizaba la
promotora del Tabaco Blues Festival, que se celebraba en Vegas del Genil. «Me llamaron para
decirme que B. B. cobraba mucho y que intentase hacer algo para que rebajase el precio. Les
dije que B. B. vendría gratis, pero que sus músicos tendrían que cobrar y son los mejores, así
que, al final, me hice cargo de parte de la financiación del concierto, en el que también
toqué con mi grupo, con Blues Fever, para cerrar el festival. Fue una noche realmente
memorable, y efectivamente, el penúltimo concierto del rey del blues».
Jubilación postergada
B.B. King + Scott McKeon + Blues Fever + Miss In Blues
sábado 5 de junio 2010 - Vegas del Genil - Granada
Por Enrique Novi - IndyRock
Como cada año cuando las temperaturas suben hasta convertir el aire en una masa espesa y
difícilmente respirable, tocaba cita con el Tabaco Blues, un festival que sobrevive a pesar de
mantener en su nombre un demonio tan mal visto hoy en día con la invasión de lo políticamente
correcto. El día menos pensado le retiran todas las subvenciones por ser perjudicial para la
salud. Mientras llega ese día, sus organizadores se han liado la manta a la cabeza y para la
de 2010 han acondicionado un espacio de mayor capacidad que en ediciones anteriores y
absolutamente al aire libre, despojado de la carpa en la que se venía celebrando
últimamente.
Fotos:
J. M. González Molero / IDEAL
No era para menos, teniendo al rey del blues como cabeza de cartel. A sus 84 años,
el incombustible B.B. King no es desde luego el que era, pero ningún aficionado al género de
los doce compases pudo resistirse a acudir a la que seguramente sea su última llamada por
estos lares. Desde su primera visita en los primeros 80 a la plaza de toros de Granada
(algunos de los del sábado sí que éramos los mismos de entonces) ha llovido mucho y el vigor
del viejo bluesman se ha visto algo resentido, pero la condescendencia es uno de los
sentimientos que provoca la vejez y pocos fueron los que protestaron. Y los que lo hicieron,
centraron su queja en un sonido algo deficiente y en unos servicios poco previsores, pues
con unas 4000 almas sedientas de blues no es de recibo agotar la cerveza antes incluso de
que el nombre principal del cartel haya salido al escenario. Y es que su legendario nombre
logró convocar prácticamente el doble de asistencia que en la edición del año pasado.
La noche comenzó con unos Miss In Blues a los que nadie esperaba, pues su nombre no aparecía
ni en las entradas, que sirvieron para ambientar la peregrinación del personal. El nivel
subió unos peldaños con Scott McKeon. En formato de trío, el que fuera niño prodigio del
blues ofreció una actuación más que correcta, con una base firme de bajo y batería bien
engrasada para sus devaneos con la guitarra eléctrica. Con la ayuda de unos pedales creaba
bucles de sonido sobre los que lucir su buen pulso y su impecable digitación.
Tras él llegó el turno del esperado Blues Boy King. Antes de asomar su oronda figura por el
escenario, dio tiempo a su veterana banda para calentar. Los 8 músicos, la mayoría viejos
compañeros de batallas del propio King, caldearon el ambiente con una propuesta que ya daba
pistas de por donde irían los tiros. Soul jazz, gospel, jump, baladas y hasta un poco de
country. Un mejunje apto para todos los públicos. Con camisa blanca y sin levantarse de la
silla, el líder fue ovacionado por el respetable y demostró que aún tiene manejo con la
guitarra de caja e incluso voz para atacar algunos clásicos. Aunque no lo fueran del blues,
pues salvo con Rock me baby y alguna otra, su repertorio paseó por diversas músicas
americanas del S. XX sin pararse demasiado tiempo en blues. Alguien comentó que aquello
parecía Disneylandia (o Rock in Rio, por aquello del espectáculo para toda la
familia).
El caso es que entre boogie-woogie y rhythm&blues, pudimos escuchar desde You are my
sunshine hasta When the saints go marching in. Con todo ello el bluesman feliz ejerció, como
siempre le ha gustado, de showman y se despidió del público. Una parte pidió sin demasiada
convicción algún bis, pero todos sabíamos que, una vez hubo salido del escanario B.B. King
ya no volvería. Mientras gran parte desfilaba hacia el aparcamiento Blues Fever, con su
irritante cantante al frente, se disponían a reproducir los clichés del género y a poner a
bailar a los que no tenían prisa por irse. Al fin y al cabo, era sábado noche.
B-Estival
día 10 de Julio 2006 Poble Espanyol Barcelona + Willy
DeVille
Fotos Natalia Moreno
Desde que Riley B King, ahora conocido mundialmente como BB King, empezó a grabar a finales de
los cuarenta, ha dado a conocer más de cincuenta álbumes. King nació el 16 de Septiembre de
1925 en una plantación de algodón en Itta Bene, Mississippi en los EEUU.
Desde pequeño, lleva la música en el alma. Siendo un niño, B.B. King desarrolló
el más identificable de los estilos con su guitarra. En su juventud, tocaba en las esquinas
por centavos y, algunas veces se presentaba en los pueblos aledaños.
B.B. King ha mezclado el blues tradicional, el Jazz, el Swing, el Pop y el Jump fundiéndolos
en un sonido único, utilizando alternadamente su propia voz y la de su guitarra, aunque
nunca canta y toca al mismo tiempo. En palabras de B.B.King: "Cuando canto, toco en mi
mente, en el minuto en que dejo de cantar oralmente, empiezo a cantar tocando a Lucille".
Su obra y trayectoria artística han sido reconocidas con numerosos premios, como nueve
Grammys (de veinte nominaciones) y una estrella en el Paseo de las Celebridades en
Hollywood. También figura en los Salones de la Fama del Blues y el Rock & Roll, entre
muchos galardones más.
El álbum de B.B. King de 1998, "Blues on The Bayou" fue considerado un triunfo tanto por los
fans como por los críticos y su B.B. King Blues Festival anual presentó artistas tales como
Blues Brothers, Kenny Wayne Shepherd, Taj Mahal, Johnny Lang, Tower of Power, Indigenous,
Bobby "Blue" Bland, The Robert Cray Band, Susan Tedeschi y Buddy Guy.
En 1999, B.B. King grabó "Let The Good Times Roll - The Music of Louis Jordan", un tributo a
uno de sus héroes musicales.
Con más de 7 décadas, B.B. King nos entrega su más reciente obra maestra y si esta grabación
resulta una indicación de esta leyenda viviente, "Makin´Love Is Good For You" es una receta
que todos deberían poner en práctica.
En el 2000, empezó el nuevo milenio uniendo fuerzas con otra leyenda viva que hace poco
anunció su retirada de los escenarios, Eric Clapton, que quiso grabar con B.B. una deliciosa
joya musical :" Riding With The King" y que lleva vendidos varios millones de álbumes.
El año 2001 fue galardonado con dos premios Grammy; el primero, fruto de la
colaboración con Eric Clapton, obtuvo el premio al Mejor Albúm de Blues por: "Riding
With The king". A su vez esa misma edición obtuvo el premio a la Mejor Colaboración Pop,
con: " Is You , Or Is You Ain´t ( My Baby) "esta vez junto a Dr. John
En Febrero de 2003 durante los 45º Premios Grammy, le fueron concedidos dos, uno por la
mejor actuación instrumental de Pop y otro por el mejor Album de Blues Tradicional. Que B.B.
King añadió a sus 11 Premios Grammy previos.
Ahora B. B. King celebra sus 80 años de vida cantando y tocando, como es su costumbre. La
conmemoración ha sido la excusa para que convoque nuevamente a sus admiradores.
La musica de la tristeza y el alma
por Jesus S. - IndyRock
BB king Blues Festival
25-06-04 Granada, Palacio Deportes

Fotos Gonzalez Molero - IndyRock/Ideal
.
El Rey del Blues reapareció por todo lo grande en la noche granadina, ante unos
cuantos miles de incondicionales seguidores de la música de la tristeza y el alma. Un
auténtico mito que desde que tomó las riendas del festival de blues itinerante que lleva su
nombre, repasó de una manera impecable su trayectoria como bluesman, acompañado de una
excelente banda integrada por nueve hermanos de color, destacando una sobresaliente sección
de metal. Un par de horas antes Shemekia Copeland ofreció una poderosa demostración de sus
capacidades vocales. Sin duda una gran voz, aunque el envoltorio musical tendió a irse a
terrenos demasiado easy listening. Blues y soul algo comercial para mi gusto, con temas como
"Married to the blues" o "Talking to strangers", aunque la recta final mejoró bastante a
través de un rockero "It´s 2 A.M.", probablemente su mejor tema, y el más coreado de su
actuación.

Dr. John. Fotos Merche S. Calle - IndyRock
En las antípodas de la ortodoxia, alejado tanto de la comercialidad como de los parámetros
clásicos del género, Dr. John ofreció una carismática actuación, aunque tuvo que lidiar con
sus problemas físicos (los estrafalarios atuendos de la época de "Gris Gris" han dado paso a
un bastoncito y un simpático sombrero) y con la pasividad de buena parte del público, lejano
de entender la labor revitalizadora de este hombre, capaz de arrancar un piano blues al
estilo mardi gras y convertirlo en una sucesión de ritmos latinos de destellos reggae
para desembocar en frenético funk. Ofreció un breve pero intenso concierto en el cual
brillaron temas como "Right place, wrong time" y "Qualified", interpretadas de una manera
intencionadamente alocada, con Dr. John alternando piano y hammond mientras una reducida
banda de apoyo sonaba en segundo plano. Finalizó su actuación levantando, ahora sí, la
ovación del público que puso sus gargantas al servicio de "The land of 1.000 dances".
Y como decía, minutos después la noche se hizo negra, el sudor se intensificó y apareció en
escena, a las ordenes de un potente "house announcer", la fantástica banda de Mr. King. El
Rey del blues esperaba entre bambalinas a que sus músicos ofrecieran un impresionante
calentamiento para poco después aparecer, tomar a Lucille entre sus brazos y sentarse en su
trono, desde el cual no solo nos deleitó con su fantástica manera de acariciar las cuerdas,
sino que además, y desde tan difícil emplazamiento, supo arengar a un público que se volcó
desde la primera nota de "Every day I have the blues". Mantiene la voz perfecta, su carisma
es inmenso, y sus dedos.bueno, sus dedos parecen electrificados, notas como fluye la energia
de ellos hacia la guitarra, convirtiendo sus solos en algo mágico y milimétricamente
dosificado junto con las excelentes maneras de los integrantes de su banda. La magia se
intensificó con temas como "Rock me baby" y "Sweet little angel", y en la recta final
ofreció el intenso colofón con "Thrill is gone" y la aparición de su amigo Raimundo Amador.
Ambos, sentaditos y emocionados, ofrecieron un bonito bis a bis entre Gerundina versión
eléctrica y Lucille, y rindieron tributo a toda una tradición tirando del emotivo "When the
saints go marching in". Un final grande, tan grande como B.B., el Rey.
"HACER BLUES Y SOUL ES PONER TU CORAZÓN EN LA MANO Y ENTREGARLO"
Por Carlos del Amo
Madrid, 20 jun (EFE).- El guitarrista B.B. King, considerado el rey del blues y una de las
leyendas vivas del género, comienza el miércoles en Valencia una gira con su "Festival de
Blues", un evento musical que ha desarrollado durante los últimos trece años en Estados
Unidos y que por primera vez sale de sus fronteras.
Para B.B.King "hacer blues y el soul es convertir los sentimientos en canciones, poner tu
corazón en la mano y entregarlo. Creo que es una virtud que Dios nos ha concedido como
gracia", dijo a EFE.
Pero al rey del blues también le gustan otros géneros como el rock and roll, que "aunque
cumple cincuenta años sigue siendo muy joven". "No soy bueno tocándolo -confiesa- pero me
encanta escucharlo".
En cuanto al hip hop y el rap, dice que "son músicas muy de ahora, a mi me gusta, como me
gusta el jazz. Tiene que haber diferentes géneros, porque somos muchos y con los gustos muy
dispares, por eso tiene que haber de todo. No descarto en un futuro colaborar con algunas de
esas nuevas estrellas".
Y es que a Riley B. King siempre le ha interesado apoyar a los jóvenes que empiezan y dar al
conocer su pasión por el blues. Ese es el concepto del "B.B King Blues Festival", ya que en
él no toca solo, siempre lo hace acompañado por nuevos valores como la cantante de blues
Shemekia Copeland, que actuará también mañana y pasado en el club Calle 54 de Madrid, y de
la que King no duda en decir que se "convertirá en una de las grandes".
En los conciertos del día 23 en Valencia, día 25 en Granada, día 26 en San Javier (Murcia),
día 28 en Madrid, día 29 en León, día 1 de julio en Zaragoza y día 2 en Barcelona, B.B King
estará acompañado también por el pianista Dr.John, "el viejo Mac, un maestro y amigo", que
aprovechará para presentar su nuevo álbum "Náwelinz disdat or d'udda", y el guitarrista
Raimundo Amador, que vuelve a colaborar con el maestro, quien dice de él, "Raimundo
sencillamente es el mejor".
El "B.B King Blues Festival" es un evento que "trasciende lo musical", ya que, a lo largo de
las entre cuatro y cinco horas de duración, hay una muestra gastronómica vinculada al blues,
el "Soul Food", se venden discos del género y todo tipo de objetos.
En cuanto a su concierto en particular, el guitarrista y cantante dice que ofrecerá "el show
típico de B.B King, con temas viejos y temas nuevos, como siempre".
"Creo -añade- que salir con el festival fuera de América y empezar en España ha sido una
buena idea del promotor, porque en España gusta mucho la música y tienen un estilo muy
propio como es el flamenco, que tiene muchas similitudes con el blues y el soul, ya que se
pueden sentir y vienen de dentro". "Me gusta el flamenco, incluso puedo bailarlo", dijo
riéndose.
A sus 78 años y con más de cien conciertos al año, B.B. King confiesa que la energía y la
inspiración las encuentra "cuando ves que la gente baila y se mueve con tu música, sientes
como todos esos cuerpos que tienes alrededor se dejan llevar, como aplauden con ganas, notas
como tu cuerpo se llena de energía y te incita a seguir tocando, porque su energía viene
hacía mi y se la devuelvo en forma de música".
El músico de Mississipi ya tiene listas varias canciones y espera tener disco nuevo en el
mercado para el próximo año, que será "muy diferente del último ("Riding with the king",
grabado junto a Eric Clapton en 2001) y estará entre los mejores". Ganador de dos
Premios Grammy el año pasado, a la mejor actuación instrumental de pop y mejor álbum de
blues tradicional, con lo que ya tiene once, la revista Rolling Stone le situó en el puesto
número tres de las lista de los 100 mejores guitarristas de la historia de la música.
Biografía
Desde que Riley B King, ahora conocido mundialmente como BB King, empezó a grabar a finales
de los cuarenta, ha dado a conocer más de cincuenta álbumes. King nació el 16 de Septiembre
de 1925 en una plantación de algodón en Itta Bene, Mississippi en los EEUU.
Desde pequeño, lleva la música en el alma. Siendo un niño, B.B. King desarrolló el más
identificable de los estilos con su guitarra. En su juventud, tocaba en las esquinas por
centavos y, algunas veces se presentaba en los pueblos aledaños.
Rumbo al ritmo
En 1947, con su guitarra y unos pocos dólares en el bolsillo se dirigió hacia el norte de
Memphis, Tennessee, para seguir una carrera en la música. Memphis era, en ese entonces, la
ciudad en la que estaban los músicos más importantes del Sur, quienes apoyaban una comunidad
musical competitiva donde, virtualmente, todos los estilos sonoros negros podían ser
escuchados. King andaba con su primo Bukka White, uno de los más renombrados intérpretes del
blues rural de aquella época, quien le enseñó el arte del blues.
La primera oportunidad de B.B. King llegó en 1948 cuando actuó en el programa de Sonny Boy
Williamson de la estación KWEM, de West Memphis. Esto lo condujo hacia actuaciones más
importantes en el Sixteen Avenue Grill y, más adelante, a un anuncio de diez minutos en la
estación negra WDIA. El spot de B.B., patrocinado por Pepticon, un tónico para la salud, se
volvió tan popular que fue incrementado en su duración y se convirtió en "Sepia Swing Club".
Mientras su popularidad crecía, Riley B King necesitaba un nombre artístico que llamara la
atención. Empezó como Beale Street Blues
Boy, luego se acortó a Blues Boy King y, posteriormente, el nombre quedó en B.B. King.
La leyenda de Lucille
A mediados de los cincuenta, mientras B.B. King actuaba en un baile en Twist, Arkansas, dos
hombres empezaron a pelearse y unas lámparas de queroseno colocadas para calentar el lugar
se derramaron iniciando el fuego que pronto se generalizó. BB King salió para protegerse de
las llamas con todos los demás, entonces se acordó que su amada guitarra de $30 dólares se
había quedado adentro por lo que corrió de regreso al edificio en llamas para rescatarla,
salvando la vida de puro milagro.
Cuando él se enteró de que la pelea había sido por una mujer llamada Lucille, decidió
bautizar a su instrumento con ese nombre. Desde entonces, cada una de las amadas guitarras
Gibson de BB King se han llamado "Lucille".
En el Blues, el mejor
Inmediatamente después del lanzamiento del primer álbum de B.B. King, "Three O´Clock Blues",
el artista empezó una gira por todo Estados Unidos.
En 1956, B.B. y su banda realizaron un sorprendente tour de 342 fechas. Desde el circuito de
antros, pequeños cafés, bares y salones de bailes campiranos hasta los palacios de rock,
salas de conciertos sinfónicos, universidades, hoteles y anfiteatros tanto de la Unión
Americana, como del mundo. B.B. King se había convertido en el músico de Blues más
renombrado de los últimos 50 años.
El tomó prestados elementos de Blind Lemon Jefferson, T-Bone Walker y de otros para integrar
su preciso y complejo estilo que imita la voz humana al torcer las cuerdas y el vibrato
producido por su mano izquierda. Ambos elementos se han convertido en características
indispensables en los componentes del vocabulario de los guitarristas.
B.B. King ha mezclado el blues tradicional, el Jazz, el Swing, el Pop y el Jump fundiéndolos
en un sonido único, utilizando alternadamente su propia voz y la de su guitarra, aunque
nunca canta y toca al mismo tiempo. En palabras de B.B.King: "Cuando canto, toco en mi
mente, en el minuto en que dejo de cantar oralmente, empiezo a cantar tocando a Lucille".
Su obra y trayectoria artística han sido reconocidas con numerosos premios, como nueve
Grammys (de veinte nominaciones) y una estrella en el Paseo de las Celebridades en
Hollywood. También figura en los Salones de la Fama del Blues y el Rock & Roll, entre
muchos galardones más.
Lo último de BB
El álbum de B.B. King de 1998, "Blues on The Bayou" fue considerado un triunfo tanto por los
fans como por los críticos y su B.B. King Blues Festival anual presentó artistas tales como
Blues Brothers, Kenny Wayne Shepherd, Taj Mahal, Johnny Lang, Tower of Power, Indigenous,
Bobby "Blue" Bland, The Robert Cray Band, Susan Tedeschi y Buddy Guy.
En 1999, B.B. King grabó "Let The Good Times Roll - The Music of Louis Jordan", un tributo a
uno de sus héroes musicales.
Con más de 7 décadas, B.B. King nos entrega su más reciente obra maestra y si esta grabación
resulta una indicación de esta leyenda viviente, "Makin´Love Is Good For You" es una receta
que todos deberían poner en práctica.
En el 2000, empezó el nuevo milenio uniendo fuerzas con otra leyenda viva que hace poco
anunció su retirada de los escenarios, Eric Clapton, que quiso grabar con B.B. una deliciosa
joya musical :" Riding With The King" y que lleva vendidos varios millones de álbumes.
El año 2001 fue galardonado con dos premios Grammy; el primero, fruto de la
colaboración con Eric Clapton, obtuvo el premio al Mejor Albúm de Blues por: "Riding
With The king". A su vez esa misma edición obtuvo el premio a la Mejor Colaboración Pop,
con: " Is You , Or Is You Ain´t ( My Baby) "esta vez junto a Dr. John
En Febrero de 2003 durante los 45º Premios Grammy, le fueron concedidos dos, uno por la
mejor actuación instrumental de Pop y otro por el mejor Album de Blues Tradicional. Que B.B.
King añadió a sus 11 Premios Grammy previos.
El 15 de Octubre de este año The Royal Swedish Academy of Music en Estocolmo, le concedió el
Premio THE POLAR MUSIC para 2004, con la siguiente citación: "El Premio THE POLAR MUSIC para
2004 ha sido concedido al compositor Americano, cantante e interprete Riley B. King por su
significante contribución al Blues. La total dedicación de B.B. King a su música, su rica
historia discográfica y sus giras sin descanso desde hace más de medio siglo, le han hecho
una de las figuras más significativas dentro del Blues. Por su constante labor en dar a
conocer el Blues por todo el Mundo, como proponente de su música, ha sido
proveedor de fundamental importancia en el desarrollo de la música popular moderna."
A pesar de estar a dos años de los ochenta, B.B. King continua actuando en más de cien
conciertos por año.
El 22 de Septiembre del 2002, B.B. King cerró la edición número 11 de su Festival de Blues
en el Hollywood Bowl de los Angeles, con lleno absoluto y éxito sin precedentes. En el año
2003 B.B. King lideró el doceavo año consecutivo de su Festival en U.S.A., le acompañó
en el cartel el Blues-rocker Inglés Jeff Beck.
En los 45º Premios Grammy de Febrero de 2003, le fueron concedidos dos, uno por la mejor
actuación instrumental de Pop y otro por el mejor Album de Blues Tradicional. Que B.B. King
añadió a sus 11 Premios Grammy previos.
La prestigiosa revista Rolling Stone, sitúa a B.B. King como el tercer guitarrista de toda
la historia y el primero vivo por delante de E. Clapton.
El 15 de Octubre de 2003 The Royal Swedish Academy of Music en Estocolmo, le concedió
el Premio THE POLAR MUSIC para 2004, con la siguiente citación:
³El Premio THE POLAR MUSIC para 2004 ha sido concedido al compositor Americano, cantante e
interprete Riley B. King por su significante contribución al Blues. La total dedicación de
B.B. King a su música, su rica historia discográfica y sus giras sin
descanso desde hace más de medio siglo, le han hecho una de las figuras más significativas
dentro del Blues. Por su constante labor en dar a conocer el Blues por todo el Mundo,
como proponente de su música, ha sido un protagonista fundamental en el
desarrollo de la música popular moderna.² En este año 2004 B.B. King presentará por
primera vez fuera de Estados Unidos su Festival de Blues, en gira exclusiva por España. Para
este evento B.B King ha estudiado con mucho cuidado los grupos que le acompañarán, Dr John y
Shemekia Copeland, estos grupos, han colaborado juntos en diversos proyectos. Y por lo tanto
pueden interactuar en este festival obteniendo una puesta en escena homogénea y
participativa. Además Raimundo Amador figurará como colaboración estelar de última hora.
* En 2004, fue premiado con un honorario Ph.D de la Universidad de Misisipi y
la Real Academia Sueca de música lo galardonó con el Premio de Música Polar, por sus
"significantes contribuciones al blues".
* El 15 de diciembre de 2006, el Presidente de Estados Unidos George W.
Bush premió a King con la Medalla Presidencial de la Libertad.
* Premios Grammy - King recibió un Premio Grammy por Logros en la Vida en
1987. Ganó el premio Grammy por Mejor Álbum Tradicional nueve veces, en 2006 (por B. B. King
& Friends: 80), 2003 (por A Christmas Celebration of Hope), 2001 (por Riding with the
King), 2000 (por Blues on the Bayou), 1994 (por Blues Summit), 1992 (por Live at the
Apollo), 1991 (por Live at San Quentin), 1986 (por My Guitar Sings the Blues) and 1984 (por
Blues 'N' Jazz). En 1982, ganó el Grammy por Mejor Grabación de Folk Étnica o Tradicional
(por There Must Be a Better World Somewhere). El Grammy por Mejor Folk Tradicional o Étnico
fue entregado por última vez en 1986; el Grammy por mejor Álbum de Blues Tradicional fue
entregado por primera vez en 1983. En 1997, ganó un Grammy por Mejor Performance
Instrumental de Rock (junto a otros artistas, para "SRV Shuffle"). En 1971, ganó el Grammy
por Mejor Performance Vocal Masculina R&B (por "The Thrill is Gone"). Un Premio Grammy
en el Salón de la Fama fue dado a "The Thrill is Gone" en 1998, además de otro dirigido a
las grabaciones que tienen como mínimo 25 años y que tienen un "significado específico o
histórico."
* King fue galardonado con el "Centro de Honores Kennedy" en 1995. Esto
se hace para reconocer "los cumplimientos y extraordinarios talentos de la vida de los más
prestigiosos artistas de nuestra Nación." * B.B. King ocupa el tercer
puesto en la lista de "Los 100 mejores Guitarristas de la Historia", elaborada por la
revista Rolling Stone, sólo por detrás de Duane Allman y Jimi Hendrix.
http://www.bbking.com/
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