FOTOGALERÍA, LAS NOVIAS, Sala El Sol, Madrid. 10 de octubre de
2026. FOTOS: JUAN FRANCISCO CAMACHO (JFC FOTOGRAFÍA)
El caso es que llevan ya una década y han publicado un buen puñado
de discos, además de que, si han sido escogidos para compartir
escenario, por algo habrá sido. Y lo cierto es que, pese a los
problemas de sonido, hicieron un gran concierto. Unos problemas no
achacables, creo, al grupo: la prueba fue breve y no demasiado
intensa, y la sala ya sabemos que da una de cal y otra de arena a
este respecto, ignoro la razón. Lo que sí sé es que el sábado
pintaron bastos en este sentido. Pero bueno, dejando esto aparte, el
cuarteto tiene ya un nutrido grupo de canciones con las que calentar
al público y así, temas como
La Rabia,
Hysteria,
Extraños Sin Nada Que Perder,
Niño o su último
single,
Santa Trinidad, mostraron que son una banda muy a
tener en cuenta en el panorama patrio. Mezclan influencias tan
diversas como evidentes, pero consiguen que todas las canciones
tengan un toque personal y propio. Parecería una obviedad esto
último, pero creedme que no es tan frecuente como debiera.
Llegó la hora de ese encuentro que citaba antes con
Las
Novias. Siempre cuarteto, en esta gira (al menos)
incorporaron a Jaime Zuasti a los teclados —principalmente, aunque
cogió la guitarra también en algunos temas— y, para mí, fue un
acierto. Las atmósferas que envolvían las ya clásicas melodías de la
banda les dieron un empaque considerable. En cuanto a las segundas
guitarras, al menos desde donde yo estaba, no se percibían con
nitidez, así que poco puedo opinar de ellas. El repertorio fue más o
menos el esperado: tocaron su reciente (y estupendo)
Anatomía
de un Frío Universo al completo y lo salpicaron con buena
parte de sus canciones más celebradas de su amplia trayectoria:
Hypnos,
El León Enjaulado,
Bokeh,
Rey del Frío,
La Mala Hostia,
LF,
Subtitulado… y, por
supuesto,
Imagínate el Aire,
Dejar Atrás,
Enamorado
o, para cerrar por todo lo alto,
Promesas. Además de
La
Bóveda Hundida de las Retinas,
Las Trincheras de Hadal
o
Detente Bala, que sonaron (todas) como acostumbran:
potentes, épicas…
El sonido, como dije antes, no fue el mejor. Pero si algo ha
caracterizado a Las Novias en estos casi 40 años de trayectoria (se
cumplen el año que viene) ha sido sobreponerse a todas las
adversidades y no fallar nunca en directo. El del día 10 fue mi
décimo concierto suyo y las diez veces he salido satisfecho y con
esa sonrisa de oreja a oreja que suele ser síntoma de haber
disfrutado de un gran espectáculo. Cuarenta años y todavía son
capaces de ofrecer no solo discos tan buenos que mantienen más que
de sobra el nivel entre todos ellos, sino de defenderlos en directo
con la misma energía (o más), la misma profesionalidad (o más) y la
misma ilusión (o más) que a finales de los ochenta, cuando todos
(salvo Óskar, que no sé cómo lo hace) teníamos mejor pelo.
Me he dejado para el final, a propósito, la interpretación de
Calamidad
para abrir los bises. Toño, solo en el escenario, cantando a capela
(aunque en modo polifónico, porque los 200 congregados nos dejamos
la garganta con él) la primera canción que escuché de la banda.
Pelos como escarpias sería poco decir. Me pareció un increíble
regalo para los que aún Soñamos en Blanco y Negro. Agradecido y
Enamorado lo recibí(mos).
LAS NOVIAS, ARCHIVO INDYROCK
8 de mayo de 2010, 20:30 h Sala Live! Madrid.
+ EÔN
La edad no importa.
por David Morales Rguez.- IndyRock
Fotos Nieves Herranz - IndyRock




con Jafi Marvel ex-componente de “Niños del Brasil” Fue un auténtico
placer poder ver el estado de buena forma del que gozan estos
veteranos aragoneses. Apartados de la escena musical durante un
largo tiempo, volvieron hace un par de temporadas y esperamos que se
queden por mucho tiempo; les necesitamos. Pepo, solista de los
teloneros EÔN les anunció, no carente de razón, como “grupo de culto
al que todos hemos seguido desde canijos”.

A la sala fue acudiendo tímidamente un bastante homogéneo grupo de
personas que rondaba los bien entrados treinta y muchos, y en cuya
indumentaria predominaba el color negro. El aforo no se completó,
desgraciadamente, pero eso no fue impedimento ninguno para que los
artistas bajasen su nivel, ni mucho menos.
Pasados diez minutos de la hora indicada hicieron su aparición sobre
las tablas los EÔN, un quinteto madrileño de reciente aparición en
el panorama del dark metal y que nos regaló nueve temas con una
brillante soltura sobre el escenario. Dos enrabietadas guitarras
sobre una contundente base de batería, bajo y una potente y clara
voz. Es muy posible que su presencia en el circuito sea cada vez más
habitual pues sus componentes poseen una buena experiencia en otros
grupos y en EÔN nos demuestran ser una maquinaria perfectamente
engrasada. Su ímpetu y furia nos acompañó durante poco más de una
hora.
Pero cuando el suelo de la escena se va llenando de humo y se
escuchan unos latidos de corazón en la intro musical de fondo, la
multitud se va acercando para dar la bienvenida a los cuatro de
Zaragoza, Las Novias, que aparecen entre gritos y silbidos vestidos
como la oscuridad pero con una actitud entusiasta y positiva, con
ganas de comerse el Mundo. Arrancan con “Cientos y Cientos” donde se
ve que ahí están ellos, que aquí no ha pasado nada, que aquel lapsus
de inactividad no ha mermado ni un ápice sus ganas de seguir
haciendo buena música, melodías desgarradoras, letras con grandes
mensajes. Toño Leza, solista de Las Novias, da las buenas noches a
Madrid, “¿hay alguien ahí?” –nos pregunta y promete a su
audiencia hacerla sudar a lo largo de la velada en la que nos
presentan su último trabajo “Ego” justo antes de entonar “Paciencia”
que enlazan con “Dejar Atrás”. Toño hace gala de un buen control en
su voz, y es que con el tiempo ha mejorado; la madurez le ha sentado
fenomenal.
Durante todos estos años de trayectoria, Las Novias han acumulado
numerosos amigos y admiradores, su fama de personas cercanas y
amigos de sus amigos les precede. Por eso nadie duda en acudir a su
llamada y compartir escenario junto a ellos. Este fue el caso de
Jafi Marvel ex-componente de “Niños del Brasil”, entre otros, en
primer lugar, y de Clara Téllez de “Los Peces” y Pepo de “EÔN”
durante los bises, que acompañaron respectivamente a la banda
durante “La Verdad de los Locos”, su archiconocido himno “Promesas”
y “El Sol Dentro de Ti”.
Quizás el momento más emotivo lo vivimos durante “Estrella
Distante”, en la que el respetado coreó numerosas veces los versos
“es mi maldita estrella, atado siempre a ella”. Nuestro líder de
aquella noche apuntó su micrófono hacia nosotros, con todas las
yemas de los dedos ocultas con tiras de esparadrapo, cerrando el
ciclo con un sonoro beso.
La recta final del show la conformaron un potente puente entre
“Eclypse” e “Inercia”, además de “Subtitulado” y “Siete
Lenguas”. Leza se despide de sus seguidores presentando a sus
compañeros, Óskar Díez, Pedro García y Nacho Til, e instando a que
les acompañemos con su “Imagínate el Aire”. Con una notoria
sinceridad nos agradece nuestra asistencia afirmando que “vosotros
[público] sois Las Novias”. Pero, como ya he adelantado, insistimos
en que queríamos más. Y así nos complacieron con otros cinco temas.
No les podíamos permitir largarse sin que nos tocaran la emblemática
“Todo/Nada Sigue Igual”.
Más de una hora y media después de haber empezado, con su versión de
la sangrienta “Un Día en Texas”, de Parálisis Permanente, se
despidió este gran cuarteto dando buena cuenta de que están
dispuestos a seguir avanzando mucho más. Cuentan con nuestro apoyo,
por supuesto.
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