CRÓNICAS Y COMENTARIOS ANTERIORES * ARCHIVO HISTÓRICO INDYROCK
Vetusta Morla , la gran fiesta de Madrid
23/05/2015. Barclaycard Center (Palacio de los Deportes). Madrid.
Fotos y crónica Javier Alonso Juliá y Marina Sanz Domínguez
Vetusta Morla sigue creciendo disco tras disco y actuación tras actuación. Si hace justo un
año llenaban la Riviera durante tres días consecutivos y posteriormente en junio en dos fechas
más, daba la sensación de que podrían pasar a un recinto mucho más grande. Y así ha sido en
este 2015 con un lleno absoluto en el Palacio de los Deportes ante 15.000 almas.
Pasadas las 22.00 se apagaron las luces y los acordes de “Nichos de Luciérnagas” (Los Ríos de
Alice) abrieron el show. El escenario presentaba la misma fisonomía que anteriores conciertos,
pero claro está, de proporciones mucho mayores. Apareció Pucho bajo una gran ovación de
un público impaciente, que desde las 20.00 había comenzado a entrar en el recinto. Con
Guillermo Galván (guitarra, teclado y coros), Juan Manuel Latorre (guitarra y teclado), Álvaro
Baglietto (bajo), David “El Indio” (batería) y Jorge González (percusiones y programaciones),
situados en sus respectivos lugares dio comienzo el setlist con “La Deriva”.
Fotogalería: Javier Alonso Juliá y Marina
Sanz Domínguez
“Lo Que Te Hace Grande” y “Golpe Maestro” consiguieron que todo el público no parase de saltar
y cantar, mientras los de Tres Cantos parecían estar flotando sobre el escenario, observando
maravillados lo que ante sus ojos sucedía.
Sobre el fondo del escenario pudimos disfrutar de estupendas imágenes, que complementaron la
música a las mil maravillas. También hay que destacar el conjunto de pantallas, luces y
distintas cámaras que hicieron de la noche una auténtica experiencia visual y sonora.
“La Mosca En la Pared” y “Pirómanos” fueron dos de los mejores momentos de la noche. Estos
temas van subiendo de intensidad y su atmósfera te lleva a recordar a Radiohead, pero al
estilo Vetusta.
Bajaron un poco el ritmo con “Boca en la Tierra”, “Fuego” y “Rey Sol”, y así darle un pequeño
respiro al público.
Con “Cuarteles de Invierno” y “Al Respirar” consiguieron llevar al público en volandas. Con
los sentimientos a flor de piel llegó “Copenhague”, uno de los temas que nos lleva
maravillando desde los inicios del grupo.
“Baldosas Amarillas” dio paso a otro gran momento con “Sálvese Quien Pueda”. El público se lo
estaba pasando de fábula y con el himno “Tour de Francia” y “Un Día En El Mundo” la noche
avanzó viento en popa.
“Saharabbey Road” nos trajo el momento más festivo de toda la noche con todo el público
cantando y dando palmas a las órdenes de Pucho.
Si ya estábamos en la cima del concierto saltamos al vacío con la delicadeza de “Maldita
Dulzura”. Momento para el recuerdo.
En el fondo apareció una especie de carretera intergaláctica y nos subimos junto a la banda
para escuchar “Mapas”. Tras esta de nuevo las pantallas fueron las protagonistas con unas
imágenes del directo de la banda, pero con aspecto de película muda, claro está con una banda
sonora perfecta, “Fiesta Mayor”.
El fin se acercaba, pero antes de un descanso merecido nos regalaron “La Cuadratura del
Círculo” con la que el público quedó totalmente extenuado.
Todavía quedaban cuatro fantásticos temas de los que disfrutar “Año Nuevo”, “Valiente”, “El
Hombre del Saco” y “Los Días Raros”, para poner el broche final al sueño de estos madrileños.
Llenar un recinto como el Palacio de los Deportes y montar este gran espectáculo lleva mucho
trabajo a las espaldas y se vio totalmente recompensado en una noche especial tanto para el
público como para la banda. Matrícula de honor para Vetusta y todo el equipo que le acompañó
en este momento que creemos nunca olvidarán.
Vetusta Morla
29/05/14. Sala La Riviera.Madrid.
Fotos y Crónica Javier Alonso Juliá y Marina Sanz Domínguez -IndyRock
Vetusta Morla volvía a los escenarios madrileños tras la publicación de su nuevo lp “La
Deriva” que apareció a principios del mes de abril. El grupo ha conseguido en estos años
alcanzar cotas a las que no sabemos, ni si ellos mismos hubiesen soñado cuando empezaron en el
mundo de la música. Pero ahí están, tras años de trabajo llenar la Riviera durante tres días
consecutivos y dos fechas más el próximo mes de junio, es algo que muchos grupos no han
conseguido, ni conseguirán en su larga trayectoria. Su público es fiel y allá donde van les
siguen. Madrid se volcó y los días 29, 30 y 31 de mayo presentaban el cartel de
agotadas.
De teloneros de lujo, tuvimos a los mexicanos Zoé. Su concierto comenzó muy pronto y
poca gente había entrado en la sala, no era el grupo al que iban a ver. Craso error, Zoé
tienen un directo muy bueno y en México son muy grandes. Una pena que el público no supiera
apreciar lo que tenía ante sus ojos o espaldas. Esperemos verles de nuevo por Madrid y
disfrutar de un concierto al completo.
Pasadas las 21.00 y con todo el público en el interior del recinto, se apagaron las luces y
el show dio comienzo. Una luz cenital sobre el micro marcaba que Pucho sería el primero en
aparecer sobre el escenario. Y así fue, comenzó con las percusiones en el tema “La Deriva”
mientras se iban posicionando sus compañerosGuillermo Galván (guitarra, teclado y coros),
Juan Manuel Latorre (guitarra y teclado), Álvaro Baglietto (bajo), David ‘El Indio’
(batería) y Jorge González (percusiones y programaciones).
El estruendo del público al verles sobre el escenario fue espectacular. Si algo hay que
destacar es el aspecto visual tanto de luces como de imágenes que acompañaron a los de Tres
Cantos. Luces perfectamente posicionadas que agradecieron los fotógrafos en el foso.
Tras el primer tema continuaron con cuatro más de sus nuevo trabajo: “Fuego”, “Golpe
Maestro” (muy coreado), “La Mosca en la Pared” y “Pirómanos”.
Llegaba el turno de volver a sus anteriores trabajos. Comenzaron con “Lo Que Te Hace Grande”
y un cambiado “Un día en el Mundo”, con todo el público rendido a sus pies. El sonido
del grupo fue compacto aunque en las ocasiones en que entraban las guitarras a máxima
potencia, se perdía un poco la voz de Pucho.
Relajaron el ambiente con otro nuevo tema, “Cuarteles de Invierno”, y “Maldita Dulzura”,
este con su saborfronterizo que tanto nos gusta.
El sonido más eléctrico volvió con “Grietas”, en el que las guitarras y los ruidismos nos
evocan a los mismísimos Radiohead. Hasta Pucho con su manera de bailar y coger el micro nos
recuerda a Thom Yorke.
“Mapas” sonó especial con esos nuevos arreglos electrónicos y con un público con ganas de
dejarse la voz en cada momento del concierto. Emocionante, épico y emotivo pueden ser las
palabras para recordar este momento de la noche.
Volvió el toque fronterizo al más estilo Depedro con “Alto!”. Vetusta sabe cómo moverse a la
perfección en todo tipo de aspectos sonoros y así lo pudimos degustar.
Los himnos fueron cayendo y uno de ellos, “Copenhague” nos deslumbró. Todas las voces de la
Riviera se unieron en una para dejar con una sonrisa de oreja a oreja a cada uno de los
componentes de la banda. La felicidad del público se reflejaba en el grupo que tocó a las
mil maravillas cada uno de los temas de un setlist fríamente calculado.
Continuaron con “Salas de Espera” para darnos un respiro y atacar el final de concierto con
la grandiosa “Valiente”. Se arrancó todo el público a cantar junto a Pucho y ya la fiesta no
tuvo fin. Continuaron con la nueva y poderosa “Tour de Francia” en la que las luces tiñeron
la sala con los colores de la bandera francesa y con imágenes de ciclistas en el fondo. Todo
un nuevo himno para la banda.
El final no podría llegar sin “La Cuadratura del Círculo” que también se presentó con
cambios, que le imprimieron un ritmo más bailable a costa de perder percusión.
“Fiesta Mayor” puso un punto y seguido a una actuación deslumbrante y con momentos
emocionantes, que la banda madrileña sabe cómo regalar a sus seguidores.
Tras un escaso minuto de relajación volvieron a la carga más calmados con “Una Sonata
Fantasma”.
“Sálvese Quien Pueda” puso la actuación a mil revoluciones. Pero aún había algún cartucho
más en la recamara y llegó “El Hombre del Saco”. De nuevo se retiraron dando las
gracias, aunque todavía quedaba un regalo más para los oídos.Se despidieron con “Los
Días Raros” en el que los sentimientos más interiores de cada uno salieron a escena y la
sala se convirtió en un lugar lleno de felicidad y júbilo. El público quería más e intentó
con el cántico vetusto “Lo lolololo, La lalala la…” de la celebérrima “Saharabbey Road”
atraerles de nuevo al escenario pero no hubo manera. Las luces se encendieron y todo
terminó.
Palacio de Congresos de Granada 25 de noviembre de 2011
Organiza: Musiserv
Fotogalería y fotos: Merche S. Calle y J. E. Gómez / IndyRock
Gira de presentación de "Mapas"
No es fácil de definir lo que ha pasado en este país con Vetusta Morla. En una escena en
la que es casi imposible llenar salas, donde los pretendidos amantes de la música
prefieren las noches de copas y botellón, y en el que reinan con brillantes luces las
bandas tributo y las vueltas a los escenarios de grupos que murieron hace dos décadas, una
banda indie no solo dio la sorpresa con su primer disco, sino que se mantiene y asciende a
los cielos sin red que la contenga.
Vetusta ha roto el mito de que el movimiento fan se ciñe al mundo de la música fácil, de
melodías atemporales y mensajes estereotipados por los medios. Una legión de fan les
siguen por donde van. En el Palacio de Congresos de Granada había una extraña mezcla,
desde la pareja de aspecto indie total, de 'fiber' convencidos, a adolescentes 'frikis' de
extraños mundos personales, a grupitos de lo más pijo que después del concierto acudirían,
fijo, a alguna de las discotecas de moda de la ciudad y no a los antros de la música
alternativa. Una extraña mezcla, impensable para muchos, e incomprensible para otros, pero
real. Ahí estaba, en el primer concierto que Vetusta Morla daba en un teatro dentro de su
gira de presentación de su segundo disco "Mapas", un concierto con todo el aforo vendido
en la mayor sala del Palacio de Congresos de Granada. Un magnífico cronista de rock,
Enrique Novi (IndyRock), escribió una frase que define el éxito de Vetusta Morla: "Es la
personalidad, estúpido".
Vetusta Morla crea atmósferas que atrapan, sin duda. Genera esos aires de 'brit pop'
aclamados en todo el mundo. No les gusta que digan que son alumnos aventajados de
Radiohead, pero para quien les ve y escucha en sus directos, la sombra de Thom Yorke está
presente, pero que muy presente, y eso no es un problema, sino la gran ventaja de una
banda que ha sabido dar al público de este país algo fundamental, melodías a las que
engancharse y llevarlas consigo en el autobús... y compartirlas, porque los conciertos de
Vetusta Morla, como ocurre con esas bandas que vuelven dos décadas después, son un gran
karaoke, y eso es éxito, amigos.
Vetusta Morla + Lori Meyers
Atarfe - Granada 06 de junio 2009
Organiza Musiserv
Fotos: Merche S. Calle / IndyRock / Crónica
Densidad pop
Vetusta Morla - Coliseo de Atarfe 6-junio-2009
Por Juan Enrique Gómez / IndyRock
Es enormemente gratificante que los caminos del pop rock de este país conduzcan hacia
una mayor densidad y oscuridad en las composiciones, además de hacia una alta calidad en
las letras. Vetusta Morla ha demostrado que no es neceario hacer una música
"convencional y de fácil asimilación" para poder llegar a un público cada día más
mayoritario y convencido de que están ante una de las grandes revelaciones de la última
década.
Enraizados en el pop británcio y en movimientos como el liderado por Radiohead, Vetusta
Morla ha conseguido unir todas esas músicas que siempre le han gustado y crear con ellas
un sonido propio, personal y con aires de densidad especialmente atractiva. En el
concierto del Coliseo de Atarfe, en Granada, demostraban que están en plena forma y que
si se han convertido en los cabezas de cartel y en favoritos de muchos festivales es
porque se trabajan el escenario, arrollan donde van. Sus temas de siempre (de su único
disco por el momento) se han convertido en himnos que sus seguidores corean sin cesas, y
los muevos temas, como "Maldita Dulzura", que intentan rodar en el directo antes de que
formen parte de un futuro segundo álbum, se cargan de esa intensidad sonora de la que
hacen gala.
En poco más de un año la puesta en escena de Vetusta Morla ha crecido en todos los
sentidos, la instrumentación se ha hecho más compacta, e incluso atrevida, con una
verdadera muestra de banda, algo que últimamente no es fácil de ver en los escenarios
españoles.
Fue un concierto cargado de explosiones sonoras, de intimismo, y de alta calidad
musical, con una única pega, la iluminación que impide a los seguidores, en la mayor
parte del concierto, ver a los músicos. Un nuevo estilo de iluminación que deberían
reestrudiar. No es necesario eliminar los focos traseros y juegos de luz en penumbra,
pero a los fans le gusta ver a sus ídolos.
Vetusta Morla + Havalina
01/05/2009. Teatro Circo Price. Madrid.
Fotografías y crónica Marina Sanz Domínguez y Javier Alonso Juliá - IndyRock
Vetusta en el Price
Marina Sanz Domínguez y Javier Alonso Juliá - IndyRock
El primero de mayo empezaba con fuerza en la capital.
El sexteto de Tres Cantos, Vetusta Morla, fue el protagonista de la noche.
Desde hacía tiempo se habían agotado las entradas y ante la buena acogida decidieron
incluir otra fecha más, el día 30 de abril. Hacía tiempo que no pasaban por Madrid para
un concierto completo y el público esperaba con ganas su vuelta. Y no pudo ser de otra
manera, que en un lugar ciertamente mágico, como es el Circo.
El Circo Price nos esperaba con los brazos abiertos para mostrarnos un espectáculo que
tanto el grupo como el público, no olvidarán en mucho tiempo.
Como niños fuimos entrando en la carpa, esperando ver allí los trucos, acrobacias,
bromas y por supuesto los animales más fieros que con destreza sabe manejar el
domador.
Las primeras fieras en saltar al escenario fueron los madrileños Havalina, que
desgranaron en menos de una hora varios de los temas de su nuevo álbum “Imperfección”.
Este trío formado por Manuel Cabezalí (voz, guitarra), Javier Couceiro (bateria) e
Ignacio Celma (bajo y coros), rugieron de manera brutal, caldeando el ambiente. Sonaron
temas como “Agosto en Bogotá”, “Imperfección”, “Miedo al Agua”, “Incursiones”,
“Desispiración” o “Tus Huesos”. Sus melodía supieron como llenar un recinto que podría
quedárseles grande en un principio, pero su potencia y el buen sonido que nos ofrecieron
no dejaron a nadie sin respuesta. Y a tenor de lo visto y lo oído entre el público su
propuesta está cada vez llegando a un cotas más altas y esperamos en breve espacio
de tiempo verles donde se merecen, ya que llevan luchando en este mundillo tan
complicado desde 2001.
Con el gusanillo metido en el cuerpo gracias a Havalina, no podíamos esperar más la
salida a la pista de los protagonistas de la noche. Este grupo formado por seis
circenses que dominan las artes escénicas a la perfección, salieron tras la presentación
del maestro de ceremonias “Romerito”. Como si de un teatro de sombras se tratase, Pucho
(voz), David “El Indio” (batería, coros), Álvaro B. Baglietto (bajo), Jorge González
(percusiones y programaciones), Guillermo Galván (guitarra y coros) y Juan Manuel
Latorre (guitarras y teclado), desfilaron tras la pantalla saludando al público que
esperaba con pasión su salida al escenario.
Tras la fuerte ovación y con los integrantes posicionados en su puesto dio comienzo una
noche mágica. El comienzo de la canción “Autocrítica”, nos hacía recordar a los
mismísimos Radiohead, de los que en muchas ocasiones este grupo desprende claras
influencias. “Rey Sol” fue la siguiente en sonar, mientras el grupo se empezaba a
crecer.
Los siguientes temas cayeron como dos bombazos, ya son sus temas estrella. El primero de
ellos “Un día en el Mundo”, tema que da nombre a su debut discográfico, comenzó con todo
el público cantando. Los temas de este grupo te atrapan entre sus melodías y hasta el
más vergonzoso y callado de la sala cantaba sin parar contagiado por el resto.
“Copenhague” fue el siguiente de los temas, que recibió una gran ovación.
“Desastre Animal” dedicado a los niños, fue dando forma a un setlist de quitarse el
sombrero.
Los siguientes temas en sonar fueron “Vida no hay mucha”, “La Gravedad” y uno de los
temas que consiguieron poner la piel de gallina a más de uno en la sala. “Al Respirar”
nos mostró la gran voz de Pucho, que durante todo el concierto nos dejó boquiabiertos
con su característico e inconfundible tono.
Un invitado de lujo saltó al escenario, Jairo Zavala (Depedro, La Vaca Azul), compartió
el escenario con Vetusta, para interpretar “La Marea”, en donde Pucho y Jairo se
marcaron un dueto de escándalo. Fue el turno entonces de un tema de Depedro,
“Equivocado”, al que le siguió “Maldita Dulzura”, nuevo tema de los madrileños, que
presentaron con Jairo al acordeón.
Tras la novedad volvieron los temas de siempre. “Valiente” fue uno de ellos. El público
no paro de dar palmas, corear la canción y saltar, haciendo vibrar todo el recinto.
Realmente impresionante el feedback entre el grupo y el público, existe una sintonía
entre ambos que muchos grupos ya quisieran conseguir.
“Mi Habitación Favorita” nos volvió a recordar a los de Tom York. Para dar por
finalizado el grueso del setlist, la banda interpretó “La Cuadratura del Círculo”, en el
que disfrutamos de unas percusiones brillantes y de un Pucho que parecía estar en un
concurso de Air Guitar.
Mientras el grupo se tomaba un pequeño descanso, el público comenzó a corear el ya
conocido vítor en los comienzos de este grupo, los chicos “Lololo” y las chicas
“Lalala”.
Una imagen de primer plano aparecía en la pantalla y en ella aparecían Pucho y Guillermo
saludando. Fue entonces cuando comenzó el tema “Iglús”, en el que con los mínimos
recursos la gran voz de Pucho sobresale de manera excepcional.
Varios más fueron los temas que nos llevaron hacia un final apoteósico. Destacar “Los
Buenos” y “Sálvese Quien Pueda” en el que Manuel de Havalina, saldría para acompañarles
a la guitarra. De nuevo otro pequeño descanso para ya llegar a un final de quitarse el
sombrero.
Su regreso no podía ser mejor, “Año Nuevo”, al que le siguió un nuevo tema “Boca en la
Tierra”.
El tema final que todo el público esperaba, llegó por fin. “Saharabbey Road”, unió a
todo el público en uno, al igual que ocurrió con el grupo, al cual se unieron Jairo y
los Havalina. La fiesta final fue algo que quedará en el recuerdo tanto del público como
del grupo, que quedó rendido a sus pies.
“Romerito” volvió a aparecer en la pantalla para agradecer a todos las personas que
habían trabajado en los dos días y que lograron que todo fuese perfecto. Grupo y público
se agacharon para acabar la función dando un salto unidos. Un salto mortal que Vetusta
ha dado y que ha conseguido la mayor puntuación que se podían esperar.
Los que disfrutan con Vetusta Morla no necesitan que nadie les cuente el porqué del
éxito del sexteto madrileño. Al resto, esos que andan buscándole una explicación al
ascenso vertiginoso que han experimentado, tendría que bastarles con ver una sala llena
de gargantas gritando con entusiasmo aquello de hay tanto idiota ahí fuera para darse
cuenta del enorme valor que en el pop tiene el hecho de crear canciones que la gente
pueda cantar a coro. Cuando eso se consigue, lo demás es superfluo y ninguna de las
preguntas que trataban de responderse los envidiosos es pertinente. Aquellos que por más
que miran no encuentran qué pueda tener Vetusta Morla que no tengan ellos. Y en este
caso, ni siquiera sirve la excusa del apoyo de una gran compañía discográfica, pues su
único álbum hasta la fecha ha sido autoeditado.
Los de Tres Cantos han conseguido desde la más absoluta autogestión -eso que debería ser
la independencia, hoy travestida en tendencia bajo el seudónimo del indie- tocar la
fibra sensible de una potencial clientela que otros fingen no perseguir. En la puerta
más de un centenar de personas tuvieron que volverse por donde habían venido al
completarse el aforo, algo insólito para en el pop alternativo.
Antes de ellos, Jean Paul, el grupo formado por algunos de los vástagos del grupo de
José Ignacio Lapido en torno a su teclista, Raúl Bernal, mostró, en un ambiente no
demasiado favorable sino más bien apático, su interesante propuesta deudora del
country-rock diletante de genuino sabor americano. Como unos forajidos fuera de su
entorno, sus canciones intimistas y arrastradas por la voz espectral de Raúl se
deslizaron silenciosas como una culebra entre las piernas del público, que cerveza en
mano esperaba la actuación de la cabeza de cartel.
Al fin se abrió el telón con los seis integrantes de Vetusta Morla bien dispuestos sobre
el escenario para desplegar una música con una personalidad que, aunque muchos no lo
vean, los diferencia del pelotón indie. El pop-rock de inspiración netamente británica
que contiene su impresionante disco de debut "Un día en el mundo" los sitúa bajo la
sombra de los sobrevalorados Radiohead y demás representantes del pop de ínfulas
trascendentes de tantos grupos pretenciosos de las islas. Pero si el álbum trasluce sin
disimulo los referentes más irritantes del pop inglés, en directo emparentan más
claramente con otros grupos nacionales como Maga y, sobre todo, Los Piratas. Muchos de
los fans de los gallegos han encontrado en ellos a sus nuevos ídolos. Con un ropaje más
preciosista, unas letras salpicadas de imágenes surrealistas incrustadas en estribillos
pegadizos y cierta afectación impostada como corresponde a sus pretensiones dramáticas,
Vetusta Morla apuestan por la intensidad de su repertorio y, sobre todo, muestran un
camino posible para el pop épico en español que hasta ahora no había sido
transitado.
sábado 19 de abril 08 Joy Eslava, Madrid
Fotos Carla Mir de Francia - IndyRock
Crónica por Roberto Quintanilla.
Gran expectación. VETUSTA MORLA, grupo madrileño sin ningún disco publicado en
10 años de formación le llega la hora de su puesta de largo en la presentación de su
primer disco "UN DIA EN EL MUNDO" en la sala JOY SLAVA.
Según el riguroso horario previsto, abrió como telonero HIPERPOTAMUS. Canciones a capela
en los cuales él magistralmente va creando la base con "loops vocales" que va creando y
repitiendo, cambios de micrófono y juego de pedales los cuales controla con sus pies
descalzos para ir jugando a su antojo en cada canción a la vez que improvisa una
coreografía de baile divertida con la cual se mete al público en el bolsillo desde su
primer tema. Muy original y sorprendente. 21:45 comienza VETUSTA MORLA.
El escenario está decorado con unas lámparas blancas y esféricas colgando a diferentes
alturas y una gran pantalla de fondo en el cual se proyectan imágenes de video del
grupo.
Delante de la banda otra gran pantalla/telón en el cual se reflejan las sombras de los
músicos con sus instrumentos, preparados para el comienzo del concierto cuando suenan
los primeros acordes de "Autocrítica", tema que abre también su disco.
Se levanta el "telón" y Pucho su cantante ataviado para la gran ocasión con su "mejor
chaqué" un chaleco negro y camiseta, comienza abrumado con la letra que a su vez ha
empezado a corear los más de 1000 asistentes que llenábamos la sala, todos fieles
seguidores del grupo, algunos de los principios maketeros y de EP´s., otros del medio y
otros que han descubierto al grupo con este primer disco publicado en 2008.
Tras ir repasando los temas incluidos en su disco más un tema nuevo y uno antiguo "La
gravedad" llegan a la mitad del repertorio del concierto.
Para su balada "La marea" les acompañan en el escenario HIPERPOTAMUS tocando una especie
de teclado-acordeón y un violonchelista, con ellos el tema instrumentalmente suena a la
perfección.
Siguen con "La cuadratura del círculo". Este tema es brutal en directo y en su final, se
baja la pantalla/telón toda la banda queda detrás y resurge su descontrolado final en el
que Pucho llega al punto de mayor intensidad del concierto. Comienza a sonar su balada
más intimista llamado "Iglús" y todos los asistentes quedamos hipnotizados, la cara de
su Pucho cantando este baladón, aparece en primer plano de la pantalla gracias a una
cámara instalada en su propio micro. Al término, la gente aplaude sorprendido por la
increíble puesta en escena del tema.
Llega la recta final del concierto manteniendo la intensidad de sus últimos temas con
todo el público coreando todos y cada uno de ellos y antes de su despedida, Pucho da las
gracias por haberles llevado hasta este punto de gloria llenando la JOY SLAVA en
la ciudad que les ha visto crecer, después de su larga trayectoria de diez años.
Todo el público aplaude para devolverles las gracias por su música y su magnífico
directo llegando incluso a emocionar a su cantante que llorando se funde en un abrazo de
consuelo con Guille, guitarrista del grupo. Secándose las lágrimas comienza a cantar su
último tema antes de la retirada.
Vuelven al escenario para volver a dar las gracias por la gran noche y dedicar al pueblo
saharaui su tema "Sharabbey road". Aparece acompañándoles su amigo y genial guitarrista
Jairo Zavala, (cantante y guitarrista de VACAZUL, ZOLO ZEPPELIN, 3000 HOMBRES y ahora
con su fantástico proyecto en solitario llamado DEPEDRO) ante la sorpresa para Pucho que
desconocía su presencia en el escenario.
Final del concierto después de 1h45min de uno de los mejores directos nacionales que
actualmente podemos disfrutar. "UN DIA EN EL MUNDO" juega a ser discazo del año. ¿Por
qué han esperado a grabar su primer disco tras diez años de formación, después de
patearse los escenarios nacionales con sus magníficas canciones.? Ellos lo tienen claro,
han ido sin prisa, pasito a paso, se han ido curtiendo en el escenario, creciendo como
músicos y junto con ellos sus canciones, las cuales como si fuesen "sus niñas"
también han ido creciendo y han querido ir modificando algún título, sus crípticas
letras, estribillos que atrapan al oyente a la primera escucha, contorsionismos vocales
y nuevos arreglos musicales para que su primer disco pareciera el segundo o tercer disco
de consagración de una banda madura, con las ideas muy claras, un sonido muy definido y
este era el momento justo de dar su "pequeño salto mortal" .
Que si suenan a Radiohead, Jeff Buckley o Los Piratas . no se, lo único que tengo claro
es que estamos ante una de las mejores bandas del Indie nacional.
SET LIST
Autocrítica
Rey Sol
Un día en el mundo
Copenhague
Pequeño desastre animal
Vida no hay mucha
La marea
Al respirar
La gravedad
Valiente
Mi habitación favorita
La cuadratura del círculo
+++
Iglús
Año nuevo
Salvese quien pueda
Saharabbey road
22-11-2007 Cafe de la Palma Madrid
Fotos Carla Mir de Francia - IndyRock
Formación:
Pucho (voz)
David 'El Indio' (batería y coros)
Jorge González (percusiones y programaciones)
Álvaro B. Baglietto (bajo)
Juanma Latorre (guitarras y teclados)
Guillermo Galván (guitarras y coros)
Procedencia: Tres Cantos,
Madrid
Biografía:
Vetusta Morla nace en Tres Cantos (Madrid) en el verano de 1998. Pucho (voz), David
García "El Indio" (batería), Jorge González (Percusión), Alejandro Notario (bajo) y
Guillermo Galván (guitarra) son sus primeros inquilinos. A finales de ese mismo año el
guitarrista Juanma Latorre se une a la banda y el quinteto pasa a ser sexteto.
En Enero de 2000 Vetusta Morla graba su primera maqueta "13 horas con Lucy". Ese mismo
año gana el Segundo Premio del Concurso Musical de Hortaleza (Marzo 2000) y el Primer
Premio del Concurso Estatal de Pop-Rock de Rivas Vaciamadrid (Septiembre 2000). Éste
último reconocimiento le da al grupo la oportunidad de grabar su Segunda Demo "Vetusta
Morla" (Enero 2001) en los estudios Verosound de Villar del Olmo (Madrid).
En 2001, Vetusta Morla llega a la final del Concurso de Rock de Moratalaz y conoce al
productor David Hyam con el que empiezan a preparar la que será su tercera demo "La
cuadratura del círculo" (2003), grabada en el estudio Maaya Thila (Madrid) y
co-producida por el grupo y Hyam. Tras la grabación, Alejandro Notario deja el grupo y
Álvaro B. Baglietto se incorpora como nuevo bajista. Durante las sesiones de grabación,
Vetusta Morla viaja al Sahara para conocer de primera mano la situación de los
campamentos de refugiados de Tindouf y hacer actividades con los niños de las escuelas.
En Mayo del 2003, la banda queda finalista del Villa de Madrid.
En 2004, destacan sus actuaciones en Los conciertos de Radio 3 de RTVE y la
participación en el Festival Internacional Anti-Crise (Beirut). En enero de 2005
publican "Mira", un Ep autoproducido y autofinanciado de 6 canciones en el que se
combinan temas de estudio y directo. Grabado en Heatroom Recording Studios por Ángel
Luján y Karim Burkhalter.
En 2008 editan su primer largo Un Día en el Mundo
En su primer álbum han tratado de recrear ese hechizo mágico, esa energía luminosa del
directo, con un sonido premeditadamente natural, sin apenas trucos de producción y sin
fuegos de artificio. Esto se ha logrado gracias a los productores del disco, Manuel
Colmenero y Javibu Carretero de los estudios Sonobox en Madrid. Junto a ellos han
recorrido distintos lugares durante la grabación, espacios que han ido impregnando su
espíritu en el resultado final, comenzando por una antigua bodega manchega en Alameda de
Cervera (Ciudad Real), rehabilitada como taller artístico por el pintor y escultor
Alfredo Martínez, donde encontraron una reverberación precisa y preciosa para registrar
parte del álbum.
En 2011, tras dos años de frenética actividad y ocupar los escenarios de toda España,
publican un nuevo disco, "Mapas", con el que inician una nueva gira con salas
abarrotadas y carteles de No hay entradas.
Discografía:
La Cuadratura del Círculo (demo, 2003)
Mira (EP, 2005)
Un Día en el Mundo CD 2008
Mapas CD 2011
Los Ríos de Alice (2013)
La deriva (2014)
Mismo sitio, distinto lugar (2017)
Cable a tierra (2021)