LENNY KRAVITZ. PLAZA DE ESPAÑA. ICÓNICA SANTALUCIA SEVILLA FEST.
1 JULIO 2026.
Fotos cedidas por la organización
LENNY
KRAVITZ
Lenny Kravitz convierte Icónica
Sevilla en un templo del rock, el soul y el funk
1 de julio de 2026 · Icónica Santa Lucía Fest (Sevilla)
ANTONIO VÁZQUEZ * Crónica * INDYROCK
Lenny Kravitz ha conseguido, a sus 62 años,
traspasar el umbral de estrella del rock para alcanzar un estatus
que va más allá de lo humano y se acerca peligrosamente a lo divino.
Desde hace más de nueve años practicando el celibato, el propio
artista reconoce que vivió una juventud muy salvaje y que tomó un
camino espiritual que le ha permitido alcanzar un mayor control
sobre sí mismo.
La
Plaza de España de Sevilla esperaba impaciente
la aparición sobre el escenario de uno de los grandes iconos
masculinos del espectáculo. Cerca de 18.000 personas acudieron
dispuestas a disfrutar de su magnetismo, su elegancia y la enorme
calidad de una música que continúa conquistando generaciones.
La gira de su último trabajo,
Blue Electric Light Tour 24-25,
enlaza con su actual
World Tour Lenny Kravitz Live 2026,
que ha hecho tres paradas en España: Madrid, Marbella y Sevilla
dentro del
Icónica Santa Lucía Fest.
No faltaron las alusiones al intenso calor andaluz. "¡Sevilla, qué
calor, mamá!", bromeaba el artista antes de dirigirse continuamente
al público mezclando español e inglés: "¡Sevilla! People especial y
única, I love you". Poco después resumía su filosofía vital con un
mensaje que fue uno de los momentos más emotivos de la noche: "Otro
día para amar, otro día para perdonar y otro día para vivir. La vida
es nuestro más preciado regalo".
Los gritos del público, especialmente de sus admiradoras,
acompañaban cada uno de sus movimientos sobre el escenario. Bajo sus
inseparables gafas de sol, Kravitz sonreía consciente de que sigue
siendo un referente absoluto del rock. El concierto arrancó con la
fuerza de
It Is Time for a Love Revolution, toda una
declaración de intenciones.
Llamó especialmente la atención la presencia de la baterista
Jas
Kayser, cuyo parecido físico con
Cindy Blackman
hizo pensar inicialmente en el regreso de la histórica colaboradora
de Kravitz. Kayser firmó una actuación espectacular durante toda la
noche al frente de un impresionante set de batería.
La intensidad continuó con
Dig In, respaldada por el
inconfundible trabajo de
Craig Ross, guitarrista
inseparable de Kravitz desde 1991 y presentado por el propio artista
como "mi hermano, el maestro". Ross volvió a demostrar por qué está
considerado una pieza esencial del sonido de la banda, con
influencias de mitos como
Chuck Berry,
Jimi
Hendrix o
Guns N' Roses.
El bajista
Hoonch "The Wolf" Choi aportó la base
funk imprescindible, mientras
George Laks
enriquecía el sonido desde los teclados junto a una brillante
sección de viento formada por
Harold "Big Daddy" Todd,
Michael Sherman y
Cameron Johnson.
Los coristas
Amiri y
Rahiem Taylor
completaban una formación impecable, mientras Kravitz alternaba
guitarra y bajo durante buena parte del espectáculo.
De su más reciente álbum,
Blue Electric Light, sonaron
únicamente dos temas:
TK421 y
Honey, este último
impregnado de ese elegante soul que caracteriza buena parte de su
repertorio.
El resto del concierto fue una sucesión de grandes clásicos capaces
de emocionar, hacer bailar y vibrar a un recinto completamente
entregado. Funk, blues, soul, rock y psicodelia convivían de forma
natural en un espectáculo de enorme calidad musical.
Las guitarras recuperaban protagonismo con
Always on the Run,
compuesta junto a
Slash en 1991, año que Kravitz
confesó ser uno de sus favoritos.
I Belong to You y
Believe condujeron al público
hacia uno de los momentos más delicados del concierto, antes de que
durante
Chamber apareciera como invitado el cantaor
Israel
Fernández, acompañado por un músico al cajón flamenco. La
unión entre las raíces andaluzas y el universo musical de Kravitz
dejó una de las imágenes más emotivas de la noche, culminada con un
abrazo entre ambos artistas.
La recta final fue una auténtica celebración con
It Ain't Over
'Til It's Over,
Again,
American Woman,
Fly
Away y la explosiva
Are You Gonna Go My Way,
convertidas ya en himnos para varias generaciones de seguidores.
Los bises llegaron con
Let Love Rule, mientras George Laks
y Craig Ross prolongaban el tema con sus respectivos solos. Kravitz
descendió entonces del escenario para mezclarse con las primeras
filas, firmando autógrafos y haciéndose fotografías con sus
seguidores en un final apoteósico que puso el broche de oro a otra
gran noche del
Icónica Santa Lucía Fest.
Las sonrisas del público al abandonar la Plaza de España resumían
perfectamente una velada donde la música volvió a brillar con luz
propia en uno de los festivales más destacados del verano.
Las fotografías que ilustran esta crónica han sido
facilitadas por la organización, ya que el management de Lenny
Kravitz no autorizó el acceso de fotógrafos de medios de
comunicación al concierto.
LENNY KRAVITZ, ARCHIVO DE
INDYROCK
Noticias anteriores, fotos, crónicas...
FOTOGALERÍA; MADRID 2015. FOTOS: MARINA SANZ Y JAVIER ALONSO
EMOCIÓN A FLOR DE PIEL CON LENNY EN MADRID
Un concierto para la historia de la música en directo, con la
desgarradora
Estrella Morente como invitada
06/04/2025. Movistar Arena. Madrid
Lenny Kravitz + Estrella Morente * Blue Electric Light Tour 2025
JAVIER ALONSO JULIÁ * CRÓNICA * INDYROCK
El domingo 6 de abril llegaba a la capital la nueva gira de Lenny
Kravitz. Tras publicar el pasado año su nuevo álbum “Blue Electric
Light” tocaba volver a los escenarios para demostrar que a sus 60
años está en plena forma y mantiene esa chispa que le ha encumbrado
a lo más alto del panorama internacional. Y el público madrileño y
de muchas otras zonas de España llenó con más de 15.000 personas el
Movistar Arena, incluso con los precios ciertamente elevados, y en
zonas con visibilidad “reducida”, si a estar casi detrás del
escenario se le denomina de esa manera.
Sobre las 19.00 de la tarde abrieron las puertas y el público fue
cogiendo sitio en la pista, en la que nos encontrábamos la mesa de
sonido casi centrada y generando un espacio no muy cómodo para los
asistentes.
Pasadas las 19.45 apareció Estrella Morente que está actuando como
telonera de Lenny en su gira por España. Junto con todos sus músicos
y bajo la ovación de los asistentes que habían llegado más pronto al
recinto, nos regaló media hora de flamenco en estado puro con esa
voz tan imponente y desgarradora, que no deja a nadie impasible.
También en el último tema tuvimos la oportunidad de disfrutar de la
bailaora Belén López que zapateó de manera magistral el escenario.
Sobre las 21.00 y con todo el público preparado, se apagó el recinto
y bajo los acordes de “Blue Electric Light” fueron tomando
posiciones los integrantes de la banda y finalmente aparecía Lenny
bajo una gran ovación. Se situó en el centro y las luces amarillas
le iluminaron únicamente a él dando comienzo al show con “Bring It
On”, puro rock mezclado con un toque psicodélico y que puso a todo
el Movistar Arena a calentar piernas y brazos para lo que nos
tendría preparado. Acompañado por Craig Ross a la guitarra, Hoonch
‘The Wolf' Choi al bajo, Jas Kayse a la batería y George Laks a los
teclados, así como dos coristas y un trío de viento (saxo soprano,
saxo y trompeta).
El ritmo lo mantuvieron con “Minister of Rock and Roll”, de su
séptimo álbum de estudio “Baptism”, y “TK421” de su último álbum.
Especial mención a las pantallas tras la banda que potenciaron la
actuación con imágenes del mismo directo mezcladas con videoclips.
Todo un despliegue de medios que ayudaba en la pista a ver el
espectáculo a los asistentes con menos altura, ya que el escenario
se encontraba a una altura ciertamente baja y era complicado en
ciertos momentos ver en la pista con tantas cabezas y sobretodo con
los móviles que no paraban de grabar vídeos y hacer fotos de la
actuación.
Llegó uno de los momentos de la noche cuando sonaron los primeros
acordes de “Always on the Run”, de su aclamado segundo disco “Mama
Said”. Los solos de guitarra y el saxo sonaron espectaculares. El
público estalló en una ovación brutal que emocionó al mismísimo
Lenny, que daba las gracias con un “Madrid os amo”. Se vino arriba y
siguió hablando en castellano “Estoy muy feliz de estar aquí con
ustedes. Todos juntos somos energía”.
“I Belong To You” fue la siguiente y el bajo de The Wolf sonó limpio
y lleno de energía que te recorría de arriba abajo y te hacía
moverte sensualmente al son de la música.
“Stillness of Heart” y “Honey” bajaron las revoluciones del
espectáculo y sirvieron de momento para descanso puntual de Lenny,
que aprovechó para hacer cantar al público durante varios minutos.
El despliegue de guitarras de Lenny es todo un espectáculo pero la
que más te cautiva es el modelo Gibson flying V, que en “Paralyzed”
tuvo su momento de esplendor en el solo.
“Low” y “The Chamber” hicieron de puente para llegar a otro de los
momentos de la noche cuando Lenny se ubicaba en el piano y le
dedicaba el tema a Penélope Cruz y Javier Bardem que estaban en la
grada. El público fue encendiendo las linternas de sus móviles que
iluminaron el recinto.
Antes de comenzar el siguiente tema dio las gracias a Estrella
Morente y al flamenco que el tanto ama. Fue el momento de presentar
a cada uno de los integrantes del grupo. Jas, a la batería, se llevó
dos ovaciones y no es para menos, porque verla tocar junto a Lenny
es todo un privilegio. Y no podemos olvidar a su fiel escudero
Craig, a la guitarra, y a The Wolf al bajo.
Retrocedimos a 1990 y al escuchar ese redoble de batería, no podía
ser otra que “It Ain't Over 'Til It's Over”. El Movistar Arena cayó
rendido a sus pies y todos flotamos mientras disfrutábamos de un
tema clásico que le llevó al estrellato.
El final se acercaba y llegaron cuatro temazos, El primero más
tranquilo, “Again”, para prepararnos para el final más rockero con
“American Woman”, “Fly Away” y “Are You Gonna Go My Way” con
explosión incluida y con el que se despidieron aunque por poco
tiempo, ya que los aplausos del público lograron hacerles volver
para acabar la noche con “Let Love Rule”. El tema se alargó unos
quince minutos ya que sirvió para bajar al público en primera fila y
cantar junto a ellos, subir a la grada a saludar y cantar junto a
Javier Bardem, Penélope Cruz, Goya Toledo y el resto de la familia.
Un final un tanto extraño que podría haberse reducido y que hubiese
mejorado con algún tema adicional del álbum “Circus”.
Toda una experiencia ver de nuevo a Lenny sobre un escenario y
constatar que sigue estando en plena forma y que su característica
voz sigue emocionándonos.
Nota de IndyRock.
Al no poder acceder al recinto como fotógrafos acreditados,
las imágenes han sido extraídas de grabaciones de móvil. Las
publicamos únicamente como documento.
BLUES ELECTRIC LIGHT TOUR 2025"
La Blue Electric Light Tour 2025 continúa lo que Billboard denomina
el "Lennaissance", un periodo de éxito mundial para Kravitz, quien
lanzó su aclamado 12º álbum de estudio Blue Electric Light en mayo.
La Associated Press describió el proyecto como “glorioso... lo mejor
del rockero en años”, mientras que NPR lo calificó como un
“caleidoscopio de rock elevado, funk psicodélico, soul suave y más”.
Este año, Kravitz también fue honrado con una estrella en el Paseo
de la Fama de Hollywood, el premio "Icono Musical" en los People’s
Choice Awards 2024, el premio "Mejor Artista de Rock" en los Video
Music Awards 2024 y el premio "Icono de la Moda" de la CFDA.
Un 'circo' de Rock and Roll
20/07/15. Barclaycard Center. Madrid.
Crónica y fotos: Marina Sanz Domínguez y Javier Alonso Juliá
-IndyRock
Leonard Albert "Lenny" Kravitz
llegaba a Madrid para presentar su nuevo y décimo álbum, "Strut".
Pero no fue así, fue un pequeño repaso a su carrera, solo once
canciones, que se alargaron con infinitos solos. No es por
desmerecerlos, pero se echaron en falta nuevos temas y otros más de
su extensa trayectoria.
Lenny sigue siendo una bestia sobre el escenario, pero puede que en
esta gira todo parezca demasiado preparado. Excesivos contoneos y
saludos al público, aunque se los puede permitir este sex symbol,
convirtieron la actuación en un pequeño circo de rock and roll.
Con un escenario sobrio, pero auténtico y lleno de luminosidad, y
tras veinte minutos de retraso sobre el horario, aparecía Lenny
acompañado de toda la banda. Con esta banda de lujo formada Cindy
Blackman a la batería, Gail Ann Dorsey al bajo y el guitarrista
Craig Ross. Este último casado con la actriz Goya Toledo, que se
encontraba en las inmediaciones del escenario junto con su amiga
Penélope Cruz, como dos fans más Lenny. También sobre el escenario
un trío de coristas extraordinarias y otro trío de viento-metal,
pusieron el alma a las canciones del neoyorquino.
Arrancaron la noche con "Frankestein", único tema de "Strut" que
incluirían en el setlist. Tras la histeria inicial del público,
comenzó el show de movimientos sexys de Lenny, que lograría que
muchos y muchas se derritieran a sus pies. Y con los acordes de
"American Woman" el recinto estalló literalmente. Las guitarras de
Craig pusieron la fiereza a los temas, junto con la potente batería
de Cindy.
La sensualidad nos atrapó con "It Ain't Over 'Til It's Over",
"Dancin' Till Dawn" (se despojó de la chupa roja de cuero), "Sister"
(final interminable) y "Believe". La trompeta quedó perfecta en
estos temas. Aunque quizá disminuyeron en exceso la intensidad de la
actuación.
Los guiños al público, los saludos y los paseos de un lado al otro
del escenario, le bastaron para hacerse con sus fans.
Las guitarras y el sonido más crudo volvió de la mano de "Always on
the Run", en el que se sucedieron los solos de los distintos
instrumentos sobre el escenario.
Llegaron el turno de "I Belong To You" y "Let Love Rule", en la que
desató la locura cuando bajó corriendo por la pista custodiado por
los de seguridad. Y para poner el broche de oro acabó con "Fly
Away" y todo el público coreándola.
Tras un respiro saltó de nuevo al escenario para regalarnos un
último aliento con "Are You Gonna Go My Way", tema de uno de sus
mejores discos, "Circus". Se despidió de su público y para delirio
de sus fans se despojó de la camiseta, logrando algún que otro
desmayo final.

¿Crees que soy sexy?
27 de mayo de 2012 - Coliseo de Atarfe - Granada
Por Enrique Novi - IndyRock
En las acreditaciones que colgaban de las bermudas negras de los
técnicos, esa especie que se mueve con agilidad entre la masa,
como si habitaran una dimensión paralela, y como si no les
importara lo que ocurre sobre el escenario, se veía estampada la
cara de un Lenny Kravitz aún niño, con el pelo a lo afro, como
corresponde a la época en que crecía fascinado por los héroes
afroamericanos del Black Power.
Ésa y otras imágenes de su niñez ilustrarían la enorme pantalla
que culminaba un escenario sin bambalinas mientras interpretaba
Black and White America, el tema que da título a su último álbum.
Un trabajo que le sirve al músico para reivindicar los logros de
años de lucha por los derechos civiles, y que supone un giro hacia
el compromiso en su trayectoria, más tibia políticamente en otros
tiempos a pesar de su admiración por artistas militantes como
Curtis Mayfield o Isaac Hayes.
27 de mayo de 2012 - Coliseo de Atarfe - Granada
Fotogalería por Gonzalez Molero - IDEAL
Varias décadas más tarde, y
un día después de cumplir unos 48 años por los que venderían su alma
al diablo los siete mil asistentes a su torrencial concierto, Lenny
Kravitz vino a desmontar algunos tópicos que rodean al viejo negocio
del rock.
El primero, que por más milimétrica que sea la planificación de un
espectáculo de estas dimensiones, donde cada segundo y cada
movimiento está programado, siempre quedará un hueco por el que
pueda colarse la antigua magia del rock primigenio, cuando la
transpiración del artista alcanzaba la pituitaria de su entregado
público. Así lo hizo el norteamericano, que terminó genuinamente
entusiasmado con la respuesta de sus seguidores granadinos, dándose
un baño de masas al final de la actuación, cuando ya todos los
miembros de su banda se refrescaban en los camerinos.
El segundo tópico derribado fue el que más comentan los promotores
hoy en día. Que el negocio no marcha y que hay que pelear cada
entrada. A final de mes, en domingo y con el país al borde del
colapso, un artista que no suele ser de los más mencionados cuando
se habla de grandes estrellas capaces de agotar localidades en
tiempo récord, llenó hasta el último asiento de la grada. Viendo lo
que pasó en el Coliseo de Atarfe cualquiera diría que estamos en
época de vacas flacas. Lo estemos o no, los que pasaron la noche del
domingo frente a su escenario seguro que olvidaron durante un par de
horas las estrecheces.
Rock con mucha pegada, soul desbordante, los imprescindibles guiños
funk y algunas gotas de arreglos de jazz para todos los públicos,
las completaron con una lista de apenas 15 temas estirados a veces
hasta el paroxismo.
Cayeron algunos recientes, como Come and get it, con el que se
inició el concierto, o Rock star city life, pero el grueso del
repertorio lo compuso su estuvo compuesto por sus clásicos de los
noventa, que fueron los más celebrados y coreados por todos, desde
Mr. Cab driver o una interminable Let love rule con la que concluyó,
ambas de sus inicios, hasta las ineludibles Stand by my woman, Fly
away, Are you gonna go my way o la rotunda versión de American
woman. Pasada con creces la medianoche, el público volvió satisfecho
a sus casas pero también el señor Kravitz regresó al camerino
encantado de la respuesta de su público. Seguro que para muchos hubo
dulces y húmedos sueños.

8 JULIO 2008 PABELLÓN
OLÍMPICO DE BADALONA
Fotos
Dunia Ibrahim - IndyRock



Lenny Kravitz presenta en directo su nuevo disco "It Is A
Time For A Love Revolution"! Declara que es el momento para una
revolución y lanza un mensaje musical para hacer precisamente
eso con la publicación de su octavo álbum de estudio, una
ensordecedora llamada a las armas de rock 'n roll, ofreciendo una
mezcla universal de ritmos soul, funk y jazz y el innegable lirismo
que ha sido su marca hasta la fecha.
Considerado como uno de los músicos de rock preeminentes de nuestro
tiempo, Lenny Kravitz ha trascendido géneros, estilos y clases a lo
largo de una carrera musical de 18 años, una carrera que se revela
en la riqueza de influencias de soul, rock y funk de los años '60 y
'70.
Los múltiples talentos de Kravitz como compositor,
multiinstrumentista y productor han resonado a través de siete
álbumes de estudio en un catálogo atemporal, todos ellos
consiguieron el certificado de disco de platino o multi-platino.
Desde 1999 al 2002, ganó cuatro premios Grammy consecutivos,
estableciendo un récord por mayor número de premios en la categoría
de "Mejor Interpretación Vocal de Rock Masculino" por su single "Dig
In" (habiendo ganado previamente por "Again", "American Woman" y
"Fly Away"). En el 2004, recibió su sexta nominación a los Grammy en
esa categoría por "If I Could Fall In Love" de su sexto álbum de
estudio, Lenny. El atractivo de Kravitz ha sido reconocido también
por sus colegas de profesión; sus colaboraciones son tan variadas
como sus propias influencias, habiendo trabajado con Madonna, Slash,
Aerosmith, Jay-Z, N.E.R.D., Mick Jagger, P. Diddy y Alicia
Keys.
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