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FOTOGALERÍA: HOTEL MONACHIL, FANTASMAS. FOTOS: J. E. GÓMEZ
IndyRock. Historias de Fantasmas
Reportajes de actividad paranormal
Una visión del universo paralelo, más allá de nuestra
percepción Del fantasma de la Diputación de Granada a las
apariciones del Sanatorio de la Alfaguara, del espíritu del
Granero a la mujer de Negro... MONOGRÁFICOS INDYROCK
LA COLINA DE LOS FANTASMAS
EL FANTASMA DE MONACHIL
Imágenes espectrales, presencias invisibles y susurros convierten un
hotel de Monachil en foco de energía paranormal
Una niña se refleja en la pared, junto a la escalera y la puerta
donde se oyen voces y aparece una mujer que no existe. En la planta
superior, se rompen las cerraduras de la ‘habitación del
muerto’
Por Juan Enrique Gómez / abril 2014 (Texto, fotos
y vídeos)
De la ‘109’ emanaba un olor desagradable, una mezcla entre darros y
descomposición. Es la habitación donde los gestores del Hotel
Monachil, situado en la zona alta de Colinas Bermejas, detectaron
por primera vez la existencia de fenómenos que no podían explicar y
que, en solo unos meses, se extendieron hacia otras zonas de un
establecimiento que parece aglutinar la energía paranormal que se
concentra en un enclave que camina hacia las cumbres de Sierra
Nevada, que fue escenario de crímenes y abusos de poder en los años
cuarenta, e incluso donde afloró el agua (canalizadora de energías
del más allá) de un acuífero confinado. Inmaculada Rivero,
responsable del hotel, hoy cerrado por causas administrativas,
asegura que la presencia de fantasmas es «palpable desde que
llegamos aquí en el año 2012, y se ha incrementado de tal modo que
acudimos a amigos investigadores para que estudiaran la situación y
nos asesorasen», como el escritor, experto en fenómenos
paranormales, Rafael Casares.
VÍDEO * EL FANTASMA DEL HOTEL MONACHIL
* REPORTAJE *
VÍDEO: J. E. GÓMEZ
El hotel Monachil, al que sus propios gestores comparan con ‘El
Resplandor’, tiene dos viejos cañones de bancarga situados sobre sus
cornisas. Es de arquitectura alpina, con tejas de pizarra y grandes
cristaleras en las que el sol dibuja extraños juegos de luces.
Cuando Inmaculada Rivero, una mujer emprendedora que había levantado
ya varios negocios, llega a Colinas Bermejas, el hotel había tenido
varios gestores que no lograron mantenerse demasiado tiempo en el
lugar e incluso, en algún caso, se encuentran aquejados de problemas
psicológicos.
Cerraduras
La primera llamada de atención ocurrió mientras trabajaban para
reabrir el establecimiento en julio de 2012. Se dieron cuenta de que
dos de las habitaciones no se podían abrir. Tenían las cerraduras
empotradas y de ellas emanaba un olor desagradable. De la que se
llama ‘Mulhacén’, la 109, surgía el sonido del hilo musical
instalado en el edificio. «Hubiera sido normal si no se mantuviese
la música cuando apagábamos el sistema e incluso cortábamos la luz.
No solo era el sonido y el olor, que podía ser de cañerías, sino que
desde el interior, a pesar de la puerta cerrada, surgía una extraña
sensación de dolor y melancolía». Intentaron abrir la puerta en
varias ocasiones sin conseguirlo, tuvieron que forzar la entrada de
las dos habitaciones. «Tenía verdadero pánico. Yo creía que
encontraríamos un cadáver, por eso a la habitación, entre nosotros,
mi compañero y amigos, le llamábamos la habitación del muerto».
Cuando lograron abrirla no había nada. Cambiaron la cerradura
electrónica por otra normal, pero volvió a empotrarse en dos
ocasiones más. «El cerrajero no podía entender que una vez se
rompiese el cuadratín por la mitad y otra, se moviese la pletina del
interior de tal forma que impedía que la puerta basculase y, por
tanto, se pudiese abrir».
Rafael Casares asegura que un mínimo poder telequinésico (capacidad
de mover cosas con la mente) podría ser suficiente para modificar la
pletina de la puerta, aunque para seccionar la regleta que une
los pomos de la cerradura haría falta una gran fuerza mental. El día
de la inauguración, la habitación 109 volvió a cerrarse sola.
Apariciones
La presencia de los espíritus se mantuvo en el tiempo casi como una
anécdota, pero poco después, una amiga a la que Inmaculada le envío
una foto de la fachada del edificio, le devolvió el archivo y le
preguntaba quién era la mujer embarazada que aparecía junto a la
puerta. «Cuando hice la foto no había nadie y la imagen que le envié
por el móvil no mostraba más que el edificio, pero cuando ella me la
devolvió la señora, aparentemente encinta, estaba en la imagen»,
dice Inmaculada, quien en otra foto tomada del interior de la
cafetería descubrió la presencia de una niña de pelo rubio que se
reflejaba en la pared situada junto a la puerta que accede a la
recepción. «Por el aparente brazo de la silla donde está la niña se
puede saber que estaba sentada en el patio exterior y se reflejaba
en el interior, pero es que en la terraza no había nadie».
Tras tener que cerrar el hotel recién inaugurado por problemas de
carácter legal y administrativo, Inmaculada y su compañero, que
vivió solo en el hotel durante el pasado invierno y asegura que «la
sensación de ser observado y estar en peligro era constante»,
pusieron el caso en manos de especialistas.
«Realizamos psicofonías que han dado resultados alarmantes», afirman
Rafael Casares y miembros del equipo de Raudive, dedicados a la
investigación paranormal. En una de ellas, tomada en la cocina, una
voz indica con total claridad: «Una niña muerta», lo que parece
tener una relación directa con la pequeña reflejada en la pared de
la cafetería. En las escaleras que acceden a las habitaciones una
voz de hombre quedó impresa en la grabadora: «Esta es mi escalera y
siempre he estado aquí». Una frase que se grabó en el mismo lugar
donde una mujer, cliente del hotel, había asegurado que alguien la
había empujado.
En otra de las grabaciones había un intento de conexión entre los
mundos. La voz, en este caso de mujer, decía: «Yo te ofrezco
hablar». Han sido más de un centenar de psicofonías, dice Casares,
que afirma que algunas de ellas no dejan lugar a dudas, como la que
preguntaba, «¿no sientes el miedo?», y la que habla de alguien que
se llama «Mikel». Asegura que «en estos días de investigación ha
habido incluso un interés por las fuerzas paranormales en
comunicarse, y las voces nos dicen que hemos tardado mucho en
volver».
La existencia de fenómenos paranormales está clara, al menos es la
convicción de Inmaculada Rivero y de quienes han vivido en este
hotel rural convertido en el centro donde fluye una energía
desconocida.
Los expertos aseguran que los cursos de agua subterráneos son
conductores de fuerzas paranormales. Bajo el hotel, mientras lo
preparaban para abrir se produjo una fuerte emanación de agua. Había
explotado un ‘acuífero confinado’, una bolsa de agua apresada bajo
la tierra desde hace centenares de años.
Entre asesinatos, prostitutas y el árbol del ahorcado
El paraje está cargado de historias truculentas. En los años
cuarenta, allí fue asesinado un joven de 24 años que se aparecía a
los dueños de la casa donde ahora está el hotel. El mismo espacio al
que iban de ‘correrías’ y prostitutas‘comisarios políticos’ del
pueblo en tiempos de la Guerra Civil, y donde había un roble
utilizado habitualmente por los suicidas de Monachil y Colinas
Bermejas
Reportaje publicado en IDEAL el 11 de mayo de 2014
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