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INDYROCK
FOTOGALERÍA: KITTY DAISY & LEWIS * SALA JOY ESLAVA. MADRID.
8-3-2015. FOTOS: MARINA SANZ DOMÍNGUEZ Y JAVIER ALONSO JULIÁ * INDYROCK
Kitty, Daisy & Lewis
La energía del directo
Kitty, Daisy & Lewis + The Dash
08/03/2015. Sala Joy Eslava
Fotos y crónica Marina Sanz Domínguez y Javier Alonso Juliá / IndyRock
Presentan en directo "The Third" en dos conciertos en España, Madrid y Barcelona
El fin de semana no pudo ser más especial. Sol, terrazas y un gran concierto el domingo por la
noche para empezar el lunes con más energía. Los hermanos Durham, es decir, Kitty, Daisy &
Lewis, se dejaron caer por la sala Joy Eslava para presentar en directo su último y tercer
disco “The Third”. Este terceto, que en directo se hace acompañar por sus progenitores Graeme
Durham e Ingrid Weiss, nos hace volver a los mismísimos años cincuenta y a los cruces de
caminos donde los bluesman vendían su alma al mismísimo satanás. El blues, rock and roll,
country y muchos más estilos corren por sus venas desde pequeños y eso se nota sobre el
escenario. Se mueven con una soltura impresionante y sus dotes de multi-instrumentistas, les
permiten ir cambiando de instrumentos canción tras canción.
Como aperitivo pudimos disfrutar de The Dash. También de
Londres, pero que se mueven en el post punk, cercanos a The Clash, Iggy, The Libertines o
Television. Puro nervio sobre el escenario, guitarras salvajes y un frontman que sabe cómo
hacer que el público se involucre en el show. Se bajó del escenario y bailó con el personal e
incluso le dejó la guitarra a un espectador que se la colgó y aprovechó para intentar tocar al
ritmo de la música. Un descubrimiento para ir teniendo en cuenta cuando saquen al mercado su
primer larga duración.
Con la sala hasta los topes y con un público que había entrado en calor gracias a unos
teloneros hiperactivos, era el turno de los protagonistas de la noche. Se apagaron las luces y
la familia Durham aparecía sobre el escenario. Una lona con la portada del nuevo disco
decoraba el fondo. Las dos hermanas lucían monos de lycra ajustados al más puro estilo Los
Ángeles de Charlie, mientras Lewis mantenía su toque años cincuenta.
Comenzaron con fuerza con el tema “Bitchin’ in The Kitchen”. El ritmo se adueñaba de tu
cuerpo no podías parar. En este tema escuchamos a Daisy a los teclados, mientras Kitty
tocaba la guitarra y Lewis la batería.
En segundo lugar cantó Kitty “Feeling of Wonder” para después pasar el testigo a Lewis con
los ritmos sureños de “Baby Bye Bye”. Canción tras canción fueron adueñándose del micro para
dejar claro que los tres son líderes del grupo, siempre perfectamente escudados por su padre
a la guitarra rítmica y su madre al bajo y contrabajo.
No podía faltar Kitty con su armónica en “It Ain’t Your Business”. La actuación se basó
prácticamente en su nuevo álbum, pero también pudimos disfrutar de algún otro tema de sus
trabajos anteriores, como “Don’t Make a Fool Out of Me”.
Un invitado muy especial saltó al escenario para acompañar con su trompeta a los hermanos en
“Turkish Delight”. Y no podía ser otro que el jamaicano Eddie Thornton, más conocido
como “Tan Tan”, que le dio el toque perfecto a un tema muy de su estilo.
Cuando Daisy pasa al micro, la energía se desata sobre el escenario, recordándonos a la
fallecida Amy Winehouse, pero con un toque más retro. Y así lo demostró en “Whenever You See
Me”.
Llegó el turno de Lewis a la guitara para un tema muy blues que, acompañado por la trompeta
de Tan Tan, nos daban ganas de coger a nuestr@ acompañante y marcarse unos bailes salvajes.
La calma volvió con Kitty con “Never Get Back”, hasta que fue entrando toda la banda al
completo y el tema fue creciendo poco a poco.
Volvió el soul con Daisy, de la mano de “No Action” y un bajo tremendo que le puso el ritmo
a la canción. El sonido más country llegó con “Whiskey” y Kitty de frontman. Si había pocos
instrumentos en el escenario, Kitty sacó a escena el banjo para acompañar a Lewis en
“Developer’s Disease”.
La banda volvió al escenario en varias ocasiones tras la ovación del público. El tema que
puso la sala a mil revoluciones fue “Going Up The Country”, donde se dejaron llevar y los
solos en los distintos instrumentos se fueron sucediendo.
Buen concierto de los hermanos Durham, pero que nos pareció un poco corto, para el material
del que disponen.
Concierto en Barcelona 30 septiembre 2011 - Crónica y fotos: Quim
Cabeza
Kitty, Daisy & Lewis
viernes 7 de octubre 2011– Teatro CajaGranada (Inauguración de temporada) El discreto encanto del vintage
Por Enrique Novi / IndyRock
El que se anunciaba como concierto de inauguración de temporada del Teatro CajaGranada, antes
llamado Isidoro Máiquez, llamó más la atención del respetable por la metamorfosis del recinto
que por el propio cartel. El versátil habitáculo donde se ubica se mostró, para sorpresa de
los asistentes, convertido en una sala oscura y diáfana, desprovista de la grada que hasta
ahora conocíamos. El cambio fue bien recibido, pues permite la movilidad, y ayuda a eludir el
ambiente constreñido y tenso que se crea cuando el público está obligado a permanecer sentado
en su butaca. Si a ello se añade la instalación de un pequeño ambigú donde tomar un refrigerio
durante la actuación, el resultado es más parecido al de cualquier otra sala donde mover el
esqueleto al ritmo del rock and roll que al de una sacro teatro. Se lo han pensado durante más
de dos años, pero parece que por fin los responsables del centro le han perdido el miedo a
aprovechar sus posibilidades.
Así pues, con los elementos de su parte, la peculiar propuesta de Kitty, Daisy & Lewis se
dispuso a encandilar a la concurrencia con su cuidado ejercicio de nostalgia. Algo que
consiguieron solo en parte, tal vez por el inesperado giro que con su nuevo álbum han dado a
su repertorio. Estos jovenzuelos han sustituido el hip hop o a Lady Gaga como la banda sonora
de sus años formativos por el rhythm&blues, el rockabilly y el country anterior a la
explosión del rock and roll. Se trata de una hermosa anomalía que seguro no ha sido muy bien
entendida entre sus compañeros de pupitre, pero todo tiene su explicación. Los tres son
hermanos y nacieron en el seno de una familia musical. El padre, Graeme Durham, ha sido
guitarrista profesional y uno de los ingenieros de sonido más cotizados de Londres, mientras
la madre, Ingrid Weiss, se sentaba a la batería de las Raincoats, una de las bandas que
inundaron la City en la época del after punk. Ahora ejercen como músicos de acompañamiento de
sus vástagos, de modo que todo queda en casa.
Dotados de un talento excepcional, los tres hermanos se van alternando de instrumento en
instrumento, pues los tres parecen dominar guitarras, pianos, armónicas o baterías. Viéndolos
sobre el escenario no resulta extraño que publicaran su primer single cuando contaban con 12
(Kitty), 14 (Lewis) y 16 años (Daisy) y que su debut en largo fuera la sensación de la
temporada en 2008. Tres hermanos ingleses reproduciendo con inaudita fidelidad la música más
genuinamente americana, de Louis Jordan a Hank Williams, con pericia y una devoción que
incluía la estética y los peinados de la época.
Pocos pudieron resistirse al encanto de su propuesta
vintage. Superado el factor sorpresa, y con las chavalas en plena efervescencia hormonal, la
continuación de su debut ha incorporado algunos devaneos con otros ritmos igualmente
nostálgicos aunque de diversas procedencias. Calypso, ska y hasta algunas gotas de funky
salpicaron un show que sigue dominado por el swing, el r&b y el rockabilly, pero es
precisamente por esa dispersión del foco por lo que se resiente el espectáculo. La diferencia
entre los temas nuevos y los de su primer álbum no solo se notó en como el público recibía
unas y otras sino también en la seguridad con que ellos mismos las encaraban. Démosles más
rodaje a ver que pasa.
30 de septiembre de 2011 Sala Apolo, Barcelona Patrones pre-rock and roll
Fotos y crónica por Quim Cabeza - IndyRock
Han comentado en más de una entrevista que “ellos no pertenecen a ninguna escena musical…” y
que su relicario es “ecléctico y lleno de influencias de todo tipo…”. Supongo que la imagen
que proyectan, unida a un “background” provinente del rock’n’roll y la huella que produjo
“Going Up The Country” –su primer gran éxito-, provoca que la prensa continúe intentando
situarlos dentro de una escena donde recuperar el rock’n’roll de los cincuenta. Después de un
primer disco de presentación repleto de revisiones, los hermanos Durham acaban de publicar un
nuevo trabajo.
En “Smoking in Heaven” ya no hay versiones sino un listado de temas que responden a ese
eclecticismo antes citado y donde las nuevas creaciones se tipifican tras un patronaje
aleccionador. De hecho, el concierto del pasado viernes en el Apolo barcelonés me pareció un
ejercicio de estilo bien intencionado, con carencias, sin duda, pero resultón. Dijéramos que
la pasión que sienten por lo que hacen, las exigentes directrices de sus padres -Graeme Durham
(guitarra) e Ingrid Weiss (contrabajo) cierran la formación-, y la frescura que desprenden
termina de encumbrar un proyecto distendido. Pero he de ser sincero y después de escuchar “I’m
So Sorry” -junto al legendario trompetista jamaicano Eddie Thornton- y el excelente “Messing
With My Life”, mis constantes se fueron adormilando escuchando un discurso lineal y
enteramente predecible.
Les reconozco algunas virtudes pero no puedo dejar de reconocer que no me atraparon.
Kitty, Daisy & Lewis. Gira de presentación de su nuevo disco "Smoking in
Heaven"
Tras causar un merecido revuelo con la publicación de su debut homónimo, los hermanos Kitty,
Daisy & Lewis regresan con "Smoking in Heaven", un disco en el que expanden las fronteras
estilísticas para coquetear con estilos como el rockabilly, el blues, el swing y el ska. Los
hermanos Durham dejaron al mundo boquiabierto en 2009, cuando, junto a su padre y su madre
giraron por todo el globo, teloneros de Coldplay en sus 29 conciertos de 2010 por Estados
Unidos, seleccionados por el propio Chris Martin. Su blues rock añejo y analógico con toques
de rockabilly maravilló y encabezaron un revival que todavía hoy dura. Eran insultantemente
jóvenes: 16, 18 y 20 años. The Third", tres años después de su
aclamado "Smoking in Heaven"
Los hermanos Kitty, Daisy & Lewis Durham son unos talentosos músicos y compositores cuyas
raíces están en la tradición de cantar las canciones todos juntos en reuniones familiares,
tocando cualquier instrumento que se les presente.
Sus temas son una mezcla de Pop, R'n'B & Blues, Psychedelic Rock, Soul, Country, Jazz y
Ska.
Han vendido más de un cuarto de millones de copias de sus discos, han agotado entradas en sus
giras y han abierto para los conciertos de grandes bandas como Coldplay o Stereophonics.
Desde muy temprana edad, han inspirado a sus audiencias teniendo como fans los mismos a los
que les gusta Amy Winehouse o Eagles Of Death Metal pasando por los de David Lynch y Dustin
Hoffman.
A veces en sus directos aparece su madre, la que fuera batería de Raincoats Ingrid Weiss, que
se une a ellos al bajo, el original "Bombay Bad Boy "Daddy Grazz a la guitarra rhythm guitar,
y la leyenda de Jamaica Eddie "Tan Tan" Thornton a la trompeta.
Han pasado los últimos tres años escribiendo canciones y construyendo un nuevo estudio
analógico en Camdem Town. Una vez listo y con una mesa de 16 canales, sabían que querían
llevar el tercer álbum a otro nivel en la composición, instrumentación, estilos, producción y
sonido.
Un fan de ellos desde el principio, Mick Jones de The Clash, le entusiasmó involucrarse y como
productor empezó los ensayo semanales con KD&L en sus casas, aprendiendo y tocando los
temas, como cuando lo hizo con The Libertines. En la práctica, Jones se convirtió en el nuevo
miembro de la banda durante los meses de ensayos y tocó en algunos temas.
Este nuevo disco fue grabado y acabado en el verano del 2014 y contiene influencias que van
desde el blues al disco, pero siempre sonando como Kitty, Daisy & Lewis. Las historias de
este disco resuenan con estados de ánimo que te dejan tocado de una manera tanto alentadoras
como enervante. Con tres distintos compositores y multi-intrumentalistas en la banda, cada
tema es una gema brillante que refleja una experiencia diferente.