RICHARD ASHCROFT

Sala Razzmatazz Barcelona 02 de Diciembre 2002
Produce Iguapop
Fotos:
Marcerock - IndyRock



RICHARD
ASHCROFT
15/11/2002 Brixton Academy (Londres)
por
Ruth Segarra - IndyRock
Aun a oscuras y sin nadie en el escenario oímos la voz de
Richard Ashcroft. Alguien le haíia dado al play y sonaba una
discotequera versión de su nuevo tema estrella: "Check the
meaning". Pero no fue hasta que apareció junto al resto de la
banda (siete componentes mas, incluyendo percusiones,
contrabajo, teclados e instrumentos de viento, a la formación
básica de guitarra, bajo y batería) cuando dimos por empezado el
concierto. Para ello eligió un tema del ultimo disco que grabo
con los Verve: "Sonet", y con un precioso fondo estrellado (un
10 para el iluminador de la sala) y sin mas acompañamiento que
el de nuestras voces, canto la primera estrofa de la canción
(creo que este fue el primer momento mágico de la noche) al que
luego se unieron el resto de instrumentos. A partir de ahi
siguio dando un repaso a temas de sus dos discos en solitario:
"Alone with everybody" y "Human conditions" (por cierto, alguien
se ha fijado en la portada del disco?? os suena el "Circuit de
Catalunya"??). Del primero pudimos escuchar el gran temazo "New
York", "You on my mind in my sleep", la encantadora "A song for
the lovers" y "Crazy World" y ocho de las diez canciones que
componen su ultimo disco: "Paradise", "Buy in the Bottles", "God
in the Numbers", y mis dos favoritas, "Nature is the Law" y
"Science is Silence", entre otras. Aunque con las que el publico
realmente vibro fue con con las canciones que Richard Ashcroft
grabo en el ultimo disco con los Verve: "Urban Hymns". Ademas de
"Sonet" escuchamos "Drugs don't work", "Lucky man" y la genial
"Bitter Sweet Simphony" en una versión algo distinta a la del
álbum, porque nadie como el es capaz de alargar tanto las
canciones, hacerlas casi interminables, como si de un bucle se
tratara, sin poder llegar jamas a calificarlas como "demasiado".
El publico que lleno el Brixton Academy (precioso teatro
readaptado a sala de conciertos con la inclinación adecuada para
la siempre perfecta visualizacion del escenario) disfruto de la
casi impecable actuación de Richard Ashcroft, y digo "casi"
porque lo hicieron a pesar del percance que sufrió cuando
durante el transcurso de la versión en acústico de uno de los
temas de su nuevo lp se le olvido la letra, y tras dos intentos
por continuarla decidió dejarla a medias y recompensarnos con el
brillante y enérgico "Check the meaning" en versión single.
Estas cosas ocurren de vez en cuando, aun a un gran profesional
como el. Una hora y media de concierto nunca es suficiente
cuando estas disfrutando tanto, pero supongo que en algún
momento tenia que acabar. Ojala hubiese tocado también el tiempo
asignado a los teloneros, un par de cantautores de Country-Folk
de lo mas pesados (ni siquiera me entere de como se
llamaban).
Biografía
Richard Ashcroft vuelve a España. Y lo hace con la intención de
presentar Human Condition, que publicará este octubre en nuestro
país. Dos citas únicas para ver en directo al que fuera líder de
The Verve, una de las bandas más importantes de brit pop de los
90 en Gran Bretaña y el resto de Europa.
Human Condition se intuye como uno de los lanzamientos de la
temporada, un disco de rock oscuro en el que Ashcroft aprovecha
para saldar cuentas con viejos miedos, fantasmas del pasado y
errores amorosos.
Es normal que la publicación de este segundo trabajo, que llega
precedido de entrevistas exclusivas y portadas en medios
independientes, haya despertado mucha expectación. Y es que
Ashcroft sabe cómo vender un disco, del que pregona que cuenta
con colaboradores ilustres: el fundador de los Beach Boys, Brian
Wilson; el teclista Chuck Leavell; el exbatería de The Verve,
Pete Salisbury, y el músico Talvin Singh, por ejemplo.
Antes y después de The Verve
"Tenemos un lugar reservado en la historia", comentaba Richard
Ashcroft en 1993, "puede que nos lleve tres álbumes, pero
entraremos en la historia". Cuatro años más tarde, la historia
le ha dado la razón.
Richard Ashcroft lideró The Verve, banda que en los últimos
tiempos demostró ser el ultimo gran grupo ingles de rock &
roll del siglo XX. The Verve nació a finales de los años ochenta
en Wigan, una pequeña ciudad industrial del norte de Inglaterra.
Además de Ashcroft, en el grupo estaban también Nick McCabe a la
guitarra, Simon Jones al bajo y Pete Salisbury a la
batería.
Al haber crecido juntos, The Verve fue uno de los grupos más
unidos, aunque volátil últimamente, de la historia. Sus primeras
composiciones salían tras largas sesiones de drogas y cargadas
de frenetismo y demostraron tener un `groove´, una ambición y
una intensidad que les diferenciaba del resto de bandas de su
estilo.
Una palabra que siempre se ha asociado con The Verve es fe.
Tanto la gente que trabajaba con ellos, los periodistas que
escribían sobre ellos, los fans que les seguían, todos hablaban
siempre de este grupo con absoluta convicción. Todos los que
estaban 'en el mismo carro' no dudaron nunca que The Verve
llegaría a ser un grupo de masas - sin importar cómo ni qué
haría falta hacer.
Richard Ashcroft más que ninguno de ellos personificaba esta fe.
Los discos eran geniales, las actuaciones en directo conectaban
con la audiencia y, en público a todos y cada uno de ellos les
decía que este grupo iba a ser muy famoso. De ahí su temprana
declaración sobre el lugar en la historia que tendrían los
Verve, lo dijo en la época en la que acababan de publicar su
álbum de debut, A Storm in Heaven.
Y así ocurrió, Richard se hizo notar. Aunque el segundo disco
del grupo en 1995, A Northern Soul se convirtió en un clásico,
lleno de confusión, fiereza y emoción, por alguna razón no
consiguió conectar con el gran público y como consecuencia de
esa decepción, el grupo se separaba por primera vez.
En A Northern Soul, hay dos canciones (On Your Own y History)
que empezaban a mostrar la creciente confianza de Ashcroft y sus
aptitudes como compositor. Por primera vez, el cantante escribía
canciones fuera del cómodo marco del grupo, y fue una colección
de temas escritos por él mismo que conformaron la base de Urban
Hymns.
El grupo llegó a un acuerdo para acabar el trabajo de su tercer
álbum que, según prometió Ashcroft, los catapultaría a la
Primera División del rock. Sin embargo, ese mismo éxito y las
consiguientes presiones de Urban Hymns hicieron que el grupo se
disolviese definitivamente en abril de 1999. Pero qué éxito tan
glorioso y magnífico.
Los dos primeros singles, Bitter Sweet Symphony y The Drugs
Don't Work, fueron dos particulares hitos de la música rock
inglesa y lanzaron él álbum a estatus internacional con siete
millones de ventas. Urban Hymns permaneció en las listas de
éxitos del Reino Unido durante todo un año seguido y llegó a
convertirse en uno de los temas que se oía en todas partes a
finales de los años noventa.
Iba a ser la canción-cisne para un grupo que por fin había
conseguido el éxito que siempre había prometido su sobrecogedora
música. Para Ashcroft, nunca hubo un parón musical. Cuando se
anunció oficialmente su disolución, él ya estaba en el estudio
trabajando en las canciones para su álbum de debut en solitario.
Tratándose de alguien que siempre ha formado parte de un grupo
al uso, la decisión de embarcarse en solitario fue una sorpresa
para muchos, pero para Ashcroft era muy lógico. Urban Hymns
había sido el álbum en el que Richard Ashcroft, el compositor,
había llegado a la madurez. Además de Bitter Sweet Symphony y
The Drugs Don't Work, en el disco aparecían los temas Sonnet,
Space & Time, Weeping Willow, One Day, This Time, Velvet
Morning y Lucky Man - todos ellos compuestos por Ashcroft.
Richard Ashcroft debutaba en solitario el 3 de abril de 2000 con
la publicación de A Song for the Lovers, un single que llegó al
número tres en las listas. Era el preludio de Alone with
Everybody, el primer álbum de Ashcroft, que en julio de este año
fue número uno de las listas británicas.
Además de su trabajo en solitario, Ashcroft trabajó también con
James Lavelle y DJ Shadow en su proyecto U.N.K.L.E. ,
contribuyendo con una canción titulada Lonely Soul hasta el
resultado en 1998 del álbum Psyence Fiction. Las colaboraciones
de Ashcroft continuaron en el año 2001, cuando contribuyó con el
tema titulado The Test al álbum de Chemical Brothers Come With
Us, que se publicó en enero del 2002.
Informacion remitida por www.iguapop.com