FOTOGALERÍA, JOAQUÍN SABINA,
GRANADA * SEPTIEMBRE 2025. FOTOS: ANTONIO RODRÍGUEZ GUIRAO *
INDYROCK
JOAQUÍN SABINA
SABINA, HOLA Y ADIÓS
TANTAS NOCHES DE GLORIA Y UN CONCIERTO
PERFECTO...
Granada, Plaza de Toros * 27-septiembre 2025.
Un concierto perfecto en
el que a la vez despedíamos a un músico único. Gracias por todo
lo que nos has dado maestro, te estaremos siempre agradecidos.
LUIS MIGUEL ALBARRACÍN * CRÓNICA * IDNYROCK
ANTONIO RODRÍGUEZ GUIRAO * FOTOS * INDYROCK
Con el nombre de “Hola y adiós” Joaquín Sabina se despide de los
escenarios. Son muchas las veces que el maestro de Úbeda ha hecho
disfrutar a una ciudad en la que pasó felices años de su juventud.
Pero se trataba de la última vez que interpretaría sus temas en
Granada y la primera vez que visitaba la Plaza de toros de
Frascuelo. Dos días antes ya había llenado dicha plaza, lo mismo
que ocurrió la noche del sábado.
La velada comenzaba con la proyección de un vídeo de “Un últimos
vals”, en la que van apareciendo sus fieles amigos (Serrat, Leiva,
Darín, Benjamín Prado, Calamaro…), con el que empiezan a llegar
los primeros aplausos. El cancionero de Joaquín sigue de
actualidad; de hecho con este tema ha sido nominado a los premios
Grammy Latino.
Es entonces cuando la banda de siete músicos ocupa su
lugar y comienza una liturgia que durará unas dos horas,
compartiendo emociones, recuerdos y vivencias que se agolpan de
manera desordenada sin poderlas controlar. Sabina se sienta en un
taburete grabado con su nombre, desde el que “Lágrimas de mármol”
sirve para conectar fuertemente con su público, con un Joaquín
siempre agradecido, dando las gracias por ver la plaza llena. Si
el jueves fue un hola en esta ocasión sería un adiós, mojado de
melancolía, y recordando lugares que frecuentaba durante sus años
en Granada (Cuesta de Gomérez, Plaza de Bib-Rambla o Paseo de los
Tristes), todos cerca de su corazón.
Tras “Lo niego todo” se quitó el bombín, y con un
“gracias, muy amables” sonó “Mentiras piadosas”, que dio paso a
“Ahora que…”, canción con la que el músico felicitó a su querida
Marita Barros por su cumpleaños. A lo largo de la noche dedicó
algunas canciones a amigos de toda la vida, como fue el caso del
pintor Juan Vida y su “Calle melancolía”. La actuación iba
calentando motores, para llegar la primera gran ovación con “19
días y 500 noches”, en la primera ocasión que vimos a Joaquín
acariciar las cuerdas de su guitarra. La comunión con su
público se hacía más patente cuando Joaquín giraba el micro hacia
sus seguidores y “Quién me ha robado el mes de abril” era cantada
por una plaza entregada desde hacía tiempo.
El ritmo del show es adecuado, todo funciona al
detalle, nada puede salir mal. Con “Más de cien mentiras” llega la
presentación de los siete músicos, con Antonio García de Diego al
frente. La confianza en su equipo es tanta que no ha dudado en
hacer realidad dos de sus fantasías: por un lado se preguntaba
cómo sonaría una canción suya en la voz de una mujer (Mara Barros
nos sedujo con “Camas vacías”), y cómo la voz de un rockero
defendería “Pacto entre caballeros” (interpretada por su
guitarrista Jaime Asúa).
Tras “Donde habita el olvido” llegó el momento de
alzar la linterna de los móviles y acompañar con un necesario
vaivén a esos “Peces de ciudad” que observamos cada día en
nuestras calles, uno de los momentos más bonitos de la noche. A
continuación el jiennense se acerca a una mesa redonda junto a
Mara, acompañado del piano de García de Diego y nos regala “Una
canción para la magdalena”, con coros de un público que siente
como nunca la despedida de un amigo. “Por el bulevar de los sueños
rotos” sirvió como homenaje a Chavela Vargas, con la que mantuvo
una verdadera amistad.
Cada vez quedaba menos para decirle adiós al andaluz,
la liturgia estaba llegando a su fin. Con una bonita “Y sin
embargo te quiero” Mara Barros dio paso a un “Y sin embargo” que
caló hasta los huesos, con un primer plano de rostros del público
reflejados en las grandes pantallas, haciéndoles disfrutar de un
repertorio muy bien seleccionado. La guinda llegó con “Noches de
boda” unida a “Y nos dieron las diez”, la sensibilidad estaba en
sus cotas más altas.
Sabina despidió a sus músicos quitándose el bombín,
pero aún quedaba la parte final, un bis de cuatro canciones,
comenzando con “La canción más hermosa del mundo” interpretada por
Antonio García de Diego. Ahora sí que llegaba el momento del
adiós. Acompañado de guitarra acústica y teclado “Tan joven y tan
viejo” llenó la plaza de aplausos a un músico que de nuevo se
quitaba el bombín y se mantenía en silencio, sintiendo la larga
ovación que durante tantos años ha ido recogiendo y que en esta
ocasión sería la última en Granada.
“Contigo” tuvo guiños a la ciudad como “ni Granada
sin ti” o “lo que yo quiero granaína de ojos tristes es que mueras
por mí”, concluyendo Joaquín con un “gracias, gracias, gracias,
gracias” que llegó al corazón de todos los presentes. Y como
guinda al pastel uno de los temas que nos han acompañado siempre y
al que Joaquín le guarda mucho cariño, “Princesa”. Con la banda
tocando a mil, el público sentado en las sillas del albero se
levantó para bailar. “La canción de los (buenos) borrachos” fue
testigo de los abrazos entre los músicos a la hora de despedirse y
así celebrar tantas noches de gloria con Joaquín. No siempre se es
consciente de los acontecimientos que nos van sucediendo en la
vida. Un concierto perfecto en el que a la vez despedíamos a un
músico único. Gracias por todo lo que nos has dado maestro, te
estaremos siempre agradecidos.
SABINA, SIEMPRE SABINA... ETERNO SABINA
EL BARDO VUELVE A CASA
Granada 8 y 10 de septiembre, 2023. Plaza de Toros.
Llegó el momento esperado en una tarde de domingo de septiembre en
Granada.
El lugar es la plaza de toros. El motivo; nos sobran los motivos.
¿Para qué…? Para ver a Sabina en su gira mundial
Contra todo
pronóstico.
Sabina ha resucitado y se encamina a la vida eterna
FRAN KARMONA * CRÓNICA, FOTOS, VÍDEO * INDYROCK
Es domingo 10 de septiembre de 2023 y Joaquín Sabina toca por
segunda vez en Granada. Lo hizo el día 8 y descansó el día 9, dos
días seguidos en una plaza de toros es algo muy exigente para sus
74 palos y el maestro se sabe cuidar.
La tarde de domingo parece una tarde de corrida de las grandes (de
toros). La plaza está rodeada, hierven los bares y la gente pulula
por los bajos fondos buscando la puerta por la que debía entrar.
Otros aprovechan para tomar unas cervezas y calentar motores para
ver al Sabina. Todavía queda más de una hora para que el matador
Sabina salte al ruedo a matar a sus seis toros, SEIS. (...)