THE BLACK KEYS, FOTOGALERÍA, MADRID SEPTIEMBRE 2026. FOTOS:
MARINA SANZ Y JAVIER ALONSO
THE BLACK KEYS
The Black Keys, guitarras para 'sacudir'
Madrid
13/09/2026. Movistar Arena. Madrid.
JAVIER ALONSO JULIÁ Y MARINA SANZ DOMÍNGUEZ * CRÓNICA Y FOTOS *
INDYROCK
The Black Keys o lo que es lo mismo, Dan Auerbach y
Patrick Carney, llegaban a Madrid en un fin de semana lleno de
eventos circenses para la “alta sociedad” nacional e internacional.
Y menos mal que aparecieron estos dos individuos, que lograron
desconectarnos de tanta basura televisiva y mediática, que en
algunos momentos daba ganas de hacerla saltar por los aires.
Peaches 'n Kream World Tour es el nombre del tour de
presentación de su nuevo trabajo de versiones,
Peaches!,
que les está llevando de gira por Norteamérica y Europa desde
febrero de este año, pero en el que los temas de su discografía son
los que están ocupando el repertorio.
Madrid les esperaba con los brazos abiertos en la única fecha en
nuestro país. Como telonero de lujo pudimos disfrutar de
Robert
Finley, que sigue al pie del cañón a sus 72 años cantando
desde la oscuridad ese brillante blues rock pantanoso, con temas
como
Medicine Woman,
Helping Hand o
I Wanna
Thank You, acompañado por el gran Barrie Cadogan a la
guitarra.
Pasados diez minutos de las nueve de la noche y con el público un
poco nervioso por la espera, aparecían los de Akron acompañados por
Barrie Cadogan (guitarra), Chris St. Hilaire (percusiones y coros),
Joe Harrison (bajo) y Jimbo Mathus (teclados, coros y armónica). El
escenario estaba adornado con un telón rojo recogido en el fondo,
con el nombre de la banda en letras luminosas sobre una pantalla. En
los laterales, dos pantallas que mostrarían el directo a todo el
público que abarrotaba el recinto, con un casi lleno a excepción de
las gradas superiores, tapadas con lonas negras.
El inicio no pudo ser más directo y cayeron
I Got Mine y
Fever,
en las que se pudo ver a una formación situada sobre el escenario
muy a lo que mostraban bandas de los setenta. Patrick a la izquierda
a 45 grados del público y Dan en el centro, escoltados a la
perfección por el resto de la banda subidos en un altillo al fondo,
pero con Barrie escoltando a Dan a las guitarras. Nos sorprendió Dan
con una camiseta retro de la selección española de fútbol, con el
diez a la espalda, pero que no le combinaba muy allá con el resto de
la indumentaria. Para gustos, colores.
Estaba claro que
los solos de guitarra serían uno de los
puntos álgidos de la noche, con Dan y Barrie haciendo
duelos y tocando al unísono, lo que levantó al público en muchos de
los temas. Llevan el rock más crudo circulando por sus venas y solo
hay que ver a la banda sobre el escenario.
El slide de Dan con un sonido muy fronterizo nos alertaba de la
llegada de otro hit como
Gold on the Ceiling y todo el
público cantando al unísono el estribillo.
Tras los escuetos agradecimientos de Dan, tanto al público como a
Robert Finley, siguió el espectáculo con
Have Love Will Travel,
Just Couldn't Tie Me Down, en la que brilló la armónica de
Jimbo,
Next Girl, con proyecciones sobre la pantalla
trasera, y
Lo/Hi, con todo el público acompañándolos a las
palmas.
Se apagaron las luces y un solo foco iluminó a Dan mientras
comenzaban a sonar los acordes y a cantar ese falsete característico
de
Everlasting Light, iluminado por una bola de discoteca
que hizo brillar todo el Movistar Arena.
Tras la calma llegaría otro de sus hits,
Howlin’ for You,
con todo el público coreando “Da da, da da, da!”, incluso una vez
terminado el tema.
Siguieron con
Wild Child,
Man on a Mission con
esas guitarras con sonido pantanoso,
Weight of Love
instrumental pero con unos solos de guitarra que parecían recitar y
Where There's Smoke, There's Fire con un teclado muy a The
Doors. Llegó el silbido de
Tighten Up, con el que el
público cayó rendido cantando junto a la banda.
El final se acercaba y llegó
una versión brutal de I
Wanna Be Your Dog de The Stooges, al más puro
estilo de The Black Keys y que puso a bailar a todo el recinto.
Tras la presentación del grupo se lanzaron a tocar el último tema,
She’s
Long Gone, antes del bis.
El fin de la noche no pudo empezar mejor que con Dan, solo con su
guitarra, interpretando
Little Black Submarines acompañado
por el público. Según avanzaba el tema entró la banda para darlo
todo sobre un escenario invadido por luces parpadeantes que te
cegaban y te hacían sentir en tu interior este tema imprescindible.
Para cerrar no podía faltar
Lonely Boy y ese riff tan
característico que les llevó a lo más alto de las listas en 2011 y
que puso
el fin de fiesta perfecto para irnos con
las pilas cargadas para empezar la tercera semana de septiembre.