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Anoche, en el Planta Baja, ese eco oscuro volvió a la vida con un
lleno absoluto en un miércoles de noviembre, justo cuando las
sombras se arrastran por los oscuros días de la resaca de Halloween
y de Todos los Santos. The Chameleons regresaron con el esplendoroso
y fabuloso
The Arctic Moon, un álbum de siete temas que
destaca por ser el primero en casi 25 años en presentar la nueva
formación oficial de la banda, combinando a los dos miembros
originales con nuevos integrantes permanentes. Los supervivientes
Mark Burgess (voz y bajo) y Reg Smithies (guitarra), fundadores de
la banda, cuentan ahora en sus filas con Danny Ashberry, encargado
de los teclados y de tejer las alfombras de sonido características
del grupo; Todd Demma en la batería; y Stephen Rice haciendo
orfebrería con su guitarra eléctrica. Juntos firmaron un bolazo de
dos horas sin resuello, de principio a fin, manteniendo la
intensidad siempre arriba, sin bajones, desbordando poesía punk y
descaro. Mark estuvo fabuloso y lideró un ritual de supervivencia
donde la edad suma y el oficio multiplica la experiencia. Fueron dos
horas de puro arte post-punk, sin nostalgias y mirando hacia ese
futuro que les arrebataron en los oscuros años 80 en el Mánchester
que los vio nacer.
El Planta Baja ofreció un sonido brillante y espectacular donde el
público se entregó por completo a Mark y a los suyos, coreando tanto
sus himnos como sus nuevos temas. De su último trabajo sonaron todas
las canciones una tras otra, destacando una arrolladora
Where
Are You? que vuela la cabeza y llena el ambiente de frescura
y descaro. De
Script of the Bridge (1983), el disco de
debut que los catapultó a la fama, sonó
View from a Hill,
un tema que ha envejecido extraordinariamente bien y que ha servido
de inspiración para múltiples bandas contemporáneas. De su segundo
trabajo,
What Does Anything Mean? Basically (1985),
rescataron ese himno generacional titulado
Perfume Garden,
con su característico sonido atmosférico de guitarras y las
reflexiones introspectivas de Burgess, además de la hipnótica
Intrigue
in Tangiers. Son canciones con más de 40 años que logran
difuminar cualquier línea temporal y viajar en el espacio hasta
conectar con las nuevas generaciones. Mark finalizó el concierto con
un emotivo homenaje a David Bowie, recordándolo a través del tema
David
Bowie Takes My Hand, incluido en su último disco.
Un grandioso concierto en el Planta Baja que nos trajo la promotora
de eventos musicales Distortiongirl, dirigida por Desirée Huete. Los
Camaleones se han ganado a Granada en su primera visita, y la ciudad
ya los espera con ansia para una próxima vez que, ojalá, sea muy
pronto.