NORAH JONES
20/07/2007, Barcelona, Plau de la Música
crónica por
Isabel Montero- IndyRock
Fotos
Dunia Ibrahim - IndyRock


Norah Jones comenzó
su gira en España en el Palau de la Música de Barcelona el
viernes día 20 de julio. Con el cartel de "completo" colgado en
la puerta, la pianista congregó un público multi-generacional en
el teatro catalán para presentar su último disco "Not Too Late".
Eran las 21:15 cuando Norah y su artista invitado Matt Ward,
ocupaban el escenario con aire informal y premiaban, a los más
que puntuales, con algunas canciones interpretadas
conjuntamente. Tras cantar un par de canciones Norah abandonó el
escenario y dejó al músico de Oregón en un refugio íntimo, en el
que rasgaba su guitarra acústica como acompañamiento a su voz
queda y profunda, en temas como "Poison Cup" y "Chinese
Traslation".
Con las melodías melancólicas, evocadoras y nostálgicas de su
Indy folk, remaba hacia el fondo de sí mismo, para compartir con
el público su sensibilidad y hacer correr el tiempo como si
nada, hasta las 21:50 mientras la gente ocupaba asiento en un
espacio inmejorable para la actuación de la noche.
A las 22:00 horas Norah Jones recibió a su público vestida para
la ocasión y declarando estar encantada por el marco de su
actuación. Deleitó a los asistentes con su voz acompañada de
Adam Levy a la guitarra, Lee Alexander al bajo y Andrew Borger a
la batería. Recorriendo el jazz, el soul y el country, la
cantante y pianista mostró su capacidad compositiva y su
habilidad vocal multi-registro, que fusionada con su expresión
musical da lugar a un directo cálido y envolvente.
"Thinking about you", por fin vio la luz en su repertorio
público, tras tenerla en la cabeza durante 7 años, con su ritmo
country-pop y su sosegada armonía. Además disfrutamos de temas
como "Broken", en el que el contrabajo de Lee adquiere una
importancia imprescindible con su sonido grave y mimoso.
Una mística "My Dear Country" sonó implorando el más absoluto de
los silencios.
La vocalista y bajista Daru Oda salió al escenario, acompañando
esta vez a Norah a la guitarra eléctrica, con sus coros y su
silbido.
En la recta final de la noche, Matt Ward también ocupó el
escenario para tocar una rápida y animosa canción acompañando a
la banda, montando una pequeña fiesta privada para disfrute de
los espectadores.
Casi dos horas duró el espectáculo que sólo las ciudades
de Barcelona y Vitoria han tenido la oportunidad de acoger.
Dando un bis a un público agradecido y satisfecho con la calidad
de la actuación, se puso fin a la noche con el encendido de las
luces de sala, que como siempre, rompieron el encanto de lo que
los asistentes querían que fuera una noche interminable.