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para la primera biografía de los Cero, el libro: '091'
091-ESPEJISMO nº9
'
Espejismo nº9' Àlbum 2026 (Universal)
La emblemática banda granadina regresa siete años después de
'La
Otra Vida', con un álbum que confirma su maestría en el
rock español.
091. LAS CANCIONES DICTAN CUANDO QUIEREN SER GRABADAS
ENTREVISTA 2026
091. LAS CANCIONES DICTAN CUANDO QUIEREN SER GRABADAS
* SEGUIR LAS MODAS HABRÍA SIDO NUESTRO SUICIDIO ARTÍSTICO
* VIVIMOS TIEMPOS DE ESPEJISMOS... ES DIFÍCIL DISCERNIR ENTRE
LA REALIDAD Y LO VIRTUAL
JUAN ENRIQUE GÓMEZ Y LUIS MIGUEL ALBARRACÍN * INDYROCK *
Marzo 2026
Crearon su propio universo y lo mantienen más vivo y actual que
nunca. *
Espejismo nº9*, su noveno disco de estudio, lo
demuestra y se convierte en una nueva galaxia recién nacida. Siete
años después de *
La Otra Vida*, los granadinos 091
demuestran que el tiempo y la distancia no han destruido su
personalidad ni su fuerza creativa. Con una banda formada por
José
Ignacio Lapido,
José Antonio García,
Tacho González y
Jacinto Ríos, los
Cero ofrecen una decena de canciones que respiran y exhalan toda
la sabiduria de cuatro décadas, reunida en la singular paleta
sonora que lleva su nombre. En esta ocasión, José Ignacio,
compositor y letrista, ha grabado todas las guitarras, ante la
marcha del grupo de su hermano
Víctor Lapido,
que a pesar de su ausencia siempre estará presente entre los Cero.
El título del disco juega con una idea recurrente en el
universo creativo de Lapido, espejismos que ya dejó marcados en la
canción '
Espejismo nº8' del álbum 'Todo lo que vendrá
después' (1995), poco antes de la separación del grupo en mayo de
1996, donde esta canción era cantada por el propio Lapido en una
época en la que oír al maestro como cantante solista en un tema
era todo un extraordinario. En este caso el espejismo ha ocupado
su lugar numérico correlativo al anterior (numeración coincidente
y no fortuita con el número de álbumes de estudio de la banda),
crece para convertirse en el título del álbum y en el contendor de
un trabajo en el que ningúna canción lleva esa denominación como
título. De hecho el espíritu de los espejismos del mundo
ceronoventayuno recorren la totalidad del decálogo de temas.
Transmiten miradas que se escapan, lugares a los que no apuntan
las brújulas, conceptos que se encuentran tanto en las letras como
en la arquitectura de las canciones, que dejan espacio para que
las guitarras respiren y para que la melodía se despliegue con
naturalidad.
-Este nuevo ‘espejismo’, el número 9, no es una canción, sino
que aglutina todo el concepto creativo del nuevo álbum. ¿Es una
continuación del Espejismo nº7 del Baile de la
Desesperación, o aquel nº8, del premonitorio Todo lo
que vendrá después?... ¿Es también, una reivindicación de
viejos conceptos, aunque con algo más de esperanza?
(Tacho González) Es un poco de todo. Hemos querido darle una
continuidad al historial de espejismos en la carrera de 091,
también hace referencia a que se trata de nuestro noveno disco de
estudio, además el concepto de espejismo casa muy bien con el
espíritu de los tiempos donde ya es casi imposible distinguir la
realidad de lo virtual. Pero lo más importante de un título es que
suene bien, no nos engañemos. Y este nos sonaba muy bien.
(José Antonio García) A lo largo de nuestra carrera han aparecido
varios espejismos. Este
Espejismo Nº 9 tiene que ver mucho
con lo que vas a encontrar en el disco, con la idea de caminar
entre lo que quieres ver y lo que realmente está pasando,
simplemente hay que fijarse en lo que ocurre a nuestro alrededor.
-Han pasado siete años desde La otra vida. ¿Sentís que
este disco nace desde la calma, desde el convencimiento de una
nueva reafirmación?
(Jacinto Ríos) Desde
La otra vida han pasado muchas cosas.
Entre otras, una pandemia que paralizó la gira de ese disco y que
nos hizo 'perder' a todos casi dos años que, a veces, ya ni
contabilizamos al mirar atrás. Además, ha habido trabajos en
solitario de Jose Ignacio y Jose Antonio y ahora ya tocaba disco
de 091.
(J.A.G.) Al final las canciones son las que mandan y ellas deciden
cuando quieren ser grabadas.
- Transitando siempre por el sonido rock, el que siempre os ha
caracterizado, ¿crees que este disco es el más ecléctico de
vuestra cosecha? Rock, pop, psicodelia, soul o blues…
(José Ignacio Lapido) Realmente en todos nuestros discos ha habido
muestras de los distintos palos que conforman nuestra personalidad
musical. Nosotros éramos amantes de la música antes de ser
músicos, éramos seguidores de bandas y cantantes que se movían por
los diferentes estilos del rock. En este disco también hay
muestras de esto que comentas. Lo que ocurre es que con el paso de
los años uno va construyendo su estilo particular dentro de esa
gran tradición rock, y quiero creer que todas las canciones tienen
ese toque distintivo que las hace sonar genuinamente a 091.
(J.R.) Yo creo que los discos de los Cero siempre han tenido un
poco de todo en sus canciones. Sobre todo, desde
12 Canciones
Sin Piedad es habitual que haya alguna balada
soul,
temas más guitarreros, algo tirando al blues, psicodelia etc.
(J.A.G.) La gente siempre ha tenido una idea equivocada, porque
tienen el recuerdo del
Ultimo Concierto, que, al ser un
disco en directo, tiene un sonido más uniforme, pero los discos de
091 siempre han tenido de todo un poco, con muchos matices.
-Los Cero siempre habéis sido ajenos a modas y presiones
estéticas. A pesar de los años, ¿sigue siendo difícil mantenerse
en su propia línea, o es algo que ya se os da por aceptado?
(J.I.L.) No nos cuesta demasiado esfuerzo mantenernos ajenos a
eso. Desde muy temprano en nuestra carrera comprendimos que no
podíamos seguir el movimiento pendular de las modas de la música
pop porque eso sería nuestro suicidio artístico. Mantuvimos contra
viento y marea nuestra forma de entender el rock and roll, y ahí
seguimos, pero lo hacemos de forma espontánea. De hecho, ya no
sabemos muy bien lo que está de moda o deja de estarlo, así que
difícilmente podríamos ser seguidores de las modas.
(T.G.) Una cosa son las modas y otra entender el mundo en que
vivimos, ser contemporáneo. Yo creo que, sin estar atados a
ninguna moda, los cero somos ahora mismo una banda de “rabiosa”
contemporaneidad. Un amigo escribió el otro día esto sobre
Espejismo Nº9: “Es una auténtica crónica sentimental y filosófica
de los tiempos que estamos viviendo”.
-José Ignacio, tras la marcha de Víctor, grabaste todas las
guitarras. ¿Cambia el sonido, echas en falta esa forma tan
singular de tocar la guitarra de tu hermano Víctor?
(J.I.L.) Efectivamente, mi hermano Víctor tenía su estilo
particular de tocar la guitarra y dejó constancia de ello en los
discos que grabó y en los muchos conciertos que dio con la banda.
Ahora empezaba una nueva etapa en los Cero y decidí yo asumir
todas las labores guitarrísticas, como lo hacía en los 80 y a
principios de los 90. En aquella época el único guitarrista que
había en los Cero era yo. No es algo que me viniera de nuevas.
Para hacerlo hay que pensar en estéreo, la guitarra que va a ir
por la izquierda y la que va a sonar por la derecha.
(J.A.G.) Desde que empezamos hemos tenido cambios en el grupo,
pero somos una banda con una historia y una personalidad muy
marcada. En cuanto a la grabación, no hemos tenido miedo, porque
Jose Ignacio ya había asumido ese papel en otras ocasiones y lo
resuelve perfectamente. Además, tiene muy claro lo que quiere
hacer con las guitarras. El resultado es un disco cien por cien
091, contundente y fiel a una evolución natural.
-¿Qué ventajas e inconvenientes ves al haber grabado los temas
en sesiones espaciadas en el tiempo y no a la vez?
(T.G.) Básicamente todo han sido ventajas. Es la primera vez que
lo hacemos y la conclusión es que tener tiempo para escuchar y
recapacitar sobre lo que estábamos haciendo nos ha dado
perspectiva y ha permitido que el disco tome una dirección y un
carácter propio. De hecho, la primera canción que grabamos no la
hemos incluido porque cuando terminamos de mezclar todas nos dimos
cuenta de que el disco había evolucionado y esa primera canción
pertenecía a otro momento. Queremos grabarla de nuevo. Es muy
buena.
(J.A.G.) Nos ha venido muy bien, porque hemos podido trabajar de
una manera más pausada. Eso nos ha permitido ver las canciones con
tranquilidad, dejar que respiren y tener también una mirada más
objetiva de ellas. Todo eso se refleja en el resultado final: un
sonido más pensado y pulido, clásico pero contundente, muy 091.
-Mucha gente se pregunta si las canciones de los Cero entran ya
definidas y casi terminadas cuando llegan al estudio de
grabación, ¿o realmente cambian, se modifican crecen, con las
diferentes etapas y escuchas?
(J.I.L.) Depende… hay canciones que están ya muy perfiladas al
entrar al estudio y otras que se transforman sustancialmente al ir
escuchando las distintas tomas que se van haciendo. En este disco
ha pasado lo mismo. Algunas como
Algo parecido a un sueño
o
Ven vestida de nube han quedado muy parecidas a cómo
venían del local de ensayo. Y otras como
Piezas de desguace
o
Puede que el tiempo han sufrido transformaciones en el
proceso. En todo caso hay que decir que en el local de ensayo las
canciones también cambian, primero por las vueltas que le damos
nosotros y luego por la intervención del productor, en esta
ocasión Raúl Bernal, que ha hecho una labor inestimable a la hora
de perfilar los arreglos y la personalidad de estos nuevos temas,
aparte de intervenir con el piano y el órgano.
(J.A.G.) Las canciones las hemos trabajado mucho en el local de
ensayo y las llevábamos muy bien preparadas para la grabación. En
este disco, además, las hemos ensayado solo entre los cuatro, sin
tener claro qué guitarras irían después como apoyo. A medida que
avanzaba la grabación y Jose Ignacio iba añadiendo las guitarras,
nos iba sorprendiendo cómo podía llegar a quedar cada tema.
-Me gusta especialmente Ven vestida de nube, tiene una
delicadeza especial. Da la sensación de que temas que exigen un
trato distinto desde el primer momento
(J.I.L.) Es una canción que ya vi que era especial desde el
momento de componerla. De hecho, al día siguiente le dije a Jose
Antonio “tengo una nueva canción que te va a gustar”. Estaba
convencido de que tenía potencial para estar en la lista de los
clásicos de los Cero.
-Has incluido nombres -Pablo, Jaime y Juana- en ‘Nadie quiere
oír tu llanto’. ¿Has querido incluir en tu escritura algo nuevo?
Nunca habías citado nombres de personas.
(J.I.L.) No lo hice por hacer algo nuevo sino porque quería contar
una historia con pequeños fragmentos de realidad protagonizados
por personas concretas. En un principio iban a ser cuatro y se
iban a llamar como los cuatro evangelistas, al final sólo fueron
tres y cambié los nombres.
-He leído en alguna crítica o comentario que este disco tiene
más luz, es realmente luminoso. ¿Han abierto los Cero una puerta
a nuevas sensaciones?
(T.G) Es algo que nos han comentado mucho. Que suena fresco, que
parece el trabajo de un grupo que está empezando. No es algo
premeditado. Eso no se puede forzar. Supongo que es reflejo del
momento en que nos sentimos. Una mezcla de frescura y madurez.
(J.R.) Creo que también influye mucho en esa sensación el sonido
del disco y la labor casi quirúrgica de Raúl abriendo huecos en
los arreglos para que todo respirara mejor.
(J.A.G.) Creo que en este disco hemos contado con un productor que
ha sabido poner cada cosa en su sitio evitando que las canciones
se emborronen. Son canciones que cada vez que las escuchas te
enganchan y descubres nuevos matices, sonidos y detalles.
-Universal apareció cuando pensabais autoeditar. ¿Cómo se
gestiona una decisión así sin perder la identidad del grupo?
(J.I.L.) Nosotros empezamos a preparar el disco en otoño del 24.
No íbamos a repetir con Warner, que fueron los que editaron
La
otra vida en 2019, así que realmente no teníamos muy claro
cómo iba a salir, pero sabíamos que nos teníamos que poner manos a
la obra, no podíamos retrasarlo más. La opción más factible y
cercana era hacerlo como hago yo mis discos en solitario,
editándolos con Pentatonia, mi propio sello. En esas estábamos
cuando tuvimos noticias del interés de Universal por trabajar con
nosotros. Mientras se llevaron a cabo distintas conversaciones y
negociaciones nosotros seguíamos grabando. La realidad es que
cuando se firmó el contrato el disco ya estaba grabado y mezclado,
así que el hecho de editar el disco con Universal no ha influido
para nada en la identidad artística del grupo. En todo lo que ha
venido después, sí. Hemos contado, y seguimos contando, con un
equipo de profesionales de máximo nivel que hacen que todo sea más
fácil. Y qué duda cabe que sacar un disco con una gran compañía
como Universal te abre nuevas perspectivas.
-Hay una larga gira por delante, conciertos en lugares clave
del mundo del rock. ¿Cómo se configura la banda para estos
conciertos… Raúl Bernal, Víctor Sánchez…?
(J.R.) En directo nos acompaña Víctor Sánchez que lleva ya muchos
años con Lapido y es un gran guitarrista y amigo de la banda. Creo
que aporta expresión al grupo y merece la pena verlo en el
escenario con nosotros.
(J.A.G.) Sí, empezamos la presentación de
Espejismo Nº 9
por toda España. Son temas que tienen una larga historia y una
personalidad muy marcada, y Víctor Sánchez ha encajado
perfectamente en este trabajo porque conoce muy bien a la banda.
-Los seguidores de 091 esperan disfrutar de las nuevas
canciones en vivo, pero no perdonarán vibrar con los clásicos
himnos ‘Cero’… ¿habrá un recorrido por la discografía básica del
grupo?
(J.R.) Lógicamente en esta gira presentaremos
Espejismo Nº 9,
pero como dices también habrá sitio para nuestros clásicos.
Incluso hemos recuperado temas como
2000 Locos o
Un
hombre con suerte que todavía no habíamos tocado desde que
volvimos en 2016.
(J.A.G.) Claro las canciones nuevas tendrán su sitio en el
concierto porque somos una banda que seguimos vivos y miramos
hacia adelante. Pero hay temas que forman parte de nuestra
historia y hay que tocarlos en directo.
-Cementerio de automóviles, Ladridos del perro
mágico (“entre los chirridos de los neumáticos”), y ahora
Piezas de desguace. ¿Hay un hilo conductor a lo largo de
tu carrera?
(J.I.L.) En el 84, cuando compuse
Cementerio de automóviles,
yo tenía 22 años. Ahora, con 63, he escrito
Piezas de desguace.
¿Qué tienen en común? Aparte del entorno “paisajístico”, poca
cosa. A veces utilizo marcos físicos para describir emociones y
sentimientos… la lluvia, el desierto, las calles… dan pie a
describir estados mentales. ¿Qué mejor que un cementerio de
automóviles para hablar del paso del tiempo?
-Conocido es tu escepticismo a la hora de tomarle la medida a
nuestro tiempo, de tu predilección por las dudas y el
desconcierto. ¿Sigues durmiendo con un ojo abierto?
(J.I.L.) Bueno… como dice la canción, “Ahora que el mundo ha
enloquecido…” Lo recomendable es estar siempre alerta. No sabes
por dónde te pueden llover las hostias.
-¿Habéis sufrido muchas revelaciones a lo largo de vuestra
vida? ¿De ahí vuestra Maniobra de Resurrección?
(T.G.) Yo daría lo que fuera por tener una revelación, ver un OVNI
o tener una experiencia paranormal que me hiciera menos escéptico.
Cuando grabamos en los famosos estudios Kirios con Joe Strummer,
el técnico, Pepe Loeches, nos dijo que allí había un fantasma
porque el estudio estaba construido sobre los terrenos de la
batalla de Brunete y que él lo había visto muchas veces. Nosotros
no tuvimos esa suerte.
(J.I.L.) Menos mal… si lo llegamos a ver salimos por patas de allí
y no hubiéramos vuelto. Habría quedado como un disco inconcluso.
-A estas alturas, 091 sigue siendo “del lugar donde tu brújula
no apunta”. ¿Dirías que ese lugar es una actitud, una ética o
simplemente una forma de estar en el mundo?
(T.G.) Supongo que desde fuera se ve a la banda con una
personalidad definida, gente auténtica fiel a sus principios y
cosas así que suenan muy serias, pero no intentamos adoptar
ninguna posición ética. No nos gusta dar lecciones morales. De
hecho, como tú has apuntado, la duda y el desconcierto son grandes
protagonistas en las letras de José Ignacio. Básicamente se trata
de no ponernos en ridículo aparentando ser lo que no somos, de
intentar no hacer cosas que nos causen problemas de conciencia y
de tomarnos la vida con ironía.
(J.A.G.) Los 091 siempre hemos estado aparte de lo que ha marcado
la brújula del momento, hemos ido por nuestro propio camino sin
preocuparnos demasiado por las modas del momento. A lo largo de
nuestra trayectoria ha sido la manera de estar en ese mundo y
quizás por esa actitud tenemos unos seguidores tan fieles.
-Este nuevo ‘espejismo’, el número 9, no es una canción, sino
que aglutina todo el concepto creativo del nuevo álbum. ¿Es una
continuación del Espejismo nº7 del Baile de la
Desesperación, o aquel nº8, del premonitorio Todo lo
que vendrá después?... ¿Es también, una reivindicación de
viejos conceptos, aunque con algo más de esperanza?
(Tacho González) Es un poco de todo. Hemos querido darle una
continuidad al historial de espejismos en la carrera de 091,
también hace referencia a que se trata de nuestro noveno disco de
estudio, además el concepto de espejismo casa muy bien con el
espíritu de los tiempos donde ya es casi imposible distinguir la
realidad de lo virtual. Pero lo más importante de un título es que
suene bien, no nos engañemos. Y este nos sonaba muy bien.
(José Antonio García) A lo largo de nuestra carrera han aparecido
varios espejismos. Este
Espejismo Nº 9 tiene que ver mucho
con lo que vas a encontrar en el disco, con la idea de caminar
entre lo que quieres ver y lo que realmente está pasando,
simplemente hay que fijarse en lo que ocurre a nuestro alrededor.
-Los Cero siempre habéis sido ajenos a modas y presiones
estéticas. A pesar de los años, ¿sigue siendo difícil mantenerse
en su propia línea, o es algo que ya se os da por aceptado?
(J.I.L.) No nos cuesta demasiado esfuerzo mantenernos ajenos a
eso. Desde muy temprano en nuestra carrera comprendimos que no
podíamos seguir el movimiento pendular de las modas de la música
pop porque eso sería nuestro suicidio artístico. Mantuvimos contra
viento y marea nuestra forma de entender el rock and roll, y ahí
seguimos, pero lo hacemos de forma espontánea. De hecho, ya no
sabemos muy bien lo que está de moda o deja de estarlo, así que
difícilmente podríamos ser seguidores de las modas.
(T.G.) Una cosa son las modas y otra entender el mundo en que
vivimos, ser contemporáneo. Yo creo que, sin estar atados a
ninguna moda, los cero somos ahora mismo una banda de “rabiosa”
contemporaneidad. Un amigo escribió el otro día esto sobre
Espejismo Nº9: “Es una auténtica crónica sentimental y filosófica
de los tiempos que estamos viviendo”.
-José Ignacio, tras la marcha de Víctor, grabaste todas las
guitarras. ¿Cambia el sonido, echas en falta esa forma tan
singular de tocar la guitarra de tu hermano Víctor?
(J.I.L.) Efectivamente, mi hermano Víctor tenía su estilo
particular de tocar la guitarra y dejó constancia de ello en los
discos que grabó y en los muchos conciertos que dio con la banda.
Ahora empezaba una nueva etapa en los Cero y decidí yo asumir
todas las labores guitarrísticas, como lo hacía en los 80 y a
principios de los 90. En aquella época el único guitarrista que
había en los Cero era yo. No es algo que me viniera de nuevas.
Para hacerlo hay que pensar en estéreo, la guitarra que va a ir
por la izquierda y la que va a sonar por la derecha.
(J.A.G.) Desde que empezamos hemos tenido cambios en el grupo,
pero somos una banda con una historia y una personalidad muy
marcada. En cuanto a la grabación, no hemos tenido miedo, porque
Jose Ignacio ya había asumido ese papel en otras ocasiones y lo
resuelve perfectamente. Además, tiene muy claro lo que quiere
hacer con las guitarras. El resultado es un disco cien por cien
091, contundente y fiel a una evolución natural.
-¿Qué ventajas e inconvenientes ves al haber grabado los temas
en sesiones espaciadas en el tiempo y no a la vez?
(T.G.) Básicamente todo han sido ventajas. Es la primera vez que
lo hacemos y la conclusión es que tener tiempo para escuchar y
recapacitar sobre lo que estábamos haciendo nos ha dado
perspectiva y ha permitido que el disco tome una dirección y un
carácter propio. De hecho, la primera canción que grabamos no la
hemos incluido porque cuando terminamos de mezclar todas nos dimos
cuenta de que el disco había evolucionado y esa primera canción
pertenecía a otro momento. Queremos grabarla de nuevo. Es muy
buena.
(J.A.G.) Nos ha venido muy bien, porque hemos podido trabajar de
una manera más pausada. Eso nos ha permitido ver las canciones con
tranquilidad, dejar que respiren y tener también una mirada más
objetiva de ellas. Todo eso se refleja en el resultado final: un
sonido más pensado y pulido, clásico pero contundente, muy 091.
-Mucha gente se pregunta si las canciones de los Cero entran ya
definidas y casi terminadas cuando llegan al estudio de
grabación, ¿o realmente cambian, se modifican crecen, con las
diferentes etapas y escuchas?
(J.I.L.) Depende… hay canciones que están ya muy perfiladas al
entrar al estudio y otras que se transforman sustancialmente al ir
escuchando las distintas tomas que se van haciendo. En este disco
ha pasado lo mismo. Algunas como
Algo parecido a un sueño
o
Ven vestida de nube han quedado muy parecidas a cómo
venían del local de ensayo. Y otras como
Piezas de desguace
o
Puede que el tiempo han sufrido transformaciones en el
proceso. En todo caso hay que decir que en el local de ensayo las
canciones también cambian, primero por las vueltas que le damos
nosotros y luego por la intervención del productor, en esta
ocasión Raúl Bernal, que ha hecho una labor inestimable a la hora
de perfilar los arreglos y la personalidad de estos nuevos temas,
aparte de intervenir con el piano y el órgano.
(J.A.G.) Las canciones las hemos trabajado mucho en el local de
ensayo y las llevábamos muy bien preparadas para la grabación. En
este disco, además, las hemos ensayado solo entre los cuatro, sin
tener claro qué guitarras irían después como apoyo. A medida que
avanzaba la grabación y Jose Ignacio iba añadiendo las guitarras,
nos iba sorprendiendo cómo podía llegar a quedar cada tema.
-Me gusta especialmente Ven vestida de nube, tiene una
delicadeza especial. Da la sensación de que temas que exigen un
trato distinto desde el primer momento
(J.I.L.) Es una canción que ya vi que era especial desde el
momento de componerla. De hecho, al día siguiente le dije a Jose
Antonio “tengo una nueva canción que te va a gustar”. Estaba
convencido de que tenía potencial para estar en la lista de los
clásicos de los Cero.
-Has incluido nombres -Pablo, Jaime y Juana- en ‘Nadie quiere
oír tu llanto’. ¿Has querido incluir en tu escritura algo nuevo?
Nunca habías citado nombres de personas.
(J.I.L.) No lo hice por hacer algo nuevo sino porque quería contar
una historia con pequeños fragmentos de realidad protagonizados
por personas concretas. En un principio iban a ser cuatro y se
iban a llamar como los cuatro evangelistas, al final sólo fueron
tres y cambié los nombres.
-He leído en alguna crítica o comentario que este disco tiene
más luz, es realmente luminoso. ¿Han abierto los Cero una puerta
a nuevas sensaciones?
(T.G) Es algo que nos han comentado mucho. Que suena fresco, que
parece el trabajo de un grupo que está empezando. No es algo
premeditado. Eso no se puede forzar. Supongo que es reflejo del
momento en que nos sentimos. Una mezcla de frescura y madurez.
(J.R.) Creo que también influye mucho en esa sensación el sonido
del disco y la labor casi quirúrgica de Raúl abriendo huecos en
los arreglos para que todo respirara mejor.
(J.A.G.) Creo que en este disco hemos contado con un productor que
ha sabido poner cada cosa en su sitio evitando que las canciones
se emborronen. Son canciones que cada vez que las escuchas te
enganchan y descubres nuevos matices, sonidos y detalles.
-Universal apareció cuando pensabais autoeditar. ¿Cómo se
gestiona una decisión así sin perder la identidad del grupo?
(J.I.L.) Nosotros empezamos a preparar el disco en otoño del 24.
No íbamos a repetir con Warner, que fueron los que editaron
La
otra vida en 2019, así que realmente no teníamos muy claro
cómo iba a salir, pero sabíamos que nos teníamos que poner manos a
la obra, no podíamos retrasarlo más. La opción más factible y
cercana era hacerlo como hago yo mis discos en solitario,
editándolos con Pentatonia, mi propio sello. En esas estábamos
cuando tuvimos noticias del interés de Universal por trabajar con
nosotros. Mientras se llevaron a cabo distintas conversaciones y
negociaciones nosotros seguíamos grabando. La realidad es que
cuando se firmó el contrato el disco ya estaba grabado y mezclado,
así que el hecho de editar el disco con Universal no ha influido
para nada en la identidad artística del grupo. En todo lo que ha
venido después, sí. Hemos contado, y seguimos contando, con un
equipo de profesionales de máximo nivel que hacen que todo sea más
fácil. Y qué duda cabe que sacar un disco con una gran compañía
como Universal te abre nuevas perspectivas.
-Hay una larga gira por delante, conciertos en lugares clave
del mundo del rock. ¿Cómo se configura la banda para estos
conciertos… Raúl Bernal, Víctor Sánchez…?
(J.R.) En directo nos acompaña Víctor Sánchez que lleva ya muchos
años con Lapido y es un gran guitarrista y amigo de la banda. Creo
que aporta expresión al grupo y merece la pena verlo en el
escenario con nosotros.
(J.A.G.) Sí, empezamos la presentación de
Espejismo Nº 9
por toda España. Son temas que tienen una larga historia y una
personalidad muy marcada, y Víctor Sánchez ha encajado
perfectamente en este trabajo porque conoce muy bien a la banda.
-Los seguidores de 091 esperan disfrutar de las nuevas
canciones en vivo, pero no perdonarán vibrar con los clásicos
himnos ‘Cero’… ¿habrá un recorrido por la discografía básica del
grupo?
(J.R.) Lógicamente en esta gira presentaremos
Espejismo Nº 9,
pero como dices también habrá sitio para nuestros clásicos.
Incluso hemos recuperado temas como
2000 Locos o
Un
hombre con suerte que todavía no habíamos tocado desde que
volvimos en 2016.
(J.A.G.) Claro las canciones nuevas tendrán su sitio en el
concierto porque somos una banda que seguimos vivos y miramos
hacia adelante. Pero hay temas que forman parte de nuestra
historia y hay que tocarlos en directo.
-Cementerio de automóviles, Ladridos del perro
mágico (“entre los chirridos de los neumáticos”), y ahora
Piezas de desguace. ¿Hay un hilo conductor a lo largo de
tu carrera?
(J.I.L.) En el 84, cuando compuse
Cementerio de automóviles,
yo tenía 22 años. Ahora, con 63, he escrito
Piezas de desguace.
¿Qué tienen en común? Aparte del entorno “paisajístico”, poca
cosa. A veces utilizo marcos físicos para describir emociones y
sentimientos… la lluvia, el desierto, las calles… dan pie a
describir estados mentales. ¿Qué mejor que un cementerio de
automóviles para hablar del paso del tiempo?
-Conocido es tu escepticismo a la hora de tomarle la medida a
nuestro tiempo, de tu predilección por las dudas y el
desconcierto. ¿Sigues durmiendo con un ojo abierto?
(J.I.L.) Bueno… como dice la canción, “Ahora que el mundo ha
enloquecido…” Lo recomendable es estar siempre alerta. No sabes
por dónde te pueden llover las hostias.
-¿Habéis sufrido muchas revelaciones a lo largo de vuestra
vida? ¿De ahí vuestra Maniobra de Resurrección?
(T.G.) Yo daría lo que fuera por tener una revelación, ver un OVNI
o tener una experiencia paranormal que me hiciera menos escéptico.
Cuando grabamos en los famosos estudios Kirios con Joe Strummer,
el técnico, Pepe Loeches, nos dijo que allí había un fantasma
porque el estudio estaba construido sobre los terrenos de la
batalla de Brunete y que él lo había visto muchas veces. Nosotros
no tuvimos esa suerte.
(J.I.L.) Menos mal… si lo llegamos a ver salimos por patas de allí
y no hubiéramos vuelto. Habría quedado como un disco inconcluso.
-A estas alturas, 091 sigue siendo “del lugar donde tu brújula
no apunta”. ¿Dirías que ese lugar es una actitud, una ética o
simplemente una forma de estar en el mundo?
(T.G.) Supongo que desde fuera se ve a la banda con una
personalidad definida, gente auténtica fiel a sus principios y
cosas así que suenan muy serias, pero no intentamos adoptar
ninguna posición ética. No nos gusta dar lecciones morales. De
hecho, como tú has apuntado, la duda y el desconcierto son grandes
protagonistas en las letras de José Ignacio. Básicamente se trata
de no ponernos en ridículo aparentando ser lo que no somos, de
intentar no hacer cosas que nos causen problemas de conciencia y
de tomarnos la vida con ironía.
(J.A.G.) Los 091 siempre hemos estado aparte de lo que ha marcado
la brújula del momento, hemos ido por nuestro propio camino sin
preocuparnos demasiado por las modas del momento. A lo largo de
nuestra trayectoria ha sido la manera de estar en ese mundo y
quizás por esa actitud tenemos unos seguidores tan fieles.